Cerealto prepara su venta: quién está detrás del fabricante de galletas y cereales para Mercadona

Los fondos Davidson Kempner y Afendis estudian vender a comienzos de 2027 el antiguo grupo Siro por unos 600 millones de euros, incluida su deuda. La compañía, que tiene a Mercadona como principal cliente y concentra en esta cadena la mitad de sus ventas, cuenta con 3.900 empleados y once fábricas repartidas por cinco países. La operación llega después de cuatro años de reestructuración financiera y expansión internacional

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Cerealto, uno de los principales fabricantes de galletas, cereales y snacks para Mercadona, prepara un nuevo cambio de propietarios. Los fondos de inversión Davidson Kempner y Afendis, que asumieron el control del antiguo grupo Siro en 2022 tras una profunda crisis financiera, estudian poner a la venta la compañía a comienzos de 2027 por una valoración aproximada de 600 millones de euros, incluida la deuda, según ha adelantado Cinco Días.

La operación supondría una nueva etapa para el grupo alimentario con sede en Venta de Baños (Palencia), que durante los últimos cuatro años ha transformado su estructura empresarial, reducido su endeudamiento y reforzado su presencia internacional. La valoración preliminar sitúa el precio del capital en unos 450 millones de euros, a los que se añadirían aproximadamente 150 millones de deuda financiera. Aunque distintos bancos de inversión han mostrado interés en participar en el proceso, Cerealto todavía no ha contratado formalmente un asesor para dirigir la venta ni ha iniciado oficialmente la operación.

El movimiento adquiere especial relevancia por la estrecha relación comercial que mantiene Cerealto con Mercadona, la cadena de supermercados presidida por Juan Roig, que representa aproximadamente el 50% de su facturación. El fabricante produce numerosos artículos de alimentación comercializados bajo marcas de distribución, especialmente galletas, cereales de desayuno, tortitas y otros productos elaborados a base de cereales.

Quién es el dueño de Cerealto y qué fondos preparan su venta

El control de Cerealto está actualmente en manos de Davidson Kempner Capital Management y Afendis Capital Management, dos firmas internacionales que entraron en su accionariado en junio de 2022, cuando la compañía atravesaba graves dificultades financieras. La operación permitió reestructurar su deuda y asegurar la continuidad de una empresa que mantenía una importante actividad industrial en Castilla y León y otras regiones.

Según la información financiera correspondiente al cierre de 2025, Davidson Kempner controla aproximadamente el 75% del capital, mientras que Afendis posee el 1%. El 24% restante permanece en manos de Juan Manuel González Serna, fundador de Siro, que conserva así una participación minoritaria en el fabricante alimentario. Esta estructura convierte al fondo estadounidense en el principal accionista y protagonista de cualquier eventual operación de venta.

Davidson Kempner es una firma de inversión especializada, entre otras actividades, en operaciones relacionadas con empresas que afrontan dificultades financieras o procesos de reestructuración. Por su parte, Afendis, de origen turco, está especializada en inversiones vinculadas al sector alimentario y participó en la recuperación de Cerealto como socio industrial. La entrada de ambas firmas también supuso la llegada de Cem Karakaş a la presidencia ejecutiva del grupo, mientras que Bosco Fonts ocupa actualmente el puesto de consejero delegado.

Los propietarios consideran que la compañía ha alcanzado una situación financiera e industrial más favorable para afrontar una nueva etapa de crecimiento. Sin embargo, todavía no se ha identificado públicamente a un comprador ni existe un acuerdo de venta cerrado, por lo que los 600 millones constituyen una estimación preliminar y no un precio definitivo.

De la antigua Siro a Cerealto: la crisis financiera que provocó la entrada de los fondos

Para entender la operación hay que remontarse a la trayectoria de Grupo Siro, una de las compañías históricas de la industria galletera española. La empresa, vinculada durante décadas a Venta de Baños, se convirtió en un importante fabricante de productos para las grandes cadenas de distribución, especialmente Mercadona, pero el crecimiento del negocio estuvo acompañado de un fuerte endeudamiento que terminó poniendo en riesgo su continuidad.

