Iustitia Europa ha solicitado al Tribunal Supremo la suspensión cautelar de la votación de las elecciones generales del próximo 29 de noviembre.
Según fuentes de Iustitia Europa consultadas por DEMÓCRATA, la formación de Luis María Pardo reclama detener el proceso durante el tiempo estrictamente indispensable para garantizar la ejecución efectiva de las medidas cautelares que la Sala Tercera acordó el pasado 10 de septiembre sobre los efectos electorales de determinadas inscripciones en el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA).
La petición, presentada en el procedimiento 1013/2026, llega después de que la Abogacía del Estado reconociera ante el propio Supremo la «imposibilidad material» de ejecutar esas medidas dentro del calendario electoral.
En un escrito fechado el 8 de octubre, la representación jurídica del Estado cifra en 163.020 los electores comprendidos en el censo cerrado a 1 de agosto dentro del universo analizado.
La formación sostiene que la convocatoria del 29N ha alterado las circunstancias en las que se adoptaron las cautelares y reclama al Alto Tribunal que garantice su cumplimiento antes de que se abran las urnas.
Como alternativa a la suspensión, pide que se ordene a la Junta Electoral Central y a la Oficina del Censo Electoral identificar informáticamente los 163.020 registros y garantizar la trazabilidad de sus votos para el escrutinio general y una eventual revisión posterior.
La batalla judicial tiene su origen en la denuncia que Iustitia Europa presentó ante la Junta Electoral Central el pasado 28 de junio.
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Un censo en cuestión
El partido asegura que entonces ya advirtió del riesgo de que se celebraran elecciones con un censo cuya adecuación a la legalidad estaba cuestionada. «Lo advertimos el 28 de junio. Hoy está ocurriendo», sostiene Luis María Pardo, que considera que la efectividad de las resoluciones judiciales resulta determinante para la seguridad jurídica del proceso.
«Si el Estado dice que no puede ejecutar el auto, el Supremo tiene que garantizar su efectividad antes de que se abran las urnas», argumenta el presidente de la formación. Iustitia Europa advierte de que tanto el eventual cómputo de votos afectados por la resolución judicial como la exclusión de electores sin comprobar individualmente si están comprendidos en ella podrían abrir la puerta a impugnaciones posteriores.
El escrito invoca los artículos 129.1 y 132.1 de la Ley de la Jurisdicción Contencioso-Administrativa para defender que el Supremo puede adoptar o adaptar las medidas necesarias para preservar la efectividad de su resolución ante el nuevo escenario electoral. «Una resolución judicial no puede llegar tarde a unas elecciones», resume Pardo.