La consellera de Territorio de la Generalitat, Sílvia Paneque, ha planteado la necesidad de revisar a fondo el modelo de financiación de las autopistas y autovías de gran capacidad en Catalunya, con especial atención a la AP-7. Ha defendido implantar un sistema de pago por uso tipo viñeta, subrayando que se trata de una infraestructura de titularidad estatal y que “debería ser replicable en el resto del Estado”.
Durante una interpelación del diputado de Comuns, Lluís Mijoler, en el Parlament, Paneque ha descartado recuperar el sistema “pasado y antiguo” de los peajes con barrera. En su lugar, ha abogado por un esquema similar al de países como Austria, Suiza o Eslovenia, basado en una cuota anual con modalidades específicas en función del uso de la vía, las emisiones contaminantes de los vehículos o su tonelaje.
Por su parte, Mijoler ha compartido la crítica a las antiguas barreras de peaje, que a su juicio penalizaban “de forma indiscriminada” la movilidad. Ha mostrado su apoyo a la introducción de la viñeta, siempre que la recaudación tenga carácter finalista y se destine a la mejora de la red viaria y a la descarbonización del transporte. Además, ha reclamado el traspaso de la gestión de la AP-7 a la Generalitat y un impulso decidido al transporte de mercancías por ferrocarril.
El diputado ha señalado que la AP-7 sufre una fuerte presión por tres causas principales: el aumento del tráfico, especialmente de vehículos pesados; la falta de inversiones suficientes en mantenimiento, seguridad y alternativas viarias, y “la ausencia de una gobernanza clara tras la liberación de los peajes”.
Referencia al modelo vasco
En el marco del debate que Paneque quiere abrir con el resto de grupos parlamentarios, la consellera ha instado a mirar hacia el País Vasco como ejemplo a tener en cuenta: “Quizá sea aquel modelo que tenemos más cercano, al que podríamos asimilar y que se plantea por el conjunto del Estado”.
Ha recordado que las diputaciones forales son las titulares de las principales infraestructuras viarias y mantienen peajes, no como herramienta para amortizar la construcción, sino como fórmula estable de financiación del mantenimiento, de futuras ampliaciones y de la modernización de las carreteras. Según ha destacado, “El resultado es una red viaria de alta capacidad en un estado de conservación óptimo”.
No obstante, Paneque ha advertido de que la propuesta catalana no puede limitarse solo a las vías gestionadas por la Generalitat: “Si Catalunya aplicara un sistema de viñeta solo en las carreteras de la Generalitat, construiríamos un sistema incoherente que nos perjudicaría también como territorio y, precisamente, a los usuarios que queremos proteger”.
Aunque no ha entrado a valorar de forma directa el posible traspaso de la AP-7, sí ha defendido que la Generalitat pueda asumir las actuaciones de mejora de la red, así como eventuales ampliaciones de carriles, pese a tratarse de una autopista estatal. Estas intervenciones, ha apuntado, podrían articularse mediante encomiendas de gestión y canalizarse a través de la empresa mixta de inversiones.