El pleno del Parlament ha instado al Govern a poner en marcha una línea de apoyo técnico y financiero destinada a que los ayuntamientos puedan sufragar la redacción y puesta en marcha de un plan de renaturalización urbana, con la meta de alcanzar como mínimo un 30% de cobertura arbórea con especies autóctonas en el tejido urbano y desplegar actuaciones de adaptación climática".
La iniciativa forma parte de una moción de la CUP sobre los derechos de la ciudadanía ante los efectos del cambio climático, aprobada con el respaldo de PSC-Units, Junts, ERC, Comuns, CUP y Aliança Catalana (AC), el rechazo de Vox y la abstención del PP.
El Parlament también ha avalado un apartado que plantea transformar los patios y entornos de los centros educativos de toda Catalunya para disminuir "las zonas pavimentadas por materiales con menos carga térmica y que mejoren la permeabilidad", incrementando las áreas de sombra y garantizando el acceso a fuentes de agua.
Asimismo, ha salido adelante otro punto que insta al Govern, en coordinación con el mundo local y siempre que lo permita el presupuesto, a programar "convocatorias de subvenciones para la apertura extraordinaria de piscinas municipales" durante episodios de olas de calor, así como a lanzar ayudas para la creación de nuevas piscinas públicas.
En cambio, ha sido rechazado el apartado que reclamaba "parar cualquier proyecto de ampliación o construcción de nuevas infraestructuras aeroportuarias o portuarias que no sea compatible con los objetivos de descarbonización, preservación de la biodiversidad y protección de la salud de la población".
Tampoco ha prosperado la propuesta que pedía que el Govern obligara a los grandes eventos turísticos que reciban apoyo público a presentar un "informe de compatibilidad climática y un estudio de impacto ambiental, de emisiones de CO2 y de afectaciones a la movilidad y la salud de la población".