La Fiscalía de Alemania ha comunicado este jueves que ha puesto en marcha una investigación tras el descubrimiento, la noche anterior, de un dron con explosivos en las inmediaciones de un avión ucraniano en el aeropuerto de Leipzig. El incidente obligó a suspender las operaciones aéreas durante varias horas y a activar un amplio dispositivo de seguridad.
“La investigación y las medidas policiales se están llevando a cabo con la máxima prioridad y continúan en curso”, ha indicado un portavoz del Ministerio Público, después de que el ministro del Interior, Alexander Dobrindt, alertara de un “escenario de ataque híbrido” durante su desplazamiento al aeródromo.
Ese mismo jueves, el Ministerio del Interior ha aclarado, en una reunión con representantes de los grupos parlamentarios, que ninguno de los aviones de carga Antonov ucranianos estacionados cerca del dron con explosivos localizado en el aeropuerto de Leipzig transportaba munición en ese momento.
El artefacto fue avistado por un trabajador del aeropuerto cuando sobrevolaba a baja altura la pista sur de despegue y aterrizaje del aeropuerto de Leipzig/Halle en la madrugada del miércoles. El dron, situado muy próximo a un avión de transporte ucraniano modelo Antonov AN-124 Condor, fue neutralizado posteriormente por especialistas de la Policía Federal desplazados a la zona.
Paralelamente, un segundo objeto volador no identificado impactó contra un avión de carga de DHL después de que este hubiera remontado el vuelo en la fase final de aproximación, maniobra que se vio forzada por el cierre previo de la pista en Leipzig a raíz del hallazgo del primer dron.
El aeropuerto de Leipzig funciona como un punto estratégico para el tránsito de armamento, también vinculado al conflicto en Ucrania. Desde el inicio de la invasión rusa, en Alemania se ha registrado un incremento de vuelos de reconocimiento y avistamientos de drones sobre infraestructuras críticas y objetivos militares, lo que mantiene en alerta a las autoridades de seguridad.