Discurso íntegro de Felipe VI en Ceuta: soberanía española, inmigración y un mensaje de apoyo a la ciudad

Consulte el texto completo de la intervención del Rey durante su primera visita oficial a Ceuta desde 2014, en la que ha defendido la integridad territorial de España, reclamado solidaridad europea y pedido unidad institucional tras la crisis migratoria de julio

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El Rey Felipe VI a su llegada un encuentro con una representación de la sociedad ceutí, en el Parador de Ceuta | Europa Press

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El rey Felipe VI ha pronunciado este martes, 13 de octubre, un discurso ante representantes de la sociedad civil de Ceuta durante su primera visita oficial a la ciudad autónoma desde su proclamación en 2014. La intervención, celebrada en el Parador de Ceuta, ha estado marcada por las consecuencias de la crisis fronteriza de los días 30 y 31 de julio y por la defensa de la soberanía española sobre Ceuta y Melilla.

"La soberanía y la integridad territorial de nuestro país no son negociables: son indiscutibles", ha afirmado el monarca, que también ha reivindicado el carácter europeo de ambas ciudades y ha reclamado solidaridad de los Estados miembros de la Unión Europea para proteger sus fronteras exteriores.

Felipe VI ha defendido asimismo el retorno de quienes entraron irregularmente en España, conforme a los procedimientos legales, y ha insistido en que deben recibir un trato digno y humano mientras permanezcan en territorio español.

Durante su intervención, el Rey ha reconocido las dificultades que atraviesa Ceuta y ha dirigido un mensaje a sus habitantes: "No estáis solos y no estaréis solos".

A continuación, se reproduce íntegramente el discurso de Felipe VI, sin modificaciones en su contenido.

Discurso íntegro del rey Felipe VI en Ceuta, 13 de octubre de 2026

Muy buenas tardes a todos. Presidente de la ciudad de Ceuta, ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, delegado de Gobierno en Ceuta, comandante general de Ceuta y un saludo a todas las autoridades que nos acompañan en este momento. A todas las personas que estáis aquí en conjunto, que representáis a todos los ceutíes, a todo tipo de asociaciones, el Fondo Económico, representantes de la Guarnición militar aquí, de las fuerzas y cuerpos de seguridad, empresarios. En fin, de todas las asociaciones, y comunidades religiosas: toda Ceuta está bien representada en vosotros.

Creo que se aprecia, no solo ahora sino a lo largo de todo el día, que debéis notar en la Reina y en mí, una emoción singular: estar hoy en Ceuta ―como mañana en Melilla― no es cualquier cosa. Para nosotros es la primera vez como reyes (en mi caso, la primera de mi vida). Es cierto que es una visita que se ha hecho esperar, pero también que desde aquel 19 de junio de 2014 siempre hemos deseado hacerla.

Este era el año en el que íbamos a saldar esa larga deuda, en condiciones normales, os lo aseguro, pero este verano ―especialmente aquí en Ceuta― fue todo menos normal... No os es ajena la problemática de las entradas irregulares de inmigrantes, pero hablamos de otra cosa y de otra dimensión...

Somos, la Reina y yo, dos más de los muchos millones de españoles que todavía tienen, tenemos, grabadas en la retina las imágenes impactantes de lo que vivisteis los días 30 y 31 de julio... Aquella violación de nuestra frontera por una inmensa multitud de personas fue un shock para todos, especialmente para vosotros, y sigue teniendo un enorme impacto ―social, político, económico y psicológico― en vuestras vidas, en la ciudad y, en buena medida, en España entera, pese a que desde entonces hayan retornado la mayoría de las que entraron y muchas otras hayan sido internadas en los centros de acogida.

Desde aquel día, os aseguro que no ha pasado uno solo sin teneros a los ceutíes en nuestro pensamiento. También a los melillenses.

Hemos venido a veros y escucharos, pero, sobre todo, a daros un abrazo lleno de afecto y cariño de parte de toda la sociedad española. Emociona ver estos días por toda España banderas de Ceuta en ventanas y balcones, y escuchar expresiones apasionadas de apoyo y de comprensión solidaria; también de admiración por vuestro temple y vuestro coraje, que hablan por sí solos de cómo sois y de cómo podemos ser como país cuando estamos unidos.

