Cientos de vecinos de Ceuta han instalado un campamento como forma de protesta contra los asentamientos de migrantes que permanecen en distintos puntos de la ciudad autónoma.
Los participantes defienden que su movilización no tiene motivos racistas. «No somos racistas. Nos invadieron y seguimos así», señalan, según las declaraciones recogidas en la información difundida sobre la protesta.
La situación de los asentamientos
La movilización se produce después de que las autoridades trasladaran a parte de los migrantes que permanecían en las playas de Benítez y El Trampolín a un campamento temporal habilitado en el puerto de Ceuta.
El dispositivo cuenta con capacidad para unas 1.700 personas. Sin embargo, la instalación no ha podido acoger a todos los migrantes que esperaban acceder a una plaza, por lo que parte de ellos ha regresado a los asentamientos de las playas.
Una protesta vinculada a la situación en Ceuta
Los vecinos que participan en el campamento expresan su rechazo a la permanencia de los asentamientos y a la situación que atraviesa la ciudad autónoma.
La protesta coincide con los trabajos de traslado y habilitación de nuevos espacios de acogida para las personas migrantes que continúan en las calles y las playas de Ceuta.