La almazara Finca La Torre calcula que producirá en esta campaña en torno a 60.000 litros de aceite de oliva virgen extra destinados al embotellado, un ejercicio que coincide con la conmemoración de su 15º aniversario. Esta previsión refleja una campaña equilibrada, con un fruto sano y con un elevado contenido en polifenoles y antioxidantes, según detalla la compañía en un comunicado.
En concreto, la empresa afronta la actual recolección con “buenas expectativas” en cuanto a calidad, apoyadas en las lluvias registradas durante los meses de diciembre y enero, que permitieron asegurar una cosecha de volumen medio. Aunque el periodo posterior ha estado marcado por la falta de precipitaciones, la explotación ha contado con riegos de apoyo en verano para acompañar el desarrollo del olivar.
Por lo que respecta a las variedades, la estimación de producción se reparte en unos 40.000 litros de hojiblanca y 15.000 litros de arbequina, mientras que el volumen restante corresponderá a cornicabra y picudo.
“El tamaño y la calidad del fruto son bastante altos. Las lluvias de invierno fueron suficientes para garantizar la cosecha y ahora el objetivo es recolectar rápido, evitar tormentas en este momento clave y llevar la aceituna a la almazara en su punto óptimo”, ha señalado el ingeniero agrónomo y responsable de producción de Finca La Torre, Víctor Pérez.
La recogida de la aceituna arrancó a finales de septiembre y se ha diseñado con una duración aproximada de 40 días, adaptada a la maduración progresiva de cada variedad. El calendario de trabajo comienza con cornicabra y picudo, continúa con arbequina y finaliza con hojiblanca.
Esta campaña coincide con el 15 aniversario, hito que la empresa vincula a la modernización de sus instalaciones, al impulso de su marca y a la consolidación de un modelo orientado al aceite de oliva virgen extra de alta calidad.
“Si echo la vista atrás, la evolución ha sido enorme. Hace 15 años partíamos prácticamente de una almazara obsoleta, sin línea de envasado y con una empresa que no existía como hoy la entendemos. Ahora comercializamos la mayoría de nuestro aceite embotellado y la evolución de la marca habla por sí sola”, ha explicado Pérez.
El proyecto se sustenta en una finca propia, un olivar ecológico y biodinámico, la recolección temprana y la extracción en frío. Este método de trabajo persigue conservar las propiedades organolépticas de sus aceites y mantener un perfil constante de una campaña a otra.
Finca La Torre sitúa su trayectoria dentro del creciente interés del sector por los aceites de cosecha temprana y por elaboraciones diferenciadas. “Hace 15 años nos trataban de locos a todos los que hacíamos aceites tempranos. Hoy prácticamente todas las empresas tienen una línea de este tipo”, ha señalado.