La tasa de absentismo en España continúa al alza. Según los últimos datos aportados por la patronal CEOE, presidida por Antonio Garamendi, alrededor de 1,4 millones de personas no acuden cada día a su puesto de trabajo.
El impacto económico también es significativo: el coste del absentismo asciende a 33.000 millones de euros anuales, de los que unos 17.000 millones recaen directamente sobre las empresas.
Además, España presenta una de las tasas de absentismo más elevadas de la Unión Europea. Mientras en nuestro país se sitúa entre el 7% y el 8%, la media comunitaria oscila entre el 4% y el 5%.
Lo más relevante, según subrayó este martes Lorenzo Amor, vicepresidente de CEOE y presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA), es que esta tasa —basada en datos del INE— reduce la jornada efectiva de trabajo en España al equivalente de 32 horas semanales.
Un cálculo elaborado por la Comisión de Relaciones Laborales de CEOE, dirigida por Rosa Santos, que toma como referencia el concepto de jornada efectiva trabajada. En él se integran variables como vacaciones, festivos, permisos, bajas médicas, reducciones de jornada, contratos a tiempo parcial y otras horas no trabajadas.
Estas cifras se presentaron en el encuentro empresarial celebrado este martes en la sede nacional de CEOE en Madrid, bajo el título “Todos contamos. Absentismo x IT, un problema de país”.
Durante la jornada, Lorenzo Amor advirtió además de que, al impacto del absentismo, se suma la carga burocrática del mercado laboral. Según expuso, los autónomos soportan alrededor de 10.000 millones de euros anuales asociados a este fenómeno, a los que se añaden unos 3.000 euros de media por autónomo en costes derivados del cumplimiento de obligaciones laborales y fiscales.
propuestas de CEoe para reducir el absentismo
1. Incrementar el número de profesionales sanitarios e inspectores
2. Potenciar las competencias de las Mutuas y dotarlas de recursos
3. Adelantar los controles al trabajador de baja por su inspección médica, incorporando evaluaciones cada 3, 6 y 9 meses, con la participación de las mutuas.
4. Que la inspección médica del INSS asuma el control de los procesos de IT cuya reiteración supone la frecuencia habitual en términos anuales, independientemente de si tienen origen en la misma o en diferente patología.
5. Que la Seguridad Social asuma el paro íntegro de los primeros 15 días de los procesos de IT por contingencias comunes.
6. Exonerar a las empresas de la cotización empresarial por contingencias comunes en todos los procesos que duren más de 365 días, dado que se han duplicado en los últimos seis año debido al cuello de botella del INSS.
7. Exonerar el 100% de las cotizaciones empresariales en los contratos de duración determinada que se suscriben para la sustitución de presonas con el contrato suspendido por causa de incapacidad temporal.
CEOE reúne a sectores y territorios para analizar el impacto del absentismo
Antonio Garamendi lideró este martes una iniciativa sin precedentes —seguida por DEMÓCRATA— para dar voz a empresas, autónomos y organizaciones de todo el país ante uno de los principales retos sanitarios, sociales y económicos.
El presidente de CEOE reunió en Madrid a representantes de los principales sectores productivos, organizaciones territoriales, pymes, autónomos, mutuas y expertos, con el objetivo de analizar de forma conjunta el incremento de las bajas por incapacidad temporal derivadas de contingencias comunes y su impacto sobre la actividad económica y el sistema sanitario.
La jornada permitió dimensionar un fenómeno que afecta ya al conjunto de la sociedad. Solo en 2025, alrededor de 1,4 millones de personas no acudieron ni un solo día a su puesto de trabajo, mientras que el coste del absentismo alcanzó los 33.000 millones de euros, una cifra que se ha triplicado en la última década.
En la clausura del encuentro, Antonio Garamendi señaló que “el absentismo es un problema sanitario, con derivadas sociales y económicas, y de unas dimensiones que nos afectan a todos”, y subrayó que detrás de cada baja médica existe una persona que requiere atención y una respuesta eficaz del sistema.
El presidente de CEOE agradeció la participación de organizaciones empresariales, sectores productivos, autónomos y expertos, y defendió la necesidad de avanzar en medidas que permitan corregir las ineficiencias del sistema, entre ellas la exoneración de cotizaciones por contingencias comunes en procesos de larga duración y en contratos de sustitución.

Sectores esenciales, motores económicos y análisis territorial
La jornada de este martes incluyó tres mesas de debate en las que participaron representantes de distintos ámbitos del tejido productivo.
La primera mesa, moderada por Juan Roca (AMAT), se centró en los servicios esenciales y contó con Ignacio Gamboa (ASADE), José Manuel Baltar (ASPE), Santiago García (CECE), Eduardo Cobas (APROSER), Ignacio Silva (FIAB) y Juan Ignacio Beltrán (ASPEL y Comisión de Servicios Intensivos en Personal de CEOE).
La segunda mesa, moderada por Teresa Rasero (CEOE y FEIQUE), analizó el impacto en los sectores tractores de la economía con la participación de Ignacio García Magarzo (ASEDAS), José Luis Álvarez Almeida (Hostelería de España), Pedro Fernández Alén (CNC), Rafael Barbadillo (CONFEBUS), José Miguel Guerrero (CONFEMETAL) y Andreu Cruañas (ASEMPLEO).
La tercera mesa, conducida por Arantxa Campos (Confederación de Empresarios de Ceuta), abordó la dimensión territorial del fenómeno con Josep Sánchez Llibre (Foment del Treball), Manuel Piquer (CEN), Tamara Yagüe (Confebask), José Cristóbal García (CCE), Laly Escudero (CEIM y AEDHE) y Ángel Nicolás (CECAM).
Con esta iniciativa, CEOE subrayó la necesidad de abordar el absentismo como un fenómeno estructural que requiere una respuesta coordinada entre administraciones públicas, agentes sociales y tejido empresarial.