A esto se añade vuestra tradición y ejercicio cotidiano de la convivencia, que demostráis por encima de razas, lenguas y religiones, y que es una valiosísima enseñanza.

Muchas gracias por vuestro cariño, por vuestro generoso recibimiento hoy. La verdad es que nos ha abrumado un poco, por todos lados la gente ha sido muy cariñosa, muy espontánea y de verdad nos toca el corazón. Gracias presidente por esa llave que simboliza la apertura de vuestras casas, de vuestras calles, de vuestras plazas al que os visita. Sé que no hacía falta, pero esa llave nos ayuda a mantener esas puertas, esas ventanas a vuestros corazones, abiertas.

Somos muy conscientes de la situación que vivísteis y que estáis viviendo. La conocemos gracias a los medios de comunicación, a vuestros testimonios y a lo transmitido personalmente por distintas autoridades. Sabemos de las dificultades para restablecer la plena normalidad en el día a día, de vuestra inquietud y preocupación por todo ello que, lógicamente, os genera incertidumbre. Y, sin embargo, nos seguís dando ―a todos― un gran ejemplo de civismo y de tenacidad.

Además de reconocer vuestro esfuerzo y aguante, queremos dar especialmente las gracias a policías, nacionales y municipales, guardias civiles y soldados, a todos los responsables de protección civil y sanitarios y al conjunto de los servidores públicos ―sin olvidarnos de los voluntarios y voluntarias― que, prácticamente sin descanso, todos, lidiáis cada día con esta situación tan compleja.

La Reina y yo hemos podido visitar hoy uno de vuestros centros escolares y hemos salido reconfortados sinceramente al ver el resultado tan positivo de ese esfuerzo añadido que implica a tantos.

Ese ejemplo de convivencia y esa determinación por superar las dificultades nos muestran que ―ahora más que nunca― es tiempo para la unidad institucional, para la colaboración eficaz y sincera, para aplicar soluciones prácticas y tangibles. Es tiempo de que las autoridades públicas, las instituciones locales y las del Estado —incluida la Corona como símbolo de su unidad y permanencia—, y las fuerzas políticas estén —estemos—, sin fisuras, sin ambages, sin medias tintas, a la altura de nuestra ciudadanía, a vuestra altura.

Creo importante reiterar aquí, alto y claro —aunque no haga falta—, algo que es obvio: que Ceuta y Melilla son una parte irrenunciable de la realidad política y nacional que es España. La soberanía y la integridad territorial de nuestro país no son negociables: son indiscutibles. Y ante cualquier riesgo, nuestra obligación es su defensa y preservación.

El Reino de España —y la Unión Europea misma— tiene la voluntad y la responsabilidad de mantener una buena relación de vecindad con el Reino de Marruecos; de provecho y progreso para ambos lados de la frontera. Esa relación ha de estar basada y sostenida siempre en la confianza, en el respeto mutuos, y con el objetivo de promover la estabilidad, la paz y la seguridad regionales. Esto es deseable y lo creo necesario. Hacerlo posible exige buena fe por ambas partes. España, por su lado, tiene el firme propósito de seguir haciendo cuanto esté en su mano para que así sea, pero siempre a partir de los principios que acabo de mencionar.

Ceuta es España, Ceuta es Europa. Por tanto, su frontera —como la de Melilla— lo es de la Unión. Cualquier amenaza que sufra, es una amenaza al conjunto de la Unión Europea. Ese principio fundamental —según el cual la frontera exterior de la Unión es una responsabilidad común— es compartido ampliamente por los países miembros, como tuve ocasión de tratar hace unos días con los presidentes de la República Francesa y la República de Finlandia.

Es en momentos como estos cuando ser europeos cobra su pleno sentido; cuando se espera que los valores de la integración europea se traduzcan en solidaridad y compromiso a la hora de proteger la frontera exterior europea.

Ceuta es España e, insisto, es parte de la UE. Y, por eso, en esta ciudad autónoma deben prevalecer en todo momento —y para todos— los derechos y las libertades propios de un Estado de Derecho.

Quienes entraron irregularmente en nuestro país deben —como regla de principio— regresar a su lugar de origen, lo antes posible y por los cauces legalmente establecidos. Mientras estén entre nosotros deberán ser tratados siempre con dignidad y humanidad, y con todas las garantías previstas por nuestras leyes.

