Asaja Granada ha decidido en Junta Directiva sumarse en octubre a las movilizaciones convocadas por las organizaciones agrarias ante la pérdida de rentabilidad de las explotaciones, y estudia llevar a cabo cortes de carretera una vez a la semana durante todo el mes.
La organización trasladará esta decisión a UPA, COAG y Cooperativas Agro-alimentarias de Granada con el objetivo de coordinar protestas conjuntas en la provincia y exigir al Gobierno medidas de “alcance” que permitan afrontar el fuerte aumento de los costes de producción.
Las actuaciones anunciadas por el Ejecutivo tras la reunión con las organizaciones agrarias, previa al próximo Consejo de Ministros, son consideradas “insuficientes” por Asaja.
En ese encuentro, el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, se comprometió a prorrogar las ayudas al sector agroalimentario, incluida la compensación por los sobrecostes del gasóleo agrícola, previsiblemente hasta el 31 de diciembre.
Sin embargo, desde Asaja critican que “mientras tanto los costes continúan aumentando”, como el del gasóleo agrícola, que ha pasado de 0,95 euros por litro en enero a 1,65 euros en septiembre, lo que supone un incremento del 74 por ciento.
En plena campaña de siembra, un cerealista consume en torno a 28 litros por hectárea, de modo que el combustible implica ahora un sobrecoste de 19,60 euros por hectárea. A ello se añade el encarecimiento de los fertilizantes y del resto de labores necesarias hasta la recolección.
El impacto resulta especialmente acusado en el cereal, donde los costes de producción se sitúan alrededor de 260 euros por tonelada, mientras que el precio medio actual ronda los 0,22 euros por kilo. Con estas cifras, el cereal debería llegar aproximadamente a 0,35 euros por kilo para cubrir costes y ser rentable.
La situación golpea a explotaciones con rendimientos cercanos a 2.000 kilos por hectárea, considerados de nivel medio-alto en la provincia. En las comarcas del norte de Granada, como Guadix, Baza y Huéscar, con producciones más bajas, el cultivo se encuentra al borde del abandono.
El olivar, también al límite por los costes
Los problemas de rentabilidad se extienden al olivar, que encara ahora el inicio de la campaña de recogida. El encarecimiento del combustible repercute de lleno en el transporte de la aceituna y en el coste de la maquinaria empleada en la recolección, a lo que se suma el incremento previsto del precio de los fertilizantes para el próximo abonado.
Con un precio actual de la aceituna de 3,40 euros por kilo, el valor necesario para cubrir los gastos y obtener una rentabilidad adecuada debería superar los 4,50 euros por kilo.
Ante este escenario, Asaja Granada insta al Gobierno a ir más allá de la ayuda al combustible y a poner en marcha medidas fiscales y de reducción de costes, entre ellas la rebaja de los módulos del IRPF y el aumento de la compensación del IVA.
Reclama asimismo recuperar las reducciones fiscales del 35 por ciento en el precio del gasóleo agrícola y del 15 por ciento en los fertilizantes aplicados en el régimen de módulos, además de impulsar medidas eficaces de control de la cadena alimentaria, “donde el agricultor sale perdiendo al ser el último eslabón, al igual que los consumidores que tienen que pagar los alimentos cada vez más caros”.