En 2020, el grupo alcanzó un acuerdo de refinanciación con sus entidades financieras por alrededor de 300 millones de euros. Las dificultades para hacer frente a sus obligaciones llevaron posteriormente a impulsar desinversiones y reorganizaciones industriales, entre ellas la venta de determinadas fábricas y líneas de negocio. Una de las operaciones fue el traspaso en 2021 de su planta de galletas de Jaén a Family Biscuits, vinculada al empresario Félix Gullón.

La situación desembocó en junio de 2022 en la llegada de Davidson Kempner y Afendis, que adquirieron deuda de la compañía a las entidades acreedoras y capitalizaron parte de ese pasivo para hacerse con aproximadamente el 76% de las acciones. El acuerdo permitió aliviar la presión financiera y dio paso a un proceso de transformación que ha incluido cambios organizativos, inversiones industriales y una revisión de las principales líneas de actividad.

Desde entonces, Cerealto ha destinado más de 153 millones de euros entre 2022 y 2025 a modernizar instalaciones, mejorar la eficiencia productiva, desarrollar nuevos productos y reforzar su expansión internacional. Esta recuperación es uno de los elementos que explican que sus actuales propietarios se planteen ahora desprenderse de sus participaciones.

Mercadona concentra la mitad de las ventas de Cerealto: qué productos fabrica

Uno de los aspectos más importantes de la posible operación es el vínculo comercial entre Cerealto y Mercadona. La cadena de supermercados representa aproximadamente la mitad de la facturación del fabricante, lo que la convierte en su principal cliente y en una pieza fundamental de su modelo de negocio.

Cerealto produce artículos destinados a marcas de distribución, entre ellos galletas, cereales de desayuno, tortitas de arroz y maíz, barritas y diferentes variedades de snacks. Su especialización en la fabricación para terceros permite a grandes cadenas comercializar productos bajo sus propias marcas sin necesidad de disponer de instalaciones industriales propias para todas las categorías.

La relación entre ambas compañías viene de la etapa del antiguo Grupo Siro, que durante años ha sido uno de los proveedores relevantes de los productos alimentarios vendidos en Mercadona. Hasta su reciente reorganización, Cerealto también fabricaba pasta seca para la cadena valenciana, una actividad que decidió traspasar a la portuguesa Cerealis como parte de su nueva estrategia empresarial.

La posible venta de Cerealto no significa que Mercadona vaya a cambiar automáticamente de proveedor ni que se hayan anunciado modificaciones en los productos que comercializa. La operación afectaría inicialmente a la propiedad del fabricante y no supone, por sí sola, una alteración de sus contratos comerciales. No obstante, la continuidad de esa relación será uno de los elementos relevantes para cualquier inversor interesado, dada la importancia del supermercado valenciano en las cuentas del grupo.

Cerealto facturó 574 millones en 2025, pero cerró el año con pérdidas

La posible venta llega después de una mejora de los principales indicadores operativos de Cerealto. Según los resultados comunicados por la propia compañía, el grupo cerró 2025 con una facturación de 574 millones de euros, un 9,3% superior a la del ejercicio anterior. El beneficio bruto de explotación recurrente, conocido como EBITDA, alcanzó los 53 millones de euros, lo que representa un incremento del 12%.

Sin embargo, el resultado neto consolidado todavía fue negativo. Cerealto registró pérdidas de 5,4 millones de euros, debido principalmente al incremento de los costes financieros y a determinados efectos fiscales. La diferencia entre la mejora del negocio operativo y el resultado final refleja que, pese al proceso de recuperación, el endeudamiento sigue teniendo consecuencias sobre sus cuentas.

Las galletas continúan siendo una de las principales fuentes de ingresos, con 249 millones de euros de facturación en 2025, lo que supone algo más del 43% del total. Por su parte, los cereales, las tortitas de arroz y maíz y los snacks aportaron conjuntamente 243 millones de euros, con un crecimiento del 19% respecto al ejercicio anterior.

Este último segmento se ha convertido en una de las grandes prioridades estratégicas del fabricante, que está orientando sus inversiones hacia los alimentos de desayuno, los productos para consumir entre horas y las alternativas con mayor contenido en proteína o fibra.