Pero también se les debe exigir un respeto escrupuloso de las normas de convivencia ciudadana y de los derechos y libertades de los ceutíes. Que cuando miremos atrás, hacia estos días tan difíciles, podamos hacerlo con la tranquilidad y la satisfacción de haber hecho las cosas bien.

Creo que es igualmente importante y necesario expresar —una vez más— nuestro dolor por todas las personas que fallecieron trágica y absurdamente aquellos días, a las que hemos rendido hoy tributo y que aquí han sido tratadas en todo momento con el respeto y la dignidad debidos. La Reina y yo deseamos hacer llegar nuestro pésame a sus familiares y seres queridos allá donde se encuentren.

Finalmente os quiero transmitir, como jefe del Estado, como vuestro Rey, un mensaje de serenidad y de confianza a pesar de la incertidumbre. Ceuta tiene ante sí un reto difícil, pero no os vamos a dejar solos ni indefensos. En todo caso, Ceuta tiene un futuro de esperanza y prosperidad: depende, primero, de vosotros, sí, pero depende sobre todo del conjunto del Estado y de toda la sociedad española, y con ambos podéis contar. No dejaremos que naufrague esta realidad antigua y ejemplar de convivencia que es Ceuta. Lo repito: no estáis solos y no estaréis solos.

No dejéis, ni por un instante, de creer en el futuro de vuestra ciudad, de nuestra ciudad. Tenéis el apoyo firme del resto de los españoles, de toda la ciudadanía, la garantía de los poderes y las instituciones del Estado y el compromiso pleno, permanente e inequívoco de la Corona.

Gracias de nuevo por vuestro cariño, por vuestra acogida, gracias por vuestra lealtad.

¡Viva siempre Ceuta! ¡Y viva España!

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¿En qué estado parlamentario se encuentra actualmente alguna iniciativa para reforzar la protección de las fronteras de Ceuta y Melilla?

En este momento sí hay iniciativas parlamentarias activas que buscan reforzar la protección de las fronteras de Ceuta y Melilla, aunque se encuentran en fases relativamente iniciales de tramitación y ninguna se ha convertido aún en ley. La de mayor alcance normativo es una proposición de ley orgánica del Partido Popular para modificar la Ley de Extranjería y “blindar” el régimen de rechazo en frontera en ambas ciudades.

1. Proposición de ley para reformar la Ley de Extranjería

La iniciativa central en clave de control fronterizo es una proposición de ley orgánica del Grupo Parlamentario Popular que modifica la disposición adicional décima de la Ley Orgánica 4/2000 (Ley de Extranjería), que regula el régimen especial de rechazo en frontera en Ceuta y Melilla.

Según la información oficial y periodística disponible, esta proposición persigue:

  • Permitir que el rechazo en frontera pueda aplicarse no solo a quienes intentan entrar superando las vallas, sino también a las entradas irregulares por vía marítima, incluidas las llegadas a nado a Ceuta y Melilla.
  • Precisar que podrán ser rechazadas las personas extranjeras detectadas o interceptadas en la línea fronteriza terrestre o marítima durante un intento de entrada irregular.
  • Introducir expresamente referencias al respeto del Derecho internacional y europeo, al principio de no devolución y al derecho a solicitar asilo en los lugares habilitados.

El detonante inmediato de la propuesta son la crisis migratoria en Ceuta de finales de julio de 2026 y la sentencia del Tribunal Supremo del 8 de julio de 2026, que aclaró que el rechazo en frontera previsto para Ceuta y Melilla no puede aplicarse automáticamente a quienes llegan a nado, al no haberse superado un elemento físico de contención. El PP sostiene que eso crea un “vacío” que quiere corregir.

