El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Sidra de Asturias ha anunciado este jueves, desde su sede en Villaviciosa, la incorporación oficial de la sidra de hielo como nueva categoría amparada por este distintivo de calidad. Según ha explicado su gerente, Daniel Ruiz, las primeras partidas certificadas podrían llegar al mercado entre junio y julio de 2027.
Esta novedad se hace efectiva tras la aprobación de la modificación del pliego de la DOP por parte de la Consejería de Medio Rural y Política Agraria, mediante una resolución fechada el pasado 14 de octubre y posteriormente difundida en los boletines oficiales, tal y como ha detallado el propio Consejo Regulador en una nota informativa.
En el acto de presentación han intervenido, junto a Ruiz, el presidente del Consejo Regulador, Jorge García; la directora del Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario (Serida), María del Carmen Oliván; y el alcalde de Villaviciosa, Alejandro Vega, que han arropado la puesta de largo de esta nueva categoría.
García ha subrayado que la entrada de la sidra de hielo fortalece la denominación al incorporar un producto de “altísimo valor añadido”, con un enfoque claro hacia los canales gourmet y la alta restauración. En su opinión, supone una vía de diversificación para los llagares, con impacto directo en el conjunto de la cadena productiva y en la puesta en valor de la manzana asturiana.
“No compite con ningún otro producto, sino que contribuirá a darles prestigio, generando también una retroalimentación muy positiva con la sidra espumosa”, ha señalado el presidente del Consejo Regulador, aludiendo al efecto tractor que puede ejercer esta nueva referencia.
La propuesta partió de los siete elaboradores que ya venían produciendo sidra de hielo, quienes consensuaron presentar de forma conjunta la solicitud para su inclusión en la normativa de la DOP. De acuerdo con García, el expediente se ha tramitado en un plazo cercano a los diez meses, gracias al trabajo del equipo técnico del Consejo Regulador y al apoyo de la Administración autonómica.
Ruiz, por su lado, ha puesto el foco en la celeridad con la que se ha completado el proceso tras su publicación oficial los días 26 y 27 de octubre, y ha definido el resultado como “un auténtico éxito para la Denominación de Origen”.
La directora del Serida ha incidido en el respaldo científico y técnico aportado por el centro, tanto mediante su asesoramiento y cooperación a través del panel de cata como mediante los estudios sobre la microbiología de los procesos fermentativos de esta bebida, que han sido clave para su desarrollo y su encaje dentro del marco de la DOP.
Durante la presentación se ha dado a conocer también la etiqueta específica que distinguirá a la sidra de hielo certificada. Este sello, de formato vertical y unas medidas de 24 por 36 milímetros, lucirá un tono ámbar cobrizo e incluirá una banda de seguridad, el nombre protegido y un código de verificación, además del logotipo europeo y la marca de calidad que garantizan su origen.