Cerealto vende su negocio de pasta y apuesta por los snacks y el mercado internacional

La transformación empresarial también ha supuesto la salida de determinadas actividades para concentrar los recursos en los negocios considerados estratégicos. Uno de los movimientos más importantes se produjo en febrero de 2026, cuando Cerealto anunció un acuerdo para vender su división de pasta al grupo portugués Cerealis, incluyendo la fábrica de Venta de Baños dedicada a esa actividad.

La decisión permitió orientar la estrategia hacia las galletas, los cereales de desayuno y los snacks, categorías en las que la dirección identifica mayores oportunidades de crecimiento internacional. El grupo ya había reducido anteriormente su presencia en el negocio de pasta mediante la desinversión de buena parte de su participación en la italiana Pastificio Mediterranea, realizada en 2024.

En paralelo, Cerealto ha reforzado su actividad mediante adquisiciones en otros países. En 2024 incorporó Hill Biscuits, un fabricante británico de galletas con sede en Manchester, mientras que en octubre de 2025 adquirió el 60% de la estadounidense Fresca Holding, vinculada a Fresca Foods, especializada en snacks naturales y orgánicos y con instalaciones productivas en Colorado.

Estas operaciones han permitido ampliar el alcance internacional de la compañía, que actualmente dispone de once centros de producción repartidos entre España, Portugal, Reino Unido, Estados Unidos y México, además de una plantilla de aproximadamente 3.900 trabajadores.

Una refinanciación de 110 millones prepara el terreno para la operación

La mejora de la estructura financiera también resulta fundamental para entender por qué los fondos estudian ahora vender su participación. En marzo de 2026, Cerealto completó una operación de financiación de 110 millones de euros con ocho entidades, que permitió reorganizar parte de sus obligaciones y establecer nuevos vencimientos en 2031 y 2032.

La transacción, asesorada por Arcano Partners, permitió diversificar las fuentes de financiación y reforzar la estabilidad del balance. También redujo la exposición de Davidson Kempner como acreedor de la compañía, una circunstancia relevante ante una posible operación corporativa.

Los actuales accionistas han respaldado durante los últimos ejercicios un programa de modernización industrial y expansión que incluye una previsión de inversión de 75 millones de euros durante 2026, con nuevos proyectos en España y Estados Unidos. El objetivo es ampliar la capacidad de producción y mejorar la eficiencia de las instalaciones para competir en un mercado internacional marcado por la creciente demanda de productos de conveniencia y alimentos elaborados a base de cereales.

La valoración planteada para Cerealto refleja esa evolución. Frente a los aproximadamente 100 millones de euros de valor del capital que se tomaron como referencia en la entrada de los inversores en 2022, la estimación actual se sitúa en torno a 450 millones. No obstante, esa comparación no equivale directamente a la rentabilidad obtenida por los fondos, ya que deben tenerse en cuenta las inversiones realizadas, la deuda y las condiciones de adquisición.

Cuándo se venderá Cerealto y qué puede pasar con sus fábricas

Los planes que estudian Davidson Kempner y Afendis sitúan el posible inicio de la operación a comienzos de 2027, aunque todavía no existe un calendario oficial ni se ha confirmado la contratación de una entidad que coordine el proceso.

La valoración preliminar de 600 millones de euros, incluida la deuda, podría variar en función de la evolución de las cuentas, el interés de los potenciales compradores y las condiciones del mercado. Además, una eventual compraventa tendría que concretar si afecta a todas las participaciones de los actuales accionistas o únicamente a determinados paquetes accionariales.

Para las plantas industriales y los trabajadores, la operación abre interrogantes sobre la estrategia que podría seguir un nuevo propietario. No obstante, no se han anunciado cierres de fábricas, despidos ni cambios en las condiciones laborales vinculados a esta posible venta. Cerealto continúa desarrollando sus planes de inversión y mantiene su actividad como fabricante para grandes distribuidores internacionales.

La compañía se encuentra así ante un posible nuevo cambio de etapa: después de la crisis financiera que provocó la salida del antiguo accionariado mayoritario, la entrada de los fondos en 2022 y varios años de recuperación industrial, Davidson Kempner y Afendis estudian ahora vender uno de los proveedores relevantes de Mercadona por una valoración cercana a los 600 millones de euros. El próximo paso será comprobar si el interés de los inversores se traduce en un proceso formal de venta y quién podría asumir el control de la antigua Siro.