Estado parlamentario de esta reforma

El recorrido parlamentario, a día de hoy, puede resumirse así:

  • El PP registró la proposición de ley en el Congreso el 16 de julio de 2026, donde figura como iniciativa 122/000298 en la XV Legislatura (ficha en el Congreso).
  • Ante el bloqueo de su tramitación inicial en la Cámara Baja, el PP la impulsó en el Senado. El Pleno del Senado aprobó la toma en consideración el 30 de septiembre de 2026, gracias a la mayoría absoluta popular, con el voto en contra del PSOE y otros grupos (crónica de la votación).
  • Superada la toma en consideración, la proposición pasa ahora a la fase de tramitación ordinaria: enmiendas, informe de comisión, dictamen y nuevo Pleno, primero en el Senado y posteriormente en el Congreso, donde el PP ha pedido que se tramite por el procedimiento de urgencia.

En consecuencia, esta iniciativa está en tramitación, respaldada ya políticamente en el Senado pero aún lejos de su aprobación definitiva. No hay todavía una reforma en vigor del régimen de rechazo en frontera; el texto debe ser debatido, enmendado y aprobado en ambas Cámaras.

2. Otras iniciativas con impacto en la protección fronteriza

Junto a esta reforma de la Ley de Extranjería, existen varias iniciativas de impulso político, de menor rango normativo pero directamente vinculadas al refuerzo de las fronteras de Ceuta y Melilla:

  • En el Congreso, el Pleno aprobó en septiembre de 2026 una moción consecuencia de interpelación urgente sobre la crisis de Ceuta que, entre otros puntos, insta al Gobierno a reforzar de forma inmediata y permanente la presencia de Policía Nacional, Guardia Civil y, mientras sea necesario, Fuerzas Armadas en la ciudad, y a mejorar medios y dispositivos para proteger la frontera (nota del Congreso).
  • En el Senado se han aprobado mociones que reclaman activar instrumentos de Seguridad Nacional, desplegar Frontex y reforzar los medios humanos, tecnológicos y de infraestructuras en el perímetro fronterizo, incluida la ampliación del perímetro hacia el mar.
  • En el Congreso se han registrado también proposiciones no de ley, por ejemplo del PP y de Vox, para:
    • Desplegar un mando único que coordine Fuerzas Armadas, CNI, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y otros servicios en la gestión de las fronteras de Ceuta y Melilla.
    • Establecer la presencia permanente de las Fuerzas Armadas y reforzar de forma estable los contingentes de Guardia Civil y Policía Nacional en las dos ciudades.

Estas mociones y proposiciones no de ley, aun estando activas o habiendo sido aprobadas, no modifican por sí mismas la legislación: sirven para orientar y presionar políticamente al Gobierno en materia de refuerzo fronterizo, pero la única iniciativa con capacidad real de cambiar el marco jurídico de control en frontera es, a día de hoy, la proposición de ley orgánica del PP sobre el rechazo en frontera, que continúa su tramitación parlamentaria.

¿Puedes detallar los pasos concretos que le quedan a la proposición de ley sobre rechazo en frontera antes de poder entrar en vigor? ¿Qué diferencias prácticas habría en Ceuta y Melilla si se aprueba esta reforma frente al régimen actual de la Ley de Extranjería? ¿Qué posiciones han expresado los distintos grupos parlamentarios sobre esta reforma de la Ley de Extranjería para Ceuta y Melilla?

¿Cuáles son las competencias constitucionales del Rey de España en materia de política exterior y defensa territorial?

En la Constitución española de 1978, el Rey es el Jefe del Estado y encarna la unidad y permanencia del Estado, pero sus competencias en política exterior y defensa están fuertemente encuadradas por el principio de responsabilidad del Gobierno. Es decir: el Rey actúa, pero quien decide políticamente y responde ante las Cortes es el Gobierno.

Marco general: Jefatura del Estado y responsabilidad del Gobierno

El artículo 56 CE define al Rey como Jefe del Estado y símbolo de su unidad, y señala que su persona es inviolable y no está sujeta a responsabilidad. Esa ausencia de responsabilidad política se compensa con dos elementos clave:

  • La dirección de la política interior y exterior corresponde al Gobierno (art. 97 CE).
  • Todos los actos del Rey deben ser refrendados por el Presidente del Gobierno o por los ministros competentes (art. 64 CE), que son quienes asumen la responsabilidad política y jurídica.

Por tanto, las competencias del Rey en política exterior y defensa son esencialmente formales y representativas, condicionadas a la voluntad del Gobierno y sometidas al mecanismo del refrendo.

