La pregunta sobre si el Estado fue advertido antes de la crisis de Ceuta abre ahora un segundo frente: el interno.
Fuentes del Centro Nacional de Inteligencia consultadas por La Razón aseguran que el organismo había elaborado información sobre los riesgos que rodeaban a la frontera y expresan su malestar por la utilización política posterior de su trabajo.
El CNI no comenta públicamente sus informes operativos, lo que dificulta verificar desde fuera qué alertas concretas se emitieron, cuándo llegaron al Gobierno y con qué nivel de precisión.
Por eso, las afirmaciones sobre los avisos deben atribuirse a las fuentes citadas por el diario.
El choque entre Interior y Defensa
La polémica comenzó después de que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, señalara que los servicios no habían advertido de una entrada de la magnitud registrada.
Margarita Robles, responsable de Defensa, departamento del que depende orgánicamente el CNI, defendió posteriormente el trabajo de los servicios de inteligencia, aunque evitó hacer públicos detalles sobre informes clasificados.
Según La Razón, dentro del Centro existen funcionarios molestos por haber quedado atrapados en esa disputa.
Una de las ideas repetidas por las fuentes consultadas por el periódico es sencilla: el organismo no puede salir públicamente a contestar cada acusación política porque sus procedimientos, fuentes y análisis están protegidos por el secreto.
Feijóo también ha introducido al CNI en la batalla
La oposición ha utilizado el mismo asunto para cuestionar al Ejecutivo.
Alberto Núñez Feijóo ha planteado dudas sobre cómo pudo producirse una entrada de esa magnitud sin conocimiento previo de los servicios españoles.
Desde el CNI, según las fuentes citadas, la percepción es que ese planteamiento puede colocar al Centro en dos escenarios igualmente perjudiciales: parecer incompetente por no haber detectado la amenaza o parecer silenciado si la detectó y el Gobierno no actuó.
Qué información puede tener el CNI sobre Marruecos
Marruecos constituye desde hace décadas una de las áreas prioritarias de la inteligencia española.
La proximidad geográfica, la cooperación antiterrorista, la migración, Ceuta, Melilla y las relaciones bilaterales convierten al reino alauita en un foco permanente para los servicios españoles.
Eso no significa que el CNI pueda prever con exactitud el número de personas que intentarán cruzar una frontera en una fecha concreta.
La cuestión política de fondo será determinar si existieron señales suficientes para anticipar una crisis y, si existieron, qué decisiones adoptaron posteriormente los responsables políticos.
La Comisión de Secretos Oficiales del Congreso puede convertirse ahora en el lugar donde parte de esas preguntas se intenten responder lejos del debate público.