Estonia, Letonia y Lituania han reclamado este viernes a la Unión Europea que prohíba, “como medida urgente”, el paso de grano ruso por su territorio y que endurezca las sanciones económicas contra Moscú, en respuesta al incremento de los ataques contra puertos e infraestructuras de Ucrania con el objetivo de frenar las exportaciones ucranianas.
En una misiva enviada al presidente del Consejo Europeo, António Costa, y a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el primer ministro de Estonia, Kristen Michal, su homólogo letón, Andris Kulbergs, y el presidente lituano, Gitanas Nauseda, califican de “particularmente preocupante” la situación en el mar Negro, donde los ataques rusos han alterado de forma grave el envío de cereales a los mercados internacionales.
Los mandatarios denuncian que, mientras Rusia merma deliberadamente la capacidad de Ucrania para vender cereales al exterior, al mismo tiempo busca rutas alternativas para sus propias exportaciones de grano atravesando territorio comunitario, lo que le permite incrementar sus ingresos.
“Esto no puede aceptarse como algo normal. La UE no debe convertirse en un canal a través del cual Rusia compense las consecuencias económicas de su propia agresión”, afirman los tres dirigentes bálticos, para quienes resulta “intolerable” que Rusia ataque la actividad comercial ucraniana y, a la vez, desvíe sus exportaciones a través de la UE con fines lucrativos.
Por ello, solicitan “como medida urgente” que la UE imponga un veto al tránsito de grano ruso por su territorio y, en paralelo, refuerce las sanciones económicas para imponer costes significativos a la capacidad de Rusia de sostener su esfuerzo militar.
“No debemos permitir que Rusia explote nuestra infraestructura y nuestro mercado interno para facilitar esa estrategia”, concluyen en la carta.