El que fuera alto cargo del Canal de Isabel II, Adrián Martín, ha declarado como testigo ante la Audiencia Nacional en el juicio del 'caso Lezo' y ha manifestado que, a su entender, la iniciativa de levantar un campo de golf en terrenos del ente público partió de la expresidenta madrileña Esperanza Aguirre. Ha añadido que consideró “correcto” el proyecto ahora enjuiciado por supuestas irregularidades.
En esta pieza están procesados el expresidente de la Comunidad de Madrid Ignacio González; el que fuera director gerente del Canal de Isabel II entre 2003 y 2009, Ildefonso de Miguel; y los socios de la mercantil TCT, adjudicataria de contratos que la Fiscalía considera fraudulentos: José Antonio Clemente, Pablo Manuel González y Juan José Caballero. Estos dos últimos son, respectivamente, hermano y cuñado del expresidente regional y han rechazado los hechos que se les imputan.
Martín ha reiterado que la modificación del proyecto para levantar un campo de golf fue, según cree, una iniciativa que “partió de Esperanza Aguirre”, si bien ha puntualizado que él respaldó el informe de valoración porque era “correcto” y ha rechazado haber sufrido presiones para beneficiar a ninguna compañía en el concurso público.
El exdirector de ingeniería del Canal de Isabel II ha defendido que el contrato modificado se otorgó a Dragados al obtener “una mayor puntuación” tras analizar “aspectos técnicos y aspectos económicos”.
Una vez lograda la adjudicación, Dragados recurrió a la subcontratación de determinados trabajos con Tecnoconcret Proyectos de Ingeniería, conocida comercialmente como TCT, cuyos socios eran el hermano y el cuñado de González, de acuerdo con el relato del Ministerio Fiscal.
TCT era “la mejor oferta”
El jefe de obra del proyecto, Juan Ramón Mata, ha precisado en su testimonio que la elección de Tecnoconcret como subcontrata respondió a que “era la mejor oferta, la más económica, la más técnicamente, la más favorable y que cumplía en el plazo”.
Mata ha detallado que levantar un campo de golf de césped artificial sobre un gran depósito de agua constituía un reto “difícil” desde el punto de vista técnico y ha sostenido que Tecnoconcret aportaba una solución adecuada para ese diseño.
“Tecnoconcret lo que hizo fue la propuesta global y completa de toda la instalación, desde la ingeniería, hasta el suministro del material, hasta el montaje”, ha señalado Mata durante su declaración.
Por su parte, el exconsejero de Medio Ambiente Mariano Zabía ha declarado que “nunca hubo ningún interés especial en las adjudicaciones” y ha remarcado que “jamás” percibió la existencia de intereses ocultos por parte de responsables políticos.
Del mismo modo, ha rechazado que la modificación del proyecto, inicialmente concebido como un helipuerto y posteriormente transformado en un campo de prácticas de golf, respondiera al propósito de favorecer a los familiares de González.
Zabía ha sostenido que la actuación “sin ninguna duda” resultaba beneficiosa para la ciudad de Madrid y ha subrayado que las obras hicieron posible “abrir a la ciudad de Madrid un espacio” que, en la actualidad, es “muy visitado y apreciado por los vecinos”.