Competencias en política exterior

Las funciones más directamente relacionadas con la política exterior se recogen principalmente en el artículo 63 CE:

  • Representación internacional del Estado (art. 63.1): el Rey “acredita a los embajadores y otros representantes diplomáticos” y recibe las cartas credenciales de los representantes extranjeros. En la práctica, esto se traduce en actos solemnes de presentación de credenciales, visitas de Estado y actos de representación que proyectan la imagen internacional de España, pero el contenido político de la acción exterior lo define el Gobierno.
  • Manifestación del consentimiento del Estado en los tratados (derivada de su papel en la sanción y promulgación de leyes): muchos tratados internacionales, una vez autorizados por las Cortes Generales y firmados por el Gobierno, se incorporan al ordenamiento mediante su publicación oficial, que va precedida de la fórmula de sanción y promulgación por el Rey. De nuevo, su papel es formal: no negocia ni decide el contenido del tratado, sino que da forma jurídica final a una decisión política ajena.
  • Actos de Estado en el extranjero: viajes oficiales, cumbres, visitas de Estado y encuentros con otros jefes de Estado tienen un fuerte componente simbólico y diplomático. El Rey refuerza las líneas de la política exterior fijadas por el Gobierno y contribuye a la proyección de España, pero no fija por sí mismo la orientación internacional del país.

Aunque estos actos tengan relevancia política, la Constitución y la práctica consolidan que el Rey no toma decisiones autónomas de política exterior: sigue las directrices del Ejecutivo, que es quien responde ante las Cortes.

Competencias en defensa y seguridad del Estado

En materia de defensa, la Constitución confiere al Rey un papel de Jefatura suprema, pero, de nuevo, bajo dirección gubernamental:

  • Mando supremo de las Fuerzas Armadas (art. 62 h) CE): el Rey ostenta el mando supremo de los Ejércitos. Sin embargo, la conducción de la política de defensa, la organización militar, la planificación estratégica y el empleo efectivo de las Fuerzas Armadas corresponden al Gobierno y, en particular, al Presidente y al ministro de Defensa. El mando supremo del Rey es principalmente institucional y simbólico (nombramientos honoríficos, presencia en juramentos de bandera, desfiles y actos castrenses).
  • Declaración de guerra y firma de la paz (art. 63.3 CE): el Rey “declara la guerra y hace la paz, previa autorización de las Cortes Generales”. Esto significa que la decisión sustantiva (entrar en guerra o concertar la paz) es política y corresponde al Gobierno, con autorización parlamentaria. El Rey expresa formalmente esa decisión mediante la declaración o la firma, pero no la adopta de forma independiente.

Por tanto, aunque la Constitución reconozca al Rey como jefe supremo de las Fuerzas Armadas y le atribuya la declaración de guerra y la paz, la configuración parlamentaria del sistema implica que no dirige la política de defensa: su función es dar forma y representación a decisiones que se originan en el Gobierno y se controlan en las Cortes.

Síntesis

En política exterior y defensa, la Constitución otorga al Rey un conjunto de competencias que pueden resumirse en tres ideas:

  • Representación: encarna a España ante otros Estados y en el seno de la comunidad internacional.
  • Formalización: interviene en la fase final de decisiones adoptadas por el Gobierno y, cuando procede, autorizadas por las Cortes (tratados, leyes, guerra y paz).
  • Simbolismo institucional: su mando supremo de las Fuerzas Armadas y su papel en actos internacionales refuerzan la continuidad y unidad del Estado, sin convertirle en un centro de decisión política autónomo.

La clave está en el binomio inviolabilidad/falta de responsabilidad del Rey y refrendo y responsabilidad del Gobierno: el Rey actúa, pero la política exterior y de defensa la diseñan, ejecutan y responden por ella el Gobierno y las Cortes Generales.

¿Podrías explicarme con ejemplos concretos cómo funciona el refrendo de los actos del Rey en materia de política exterior y defensa? ¿Qué diferencias hay entre el papel del Rey y el del Presidente del Gobierno en la dirección de la política exterior y de defensa? ¿Cómo se artícula constitucionalmente la declaración de guerra y la firma de la paz en España, paso a paso?

¿Qué resultados obtuvieron los principales partidos en las últimas elecciones a la Asamblea de Ceuta?

