La Unión Extremadura ha reclamado la suspensión “inmediata” del acuerdo comercial preferencial suscrito con Myanmar por “no cumplir ninguno de los objetivos” para los que fue firmado y por el hundimiento del precio del arroz que perciben los productores europeos.
En un comunicado, la organización detalla que la Unión Europea mantiene con Myanmar un tratado de libre comercio integrado en el Sistema de Preferencias Generalizadas (SPG), a través del régimen Todo Menos Armas (EBA). Este marco permite que el país asiático “tiene libre acceso a los mercados europeos libre de aranceles y cuotas de mercado”.
Según los últimos datos disponibles, correspondientes a 2024, el volumen de arroz importado desde Myanmar alcanzó los 690 millones de kilogramos de arroz blanco, una cifra equiparable a toda la producción de la superficie arrocera española.
La organización subraya que, “debido a las condiciones de producción, este arroz está entrando a un precio inferior al 50% de lo que cuesta producirlo en la UE, lo que ha provocado el hundimiento del precio a los productores europeos y la continua reducción de la superficie productiva debido a la falta de rentabilidad”.
La Unión recuerda que este tipo de acuerdos comerciales se diseñaron para que países como Myanmar incrementasen la renta de su población, a cambio de garantizar el respeto y la protección de los derechos humanos en su territorio.
En este sentido, denuncia que “Myanmar es una dictadura militar, es noticia habitual por las masacres y atrocidades de la dictadura contra la población rohinyá. No cumple la parte del acuerdo que tenía obligación”.
Este planteamiento ha sido trasladado a la Comisión Europea por los eurodiputados de ERC y Compromís Diana Riba y Vicent Marzà. Sin embargo, Bruselas ha defendido la continuidad de las preferencias arancelarias al considerar que contribuyen a la lucha contra la pobreza y que una eventual retirada podría perjudicar a los sectores más vulnerables de la población.
Las instituciones europeas también han sostenido que los réditos económicos que obtiene la junta militar de Myanmar a través del régimen Todo Menos Armas (EBA) son “limitadas” y han señalado que se lleva a cabo un seguimiento periódico de la situación en el país.
Ante esta respuesta, la organización agraria critica que “o sea, que la Comisión firma un acuerdo comercial que arruina a los productores europeos a cambio de que estos países respeten los derechos humanos de sus ciudadanos, la dictadura hace caso omiso de sus compromisos y la Comisión responde que no pasa nada”.
Por todo ello, la Unión ha pedido al Ministerio de Agricultura y a la propia Comisión Europea la suspensión “inmediata” del acuerdo comercial con Myanmar, al entender que “para lo único que está sirviendo es para dar oxígeno es a la junta militar que gobierna ese país”.