La candidata de Frente Amplio para las elecciones del 29N, Ada Colau, ha defendido la creación de un nuevo tributo dirigido a los ultrarricos, que se aplicaría a patrimonios a partir de un millón de euros. Esta figura se enmarca en una reforma fiscal más amplia que incrementa también la carga impositiva sobre la banca y las grandes compañías, con la meta de obtener más de 10.000 millones de euros adicionales.
En detalle, Colau propone un tipo del 2% sobre el patrimonio total para quienes superen el millón de euros, que aumentaría al 3% para las fortunas de más de 50 millones de euros. La cuota se minoraría teniendo en cuenta lo ya abonado por los impuestos de Patrimonio y Grandes Fortunas, y no recaería en ningún caso sobre salarios o pensiones.
Desde la candidatura han precisado que este impuesto alcanzaría a unas 231.000 personas, alrededor del 1% de los contribuyentes que presentan la declaración de la renta. Calculan además que las 1.200 mayores fortunas del país, con patrimonios superiores a 50 millones de euros, aportarían un tercio de la recaudación total, que