La Policía Nacional ha comenzado este domingo el traslado de más de 800 migrantes que dormían a la intemperie en los alrededores de Loma Colmenar hacia la nueva instalación temporal habilitada por el Gobierno en Los Rosales, en el barrio de La Reina de Ceuta. El dispositivo ha arrancado alrededor de las siete de la mañana y ha obligado a recorrer a pie aproximadamente un kilómetro y medio hasta el nuevo recinto, formado por varias carpas destinadas a evitar que centenares de personas continúen pasando la noche en la calle.
Fuentes del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones cifran en 864 las personas previstas en este primer traslado, mientras la Delegación del Gobierno ha explicado que el nuevo recurso se levanta sobre una parcela propiedad de SEPES cedida por el Ministerio de Vivienda. El movimiento se está realizando de forma voluntaria y, según las autoridades, sin incidentes relevantes.
Confusión al despertar y una marcha a pie por Ceuta
La llegada de los agentes a primera hora provocó inicialmente momentos de desconcierto entre quienes dormían en el exterior de Loma Colmenar. Muchos llevaban días esperando que quedara libre una plaza en alguna de las instalaciones de acogida y, al ser despertados y requeridos para recoger sus pertenencias, algunos temieron en un primer momento que fueran a ser trasladados hacia Marruecos.
La situación se fue normalizando cuando comprobaron que el destino era una instalación oficial dentro de Ceuta. Los migrantes recogieron sus enseres y comenzaron a caminar en grupos hacia Los Rosales, siguiendo las indicaciones de la Policía, hasta formar largas filas por las calles de la ciudad. A su llegada a las carpas se produjeron aplausos entre algunos de los trasladados, después de semanas en las que buena parte de ellos había dormido al aire libre.
El asentamiento de Loma Colmenar era uno de los más numerosos de los surgidos en Ceuta durante las últimas semanas. EFE señala que el objetivo inmediato del traslado es precisamente sacar de la calle a quienes permanecían a la espera de encontrar una plaza en los recursos habilitados por la Administración.
Unas 860 plazas en las nuevas carpas
La instalación de Los Rosales dispone en esta primera fase de capacidad para alrededor de 860 personas y está situada junto a la antigua prisión, en una zona periférica del barrio de La Reina. El Gobierno la ha habilitado como recurso temporal dentro de la respuesta a la presión migratoria que vive la ciudad autónoma desde finales de julio.
El Ejecutivo trabaja paralelamente en otros espacios. Entre ellos figura un nuevo recurso en el Puerto de Ceuta con capacidad prevista para unas 1.700 personas, que permitiría aliviar la situación de otros asentamientos improvisados, especialmente los surgidos en torno a las playas del Trampolín y Benítez.
Protestas por la cercanía a una escuela infantil
La apertura de Los Rosales no ha estado exenta de polémica. Vecinos de la zona han protagonizado varias protestas durante las últimas semanas contra la instalación del recurso debido, principalmente, a su proximidad a una escuela infantil. La construcción continuó pese a las movilizaciones y este domingo ha comenzado ya a recibir a sus primeros ocupantes.
Las protestas se enmarcan en un clima de creciente tensión en algunos barrios periféricos de Ceuta, donde diferentes colectivos vecinales han reclamado que los recursos de acogida no se concentren cerca de zonas residenciales. El pasado 7 de septiembre, residentes de varias barriadas —entre ellas Los Rosales, Loma Colmenar, Príncipe Alfonso y Tarajal— participaron en una movilización conjunta contra la situación generada por los asentamientos improvisados.
El Gobierno intenta reducir los asentamientos improvisados
La apertura del nuevo centro forma parte de un dispositivo más amplio con el que el Gobierno pretende aumentar las plazas disponibles, agilizar la identificación de los migrantes y reducir los campamentos improvisados que se han extendido por diferentes puntos de la ciudad.
Interior ha reforzado durante las últimas semanas el sistema de triaje con nuevas líneas policiales y personal de la Dirección General de Protección Internacional para identificar a las personas llegadas, estudiar posibles solicitudes de asilo y tramitar los expedientes correspondientes.
Mientras estos procedimientos avanzan, la falta de plazas suficientes ha obligado a centenares de personas a dormir en calles, playas o asentamientos construidos con materiales improvisados. Solo en la zona de playa Benítez se habían contabilizado recientemente alrededor de un centenar de refugios levantados con cañas, cartones y madera.
Una mañana de traslado para centenares de personas
El operativo de este domingo supone uno de los movimientos colectivos más importantes realizados hasta ahora dentro de Ceuta desde que comenzó la actual presión migratoria. Más de 800 personas han abandonado las inmediaciones de Loma Colmenar y están siendo alojadas progresivamente en las nuevas carpas de Los Rosales, con el objetivo inmediato de que dejen de dormir a la intemperie.
El traslado continúa mientras el Gobierno prepara nuevos espacios y trata de ganar capacidad de acogida en una ciudad donde los recursos existentes siguen bajo una enorme presión. La imagen de la mañana ha sido la de largas filas de migrantes caminando por las calles de Ceuta con sus pertenencias hacia una instalación que, tras semanas de obras y protestas, ha empezado finalmente a funcionar.