El consejero de Seguridad del Gobierno Vasco, Bingen Zupiria, considera que la llegada masiva de migrantes a Ceuta ha evidenciado la necesidad de abordar cuestiones clave como la gestión de los flujos migratorios para que sean “asumible y aceptada socialmente”, dado que la migración es “necesaria”, así como el componente humanitario, que a su juicio es “muy gordo y difícil de atender”. Al mismo tiempo, ha evitado valorar si el Ejecutivo central ha reaccionado “tarde y mal”, al tratarse de una coyuntura “muy complicada”.
En una entrevista en la cadena SER Bilbao, recogida por Europa Press, Zupiria ha remarcado que lo sucedido en Ceuta “ha puesto sobre la mesa cuestiones que van a estar muy presentes en los próximos meses, uno el debate sobre la inmigración”. “Nadie va a rechazar la inmigración, ¿pero de qué manera se tiene que producir esa inmigración? ¿De qué manera la hacemos frente? ¿De qué manera la organizamos para que sea algo asumible y sea aceptado socialmente porque la necesitamos?”, ha señalado.
Como segundo eje, ha aludido al papel de los servicios de información “que se supone que todo Estado tiene, o toda Policía tiene, o todo Ejército tiene, ha actuado debidamente o no, si han contado o no con esa información”.
En tercer lugar, ha incidido en que existe “un aspecto humanitario muy gordo, que es difícil de atender”, y, en cuarto término, ha recordado que hay “una reivindicación política por parte del Estado de Marruecos de un territorio que está bajo la soberanía española”. “Estas son cuestiones que se han colado este verano en la agenda política y que yo creo que van a dar mucho que hablar en los próximos meses”, ha manifestado.
El consejero ha indicado que, según los datos que manejan, en Ceuta podría haber unas 2.000 personas menores de edad, “muchos y muchas de ellas niños y niñas, gente muy muy joven y no hay forma de saber cómo han llegado esas personas”.
“Lo primero, desde un punto de vista humanitario, es buscar la mejor situación y la mejor cobertura para esas personas. Por lo tanto, identificarlas, saber de dónde vienen, saber qué antecedentes familiares tienen, por qué en ese momento han decidido pasar a Ceuta”, ha defendido, subrayando que ese trabajo previo resulta esencial.
A su juicio, esto “es algo fundamental y es lo primero”, incluso en el caso de que finalmente se termine “acogiendo a varios cientos de esas personas”. “Si van a venir al Estado, si van a ser acogidas en centros menores, si se les va a tener que hacer un acompañamiento, dar formación, dar educación, también conviene saber qué antecedentes y qué relaciones familiares tienen para atenderlos de vida”, ha explicado.
Cuestionado sobre si considera que en Ceuta se ha actuado “mal y tarde”, ha admitido que “es una situación muy difícil”. “No me atrevo a cuestionar la reacción que ha habido, ni si ha habido una información previa, ni cómo lo hubieran hecho otros. Es muy complicado”, ha recalcado.
Competencias policiales y detenciones por incidentes del Mundial
Respecto a las quejas que trasladó al Gobierno central tras las detenciones practicadas por la Policía Nacional a varias personas que supuestamente habían agredido a ciudadanos que vestían la camiseta de la selección española durante el Mundial de fútbol, y que el Ejecutivo vasco interpretó como una injerencia en las competencias de la Policía autonómica, ha señalado que no ha recibido “ninguna respuesta”, aunque entiende que “las agendas de los responsables del Ministerio de Interior ahora mismo están muy ocupadas”.
“Creo que es un asunto que legal y jurídicamente está claramente establecido en el Estatuto de Autonomía, en los acuerdos que ha habido entre el Gobierno Vasco y el Gobierno de España: ¿Qué es lo que corresponde hacer a la Ertzaintza como Policía integral de esta comunidad y cuáles son las funciones que quedan reservadas a la Policía Nacional y a la Guardia Civil?, ha apuntado.
Tras recordar que en su momento se alcanzaron acuerdos sobre cómo actuar en este tipo de escenarios, se ha mostrado seguro de que, si cada cuerpo asume sus funciones y existe coordinación, todos serán “mucho más eficaces”. “Nos estamos enfrentando a cuestiones muy delicadas. No hay más que mirar a Ceuta y a todo lo que puede venir”, ha advertido.
Ante el argumento de la FSE de que pueden intervenir en delitos de odio, Zupiria ha replicado que “todo cabe dentro de un delito de odio”. “Y es una situación que antes la vivimos con los delitos de medio ambiente, también cuando se legisló sobre las garantías que un menor debe tener, también en los temas de violencia contra la mujer. Es un tema recurrente. Por eso es bueno que los principios estén bien claros para todos y nos atengamos a lo que en su día acordamos”, ha insistido.
En relación con las actuaciones de la Ertzaintza en los altercados vinculados al Mundial, ha precisado que se han tramitado más de una veintena de atestados “que tendrán su correspondiente procedimiento judicial o sancionador”.
Plan estratégico de Seguridad Integral 2026-2030
Zupiria ha abordado también el Plan estratégico de Seguridad Integral 2026-2030 que quiere poner en marcha, y ha adelantado que buscará consensos amplios. “Es importante que todos tengamos claro cuáles son las prioridades que tenemos como sociedad. Algunas tienen que ver con la pérdida de valores que probablemente estamos viviendo y con la falta de respeto a la autoridad, otras tienen que ver con cómo nos enfrentamos a los nuevos riesgos que la seguridad tiene en estos momentos”, ha indicado.
Al mismo tiempo, ha remarcado que será necesario prepararse para “otro tipo de eventos que este verano se han padecido como, por ejemplo, las olas de calor o las tormentas inesperadas, etcétera”.
“Hay varios ámbitos que reclaman nuestra atención y creo que nos encontramos ante una oportunidad para que, a partir de ese plan estratégico y de las medidas que todas las instituciones vascas vamos a tener que ir adoptando, alcancemos una situación que permita ofrecer un horizonte de seguridad y certidumbre a la sociedad vasca”, ha resaltado.
Asimismo, ha puesto en valor que “la relación entre ciudadanía, defensa, policías locales, guardias municipales, es de absoluta normalidad y de colaboración”. “Es verdad que hay casos puntuales y que hay grupos concretos que no lo viven así y se comportan de otra manera”, ha añadido.
Actitudes antisistema y labor de la Ertzaintza
Según ha explicado, “hay comportamientos extraños” y “algunos responden a actitudes antisistema, de rechazo a las instituciones democráticas y también a las Policías, al Ertzaintza y a la Policía Local como instituciones democráticas”.
“Hay también grupos políticos que todavía se resisten a aceptar, por ejemplo, a la Ertzaintza como la Policía democrática y legítima que esta sociedad decidió tener para garantizar la seguridad de su ciudadanía y de sus bienes”, ha manifestado.
Igualmente, ha apuntado que se dan “algunos comportamientos puntuales de gente que, sobre todo varones, de noche, consumos de alcohol y otras sustancias, donde se pierde el respeto al prójimo y también a la autoridad”.
Bingen Zupiria ha destacado que un ertzaina “dedica casi el 80% de su desempeño profesional a atender actuaciones preventivas o situaciones en las que hay que auxiliar o ayudar a un ciudadano o a una ciudadana”. “A partir de ahí, se están y se han producido estos dos últimos años acontecimientos muy concretos que han exigido el uso de la fuerza. Por tanto, la formación y la preparación de los agentes de la Ertzaintza para hacer frente a esas situaciones son importantes y están en la agenda del Departamento y de la Academia Vasca de la Policía en Arkaute”, ha asegurado.