El conseller de Agricultura, Pesca y Medio Natural, Joan Simonet, tiene previsto desplazarse el próximo 3 de septiembre a Bruselas para asistir a la reunión convocada por el comisario europeo de Pesca y Océanos, Costas Kadis, con los máximos responsables de Pesca de Baleares, Cataluña, Comunitat Valenciana, Región de Murcia y Andalucía.
En este encuentro, al que Simonet acudirá junto al director general de Pesca, Antoni M. Grau, se dará continuidad a la iniciativa impulsada por las cinco comunidades, que en mayo remitieron una carta conjunta al comisario reclamando ajustes en la normativa pesquera europea para adecuarla mejor a la situación específica del Mediterráneo, según ha informado la Conselleria en un comunicado.
La cita servirá para conocer de primera mano la respuesta de la Comisión Europea a las peticiones formuladas por estos territorios y, sobre todo, para comprobar hasta qué punto existe voluntad de transformarlas en cambios concretos de la legislación comunitaria.
“Valoramos que el comisario haya convocado personalmente a las cinco comunidades mediterráneas. El mes de mayo le planteamos propuestas concretas y ahora queremos saber hasta dónde está dispuesta a llegar la Comisión para adaptar la política pesquera europea a una realidad que conoce y que, en el caso de las Islas, el propio comisario pudo comprobar sobre el terreno”, ha señalado Simonet.
La iniciativa conjunta propone la aprobación de un Reglamento Ómnibus de pesca que posibilite una revisión específica de la Política Pesquera Común y de diversos reglamentos europeos vinculados a la gestión de los recursos marinos.
El propósito es consolidar los logros alcanzados en sostenibilidad ambiental y, simultáneamente, restablecer el equilibrio con los otros dos pilares de la sostenibilidad: el económico y el social.
Entre las principales medidas planteadas figuran el reconocimiento jurídico diferenciado de la flota costera mediterránea, integrada en gran parte por pequeñas empresas familiares que realizan salidas cortas y venden a diario sus capturas en la lonja; una mayor regionalización de la gestión; la simplificación de ciertas obligaciones de control; la revisión del sistema de cálculo del esfuerzo pesquero, y ajustes en el Plan Plurianual de gestión para la pesca demersal en el Mediterráneo occidental, que establece, entre otros aspectos, los días de faena de la flota de arrastre.
Las cinco comunidades reclaman, además, que en las decisiones de la Unión Europea se incorporen indicadores económicos y sociales junto a los criterios biológicos, así como la revisión del mecanismo que supedita toda la pesquería al estado de la especie más vulnerable y de la doble limitación que hoy afecta a la gamba roja, sometida tanto a restricciones de días de pesca como de volumen de capturas.
En el documento remitido a Bruselas se defiende que el notable esfuerzo realizado por la flota mediterránea en los últimos años ha contribuido a la recuperación de los recursos pesqueros, pero ha acarreado, a la vez, importantes impactos económicos y sociales para el sector.
El texto advierte de la reducción continuada de barcos y puestos de trabajo, del envejecimiento de la flota y de las dificultades crecientes para asegurar el relevo generacional.
Defensa de la insularidad y la cogestión
En el marco de esta posición común, Baleares centrará su intervención en reivindicar el reconocimiento de la singularidad insular y la necesidad de avanzar hacia una gestión más regionalizada de los caladeros, basada en la cogestión.
El Govern planteará que la política pesquera europea permita administrar las pesquerías teniendo en cuenta las particularidades ecológicas y socioeconómicas de cada zona del Mediterráneo, y que otorgue un mayor peso en la toma de decisiones a las administraciones territoriales, al sector pesquero, a la comunidad científica y al resto de actores implicados.
“No cuestionamos los objetivos ambientales de la Unión Europea. Lo que defendemos es que una pesca sostenible debe serlo ambientalmente, pero también económica y socialmente. Y para conseguirlo necesitamos que las decisiones se acerquen al territorio y tengan en cuenta las características de cada pesquería”, ha subrayado Simonet.
El Ejecutivo balear expondrá también a Kadis el impacto que las sucesivas restricciones del Plan Plurianual han tenido sobre la flota de arrastre de las Islas.
Según los datos de la Conselleria, la reducción de los días de pesca, unida a la pérdida de embarcaciones registrada en la última década, ha supuesto una caída del esfuerzo pesquero superior al 50 por ciento en diez años y unas capturas desembarcadas situadas en torno a un 40 por ciento por debajo de la media de los últimos 30 años.
Para el Govern, estas cifras evidencian que la sostenibilidad de la pesca no puede medirse únicamente desde el prisma biológico, sino que debe contemplar también la viabilidad de las empresas pesqueras, el mantenimiento del empleo, la comercialización del producto local y la preservación del patrimonio social y cultural ligado históricamente a la actividad pesquera.
De Mallorca a Bruselas
La reunión del 3 de septiembre dará continuidad al contacto iniciado entre el Govern y el comisario europeo durante su visita oficial a Baleares el pasado mes de febrero.
En aquel desplazamiento, Kadis pudo conocer de primera mano las particularidades de la pesca balear, el funcionamiento de las reservas marinas y el modelo de cogestión desarrollado en las Islas.
También visitó la Lonja del Pescado de Palma, mantuvo encuentros con pescadores profesionales y recorrió el mercado de Pere Garau, donde comprobó el itinerario del producto pesquero local desde la captura hasta su venta final.
“El mes de febrero tuvimos la oportunidad de mostrar al comisario nuestra realidad directamente desde los puertos, las barcas, la lonja y las reservas marinas. Ahora esperamos que este conocimiento y la propuesta conjunta que presentamos el mes de mayo puedan traducirse en decisiones”, afirma Simonet.
La cita de Bruselas tendrá, además, una importancia añadida en el contexto de la preparación de las posibilidades de pesca para 2027. Las comunidades mediterráneas solicitarán a la Comisión que evite nuevas reducciones automáticas del esfuerzo pesquero mientras se revisa el Plan Plurianual y que priorice medidas de selectividad y de gestión adaptadas a cada pesquería frente a recortes adicionales de jornadas.
“El sector mediterráneo ha realizado un enorme esfuerzo durante los últimos años. El objetivo ahora debe ser que la recuperación ambiental vaya acompañada también de una recuperación económica y social que permita mantener las barcas en el mar, garantizar el relevo generacional y conservar una actividad que forma parte de nuestra economía, nuestra alimentación y nuestra identidad”, ha concluido el conseller.