La designación del esloveno Slavko Vinčić como árbitro de la final del Mundial 2026 entre España y Argentina ha devuelto a la actualidad un episodio extradeportivo que marcó su carrera hace seis años.
En mayo de 2020, el colegiado fue detenido temporalmente durante una redada policial en Bosnia y Herzegovina contra una presunta organización dedicada a la prostitución, el tráfico de drogas y la tenencia ilegal de armas. Sin embargo, tras prestar declaración, quedó en libertad y nunca fue acusado de ningún delito.
La operación, conocida como "Kristal", generó una enorme repercusión internacional y dio lugar a numerosos titulares que, en algunos casos, confundieron la presencia del árbitro en el lugar de los hechos con una implicación penal que nunca llegó a producirse.
Una macrooperación policial contra una presunta red criminal
Los hechos ocurrieron el 28 de mayo de 2020 en una finca situada en las inmediaciones de Bijeljina, en la entidad de la República Srpska, dentro de Bosnia y Herzegovina.
La Policía llevó a cabo una amplia operación contra una presunta organización relacionada con la prostitución, el tráfico de drogas y la posesión ilegal de armas. Durante la intervención fueron retenidas alrededor de 35 personas, entre ellas 26 hombres y nueve mujeres.
En los registros, las autoridades informaron del hallazgo de cocaína, armas de fuego, chalecos antibalas, teléfonos móviles, ordenadores portátiles y dinero en efectivo, elementos que pasaron a formar parte de la investigación abierta contra varios de los principales sospechosos.
¿Por qué estaba allí Slavko Vinčić?
La presencia del árbitro esloveno en el inmueble sorprendió tanto a la prensa deportiva como a las autoridades.
Según explicó posteriormente el propio Vinčić a medios de comunicación eslovenos, había viajado a Bosnia para asistir a una reunión de negocios y, tras finalizar ese encuentro, aceptó la invitación de varias personas para acudir a una comida en una finca privada.
El colegiado aseguró que desconocía quiénes eran la mayoría de los asistentes y afirmó que nunca imaginó que pudiera encontrarse en un lugar que estaba siendo investigado por la Policía.
En sus declaraciones llegó a definir lo ocurrido como "el mayor error de mi vida", insistiendo en que su presencia en la finca fue fruto de una desafortunada coincidencia.
Declaró como testigo y quedó en libertad
Uno de los aspectos que más confusión generó durante aquellos días fue la situación jurídica del árbitro.
Es cierto que Vinčić fue retenido por la Policía durante la operación y trasladado para prestar declaración. Sin embargo, las informaciones publicadas posteriormente por medios bosnios y eslovenos coinciden en que fue interrogado como testigo y no como miembro de la presunta organización investigada.
Tras declarar, el árbitro quedó en libertad y regresó a Eslovenia.
Hasta la fecha no consta que fuera imputado, procesado o acusado formalmente por ninguno de los delitos que investigaban las autoridades bosnias.
La investigación se centró en otros sospechosos
La operación policial estaba dirigida principalmente contra varias personas sospechosas de integrar una red dedicada a la explotación de la prostitución y otras actividades delictivas.
Entre los nombres que adquirieron mayor notoriedad mediática figuró el de la influencer serbia Tijana Maksimović, conocida públicamente como "Tijana Ajfon", cuya detención concentró buena parte de la cobertura informativa en los Balcanes.
Las diligencias judiciales posteriores se centraron en los principales investigados por la organización, mientras que el nombre de Vinčić desapareció del procedimiento al no apreciarse indicios para atribuirle participación en los hechos investigados.
De la polémica a dirigir las grandes finales europeas
Lejos de afectar a su carrera arbitral, el episodio de 2020 no impidió que Vinčić continuara recibiendo la confianza de la UEFA y de la FIFA.
Dos años después fue designado para arbitrar la final de la Europa League de 2022 entre el Eintracht de Fráncfort y el Rangers. En 2024 dirigió la final de la Liga de Campeones entre el Real Madrid y el Borussia Dortmund en el estadio de Wembley, considerada uno de los partidos más prestigiosos del calendario internacional.
También participó como árbitro en el Mundial de Qatar 2022 y ha sido uno de los colegiados elegidos para la Copa del Mundo de 2026.
La designación para la final entre España y Argentina supone el mayor reconocimiento de toda su trayectoria profesional y confirma que, para los organismos internacionales del fútbol, el episodio de Bosnia no condicionó su carrera deportiva.