Las últimas elecciones a la Asamblea de Ceuta se celebraron el 28 de mayo de 2023. De ellas salió una Asamblea de 25 escaños, con la mayoría absoluta fijada en 13. El resultado dejó a un Partido Popular claramente ganador, aunque sin mayoría propia, y a un sistema de partidos muy fragmentado, en el que también entraron Vox y dos formaciones locales (MDyC y Ceuta Ya!).

A partir de los datos oficiales recopilados en fuentes públicas, la distribución de voto, porcentaje y escaños por partido fue la siguiente:

Partido Votos Porcentaje Escaños
Partido Popular (PP) 11.774 34,34 % 9
Partido Socialista Obrero Español (PSOE) 7.198 21,00 % 6
Vox 7.073 20,63 % 5
Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía (MDyC) 3.848 11,22 % 3
Ceuta Ya! 3.442 10,04 % 2
Ciudadanos (Cs) 239 0,70 % 0
Podemos 192 0,56 % 0
Libres (LB) 122 0,36 % 0

En términos de peso relativo, los “principales partidos” del sistema ceutí son, de acuerdo con ese reparto:

  • PP: primera fuerza, algo más de un tercio de los votos (34,34 %) y 9 de los 25 escaños. Es el partido central para cualquier fórmula de gobierno, aunque se queda a cuatro escaños de la mayoría absoluta.
  • PSOE: segunda fuerza en escaños (6) y también en porcentaje (21 %), ligeramente por delante de Vox en votos. Mantiene una representación significativa, pero a bastante distancia del PP.
  • Vox: tercera fuerza muy cercana al PSOE en voto (20,63 %) y con 5 escaños. Su peso es decisivo tanto para posibles acuerdos con el PP como para bloquear mayorías alternativas.
  • MDyC y Ceuta Ya!: aunque son partidos locales, entran con fuerza apreciable (en torno al 11 % y el 10 % del voto, respectivamente). En conjunto suman 5 escaños (3 MDyC y 2 Ceuta Ya!), suficientes para inclinar la balanza en la gobernabilidad.

Si se mira la aritmética de bloques, la suma de PP y Vox alcanza 14 escaños, por encima de la mayoría absoluta (13). Por el lado alternativo, una hipotética alianza entre PSOE, MDyC y Ceuta Ya! solo llegaría a 11 escaños, insuficientes para formar gobierno sin el concurso de otra formación. Esto explica que, tras las elecciones, la posición del PP como fuerza ganadora fuera muy dominante en el terreno institucional y en la negociación de apoyos.

Otro rasgo llamativo de estos comicios es la ausencia de representación de fuerzas que en otros territorios sí tuvieron más presencia en 2023, como Ciudadanos o candidaturas de ámbito estatal a la izquierda del PSOE. En Ceuta, Cs, Podemos y Libres se quedaron por debajo del umbral efectivo necesario para obtener asiento en una Asamblea tan pequeña, donde cada escaño “vale” un porcentaje de voto relativamente alto.

En conjunto, los resultados de 2023 dibujan una Asamblea de Ceuta con:

  • Un liderazgo claro del PP, primera fuerza y actor imprescindible en cualquier mayoría.
  • Un PSOE relevante pero debilitado, sin capacidad de articular una mayoría alternativa por sí mismo con los partidos locales.
  • Un Vox fuerte, que complementa al PP en el bloque de derechas y refuerza el peso de ese espacio ideológico.
  • Dos formaciones ceutíes (MDyC y Ceuta Ya!) con representación sólida, que introducen una agenda local propia y pueden desempeñar un papel de bisagra en determinadas votaciones.

Estos equilibrios han sido, además, el punto de partida para las encuestas posteriores sobre cómo afectaría la crisis migratoria de 2026 al voto en Ceuta, que toman los datos de 2023 como referencia de comparación para medir subidas y bajadas de cada partido.

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¿Cuál fue uno de los mensajes principales del discurso de Felipe VI en Ceuta?

Pregunta 1 de 3

¿Qué reclamó el rey Felipe VI a los Estados miembros de la Unión Europea en su discurso?

Pregunta 2 de 3

Según el discurso, ¿qué trato deben recibir quienes entraron irregularmente en España?

Pregunta 3 de 3