El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Rías Baixas estima que en la próxima campaña de vendimia se alcanzarán en torno a 49,9 millones de kilos de uva, una cifra que sitúa la cosecha de este año cerca de los 50 millones de kilos.
Según ha detallado la entidad en una nota de prensa, la semana pasada se celebró una reunión para estudiar el Informe de Estimación de Cosecha 2026, elaborado por el Órgano de Control y Certificación de la Denominación de Origen Rías Baixas, donde se analiza el estado del viñedo hasta principios de julio, una vez superada la purga.
El documento indica que, siempre condicionado a la evolución del viñedo hasta el arranque de la vendimia, la producción prevista para la cosecha 2026 podría situarse en torno a los 49,9 millones de kilos de uva. Esta cantidad supondría alrededor de un 5,05% más respecto a la vendimia de 2025, cuando se recogieron 47,5 millones de kilos.
En la sesión plenaria del Consejo se apuntó asimismo que la tasa de brotación (90,03%) se sitúa ligeramente por encima de la registrada el año pasado, mientras que la de fertilidad (2,3 yemas) se mantiene en niveles similares a los de 2025. El tamaño medio de los racimos se califica como medio-grande.
El informe también refleja que se espera un rendimiento medio sin ponderar de 9.343 kg/ha, una cifra inferior al rendimiento de la vendimia de 2025, que se situó en 9.881 kg/ha.
Respecto al calendario, el documento prevé que el inicio de la vendimia podría adelantarse en algunas parcelas concretas a la segunda quincena de agosto, tal y como sucedió el año pasado, generalizándose a finales de agosto en el conjunto de la denominación.