Los Reyes Felipe VI y Letizia visitan este martes Ceuta por primera vez desde la proclamación del monarca en 2014, con el propósito de mostrar su cercanía a los ceutíes después de la crisis fronteriza del pasado verano, cuando más de 80.000 personas cruzaron la frontera desde Marruecos. La última visita de unos reyes de España a Ceuta y Melilla tuvo lugar los días 6 y 7 de noviembre de 2007, cuando Juan Carlos I y doña Sofía viajaron a ambas ciudades.
El viaje se produce dos meses y medio después de aquella entrada masiva, cuando la ciudad todavía no ha recuperado completamente la normalidad y varios miles de las personas que llegaron desde Marruecos permanecen en Ceuta. La visita ya se preparaba antes de lo sucedido en julio, puesto que Ceuta y Melilla eran los únicos territorios españoles a los que Felipe VI y doña Letizia no habían viajado desde el comienzo de su reinado.
El Rey reconoció este lunes, durante una conversación informal con periodistas en la recepción del Palacio Real con motivo de la Fiesta Nacional, que ambos afrontan el viaje "con ilusión y ganas". A la recepción asistieron también los presidentes de Ceuta y Melilla, Juan Jesús Vivas y Juan José Imbroda.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, explicó durante el mismo acto que la presencia de los Reyes pretende contribuir a transmitir una imagen de normalidad en una ciudad que todavía afronta las consecuencias de lo ocurrido durante el verano.
Calurosa acogida en la calle y recepción institucional
Los Reyes, don Felipe y doña Letizia, han llegado al helipuerto de Ceuta sobre las 12:15 horas, antes de desplazarse al paseo Alcalde Sánchez Prados, donde han saludado a los ciudadanos congregados para recibirlos. Miles de vecinos han llenado la Plaza de África y las calles próximas entre aplausos, banderas de España y pancartas con mensajes como "Bienvenidos a vuestra casa, majestades".
Durante el recibimiento se han escuchado cánticos como "Ceuta no se vende, Ceuta se defiende" y "Un caballa nunca se rinde". La visita ha despertado una gran expectación, con cerca de 200 medios de comunicación acreditados para cubrir la jornada.
A continuación, los Reyes accederán al Palacio de la Asamblea, donde serán recibidos por el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, y los miembros de su Gobierno. Durante el acto institucional recibirán la llave de oro de la ciudad y mantendrán una reunión de trabajo con las autoridades locales.
Visita a un colegio y homenaje a los fallecidos
Por la tarde, a las 16:45 horas, Felipe VI y doña Letizia acudirán al Colegio Vicente Aleixandre y, a las 18:00 horas, se trasladarán al cementerio musulmán de Sidi Embarek, donde participarán en un homenaje a las personas que murieron cuando intentaban llegar a Ceuta a nado desde la costa marroquí entre el 30 y el 31 de julio. Las estimaciones elevan a unas 140 las víctimas, aunque no todas las muertes han sido confirmadas oficialmente.
Muchas de las víctimas fueron enterradas en este cementerio y algunas de sus sepulturas carecen de nombre porque no fue posible identificarlas.
La agenda oficial terminará a las 19:00 horas con un encuentro con unos 300 representantes de la sociedad civil en el Parador de Ceuta, donde está previsto que Felipe VI pronuncie unas palabras alrededor de las 19:30 horas para trasladarles el apoyo de la Corona.
Los Reyes pasarán la noche en Ceuta antes de viajar el miércoles a Melilla, donde continuarán su visita institucional. La decisión tiene además un significado histórico, puesto que será la primera vez que un rey de España pernocte en la ciudad desde que lo hiciera Alfonso XIII.
Felipe VI reclama solidaridad europea con Ceuta
El Rey ha seguido de cerca la situación de Ceuta desde que comenzó la crisis fronteriza. En las primeras horas de lo ocurrido en julio contactó con el presidente de la ciudad autónoma y el pasado 6 de agosto recibió a Juan Jesús Vivas en el Palacio de Marivent para conocer las consecuencias de la entrada masiva de personas desde Marruecos.
Desde entonces, Felipe VI ha dedicado varias intervenciones públicas a defender que la protección de Ceuta, como frontera exterior de la Unión Europea, es una responsabilidad que debe compartir el conjunto de los Estados miembros.
Durante la visita de Estado del presidente francés, Emmanuel Macron, el pasado 29 de septiembre, el monarca calificó de «inaceptable» lo sucedido y recordó que no se trataba únicamente de una cuestión española, sino también europea.
El Rey volvió a defender esta posición durante su posterior visita de Estado a Finlandia, donde advirtió de que las amenazas contra cualquiera de los países miembros afectan a toda la Unión y reclamó una mayor solidaridad entre los socios europeos.
Marruecos no se pronuncia sobre el viaje
La visita de Felipe VI y doña Letizia llega en un momento delicado para las relaciones entre España y Marruecos. Hasta ahora, Rabat no se ha pronunciado oficialmente sobre el desplazamiento de los Reyes a Ceuta y Melilla.
El rey Mohamed VI pronunció el pasado viernes un discurso ante el Parlamento marroquí en el que abordó las relaciones con España, aunque sin mencionar expresamente la visita.
El monarca marroquí defendió que la relación bilateral es una «elección soberana» de Rabat que no puede quedar condicionada por «amenazas» ni «chantajes». También criticó la utilización política de lo ocurrido en Ceuta durante el verano y los retrasos en la repatriación de menores.
Pedro Sánchez evitó valorar estas declaraciones durante la recepción del lunes en el Palacio Real y se limitó a insistir en la importancia de las relaciones bilaterales. Tampoco consideró que deba esperarse una reacción de Marruecos por el viaje, puesto que los Reyes se disponen a «visitar dos ciudades españolas».
El precedente de 2007 y la crisis diplomática con Marruecos
La última visita de unos reyes de España a Ceuta y Melilla tuvo lugar los días 6 y 7 de noviembre de 2007, cuando Juan Carlos I y doña Sofía viajaron a ambas ciudades durante la presidencia de José Luis Rodríguez Zapatero.
El desplazamiento provocó un conflicto diplomático con Marruecos, que mantiene sus reivindicaciones de soberanía sobre Ceuta y Melilla. Mohamed VI respondió llamando a consultas a su embajador en Madrid, Omar Azziman, que tardó más de dos meses en regresar a su puesto.
La fecha elegida también causó malestar en Rabat porque coincidía con el aniversario de la Marcha Verde, el 6 de noviembre, una jornada de especial importancia para Marruecos por su relación con la ocupación del Sáhara Occidental.
Antes de aquel viaje, el entonces ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, había informado por cortesía a su homólogo marroquí, Taieb Fassi Fihri, de los planes de la Casa Real. También hubo contactos entre Zapatero y el líder del PP, Mariano Rajoy, antes de anunciar la visita.
En esta ocasión, la Zarzuela confía en que los viajes de los Reyes a Ceuta y Melilla puedan repetirse con mayor frecuencia, después de que ambas ciudades hayan permanecido fuera de su agenda de visitas desde 2014.