El Banco de España ha descrito la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA), promovida por el presidente Javier Milei, como una iniciativa "mucho más realista y razonable" frente a la eliminación del banco central que este defendía en 2023.
"Hay algunas reformas, como la de [reforzar] la independencia, que, de darse, dada la experiencia del resto de los países de la región, esperaríamos o desearíamos que fueran bastantes permanentes", ha señalado el director general adjunto de Economía del organismo, Javier Pérez, en la presentación del "Informe semestral de Economía Latinoamericana".
"Esa experiencia hace que los datos macroeconómicos de Colombia, de Perú, de México e, incluso, de Brasil, marquen la diferencia en una época de turbulencia gracias a que el banco central mantiene una independencia y objetivo de inflación formal", ha añadido.
La reforma legal redefinirá el mandato del BCRA para que se concentre en salvaguardar el valor del peso y en contener la inflación, dejando atrás el abanico actual de metas, que incluye empleo, desarrollo económico y equidad social. Asimismo, vetará la financiación directa al Tesoro y evitará que el Ejecutivo interfiera en las decisiones internas o en la composición del directorio.
Pérez ha admitido que el programa de ajuste en Argentina está lastrando el crecimiento y el empleo en el corto plazo, aunque, combinado con otras reformas de calado, podría favorecer la actividad en un horizonte de medio plazo. No obstante, ha advertido de que persiste una "incertidumbre muy elevada" sobre la implementación efectiva de todos estos cambios.
Latinoamérica: crecimiento moderado e inflación persistente
El informe del Banco de España subraya que las economías de América Latina han mostrado un comportamiento "notablemente resiliente" durante la primera mitad del año, apoyadas en una mejora de las condiciones de financiación externa que ha sido mejor que la de otras regiones emergentes, como Asia.
A pesar de ello, los riesgos se inclinan a la baja y las previsiones de avance del PIB se consideran "modestas" frente a otras economías emergentes e, incluso, respecto a algunos países desarrollados. Las tensiones sobre los precios continúan siendo "persistentes" en determinados segmentos, en particular en los servicios.
Las proyecciones recopiladas por la institución apuntan a un crecimiento del 2% del PIB latinoamericano tanto en 2026 como en 2027, lo que supone una revisión a la baja de una y tres décimas, respectivamente, frente a la edición de abril del informe.
"Claramente, en la región predomina el efecto de inflación al alza y actividad a la baja", ha resumido Pérez, quien ha matizado que la menor incertidumbre sobre el rumbo de las políticas habría mitigado el impacto negativo sobre el crecimiento.
El consenso de los analistas indica que casi todos los países cerrarán 2026 con tasas de inflación por encima de los objetivos fijados por sus bancos centrales. Para 2027, en cambio, la inflación se situaría por debajo de dichos umbrales en todos los casos, salvo en Colombia.
Según el documento, el "shock" energético derivado inicialmente de la guerra de Irán se ha trasladado desde el precio del crudo hacia sus derivados, lo que supone una vulnerabilidad para la región, importadora neta de productos refinados. En contraste con Europa, el gas no estaría ejerciendo presiones adicionales sobre la inflación.
Impacto acotado de la guerra comercial de Trump
El Banco de España constata que la guerra comercial iniciada por Donald Trump ha tenido un efecto "limitado" sobre América Latina, ya que Estados Unidos apenas ha aplicado aranceles significativos a los bienes de la región, salvo en el caso de algunos productos procedentes de Brasil.
En este contexto, varios países latinoamericanos se han beneficiado de que competidores de otros continentes sí hayan afrontado mayores barreras arancelarias. Además, estas tensiones han impulsado un triple proceso de diversificación de clientes, proveedores y destinos comerciales.
El Niño, precios y crecimiento
En el ámbito climático, el informe advierte de que el fenómeno de "El Niño" ejercerá presiones al alza sobre los precios de los alimentos y sobre la energía hidroeléctrica, debido a los cambios en la temperatura del océano y en los patrones de lluvia.
Las estimaciones del Banco de España sitúan a Brasil como la gran economía regional más afectada: su PIB podría reducirse en 1,2 puntos. Le seguirían Perú, con una caída del 0,7%, Chile, con un descenso del 0,2%, y Colombia, con un retroceso del 0,1%. En sentido contrario, Argentina registraría un aumento del 2,6% gracias a un repunte de las precipitaciones que favorecerá las cosechas de cultivos de exportación, como la soja.
En materia de precios, será Argentina la que experimente el mayor incremento de la inflación, de 1,1 puntos, por delante de Colombia y Chile (+0,5%), Chile (+0,3%) y Perú (+0,1%).
Riesgos financieros y posición de la deuda
El estudio detalla que las condiciones de acceso a los mercados internacionales siguen siendo favorables para los emisores soberanos latinoamericanos, tanto en tipos de interés como en plazos, y que las expectativas de los inversores resultan "coherentes" con la estrategia monetaria de los bancos centrales.
Los diferenciales de la deuda soberana frente a los bonos del Tesoro estadounidense permanecen en niveles reducidos, aunque el Banco de España detecta cierta "desalineación" entre esos spreads y los fundamentales que valoran las agencias de "rating".
Las trayectorias fiscales continuarán generando riesgos a medio plazo, sobre todo en Colombia y Brasil. Este último afronta una mayor necesidad de refinanciación por el volumen de sus compromisos, si bien el hecho de que la mayor parte de su deuda esté en manos de inversores nacionales limita la penalización por parte de los acreedores extranjeros.
Centros de datos: oportunidad y desafíos
El Banco de España apunta que la competencia por atraer centros de datos en América Latina se encuentra en una "fase incipiente" y parte de una escala todavía "acotada": la capacidad instalada es similar a la de España, pero con la ventaja de disponer de una matriz eléctrica mayoritariamente renovable y del apoyo explícito de los gobiernos de la región.
Brasil concentró inversiones en 20 proyectos de "data centers" por 49.949 millones de dólares (44.555 millones de euros) entre 2024 y 2026, de los que 41.553 millones de dólares (37.065 millones de euros) procedieron de China y 7.657 millones de dólares (6.830 millones de euros) de Estados Unidos.
México captó 3.673 millones de dólares (3.276 millones de euros) para 13 centros, mientras que Chile recibió 776 millones de dólares (692,2 millones de euros) para siete instalaciones y Colombia otros 499 millones de dólares (445,1 millones de euros) para seis proyectos.
Pese a este dinamismo inversor, el informe advierte de que persisten obstáculos relevantes, como las limitaciones de las interconexiones eléctricas, que pueden condicionar la conexión de los centros a la red, o los problemas de latencia derivados de infraestructuras de telecomunicaciones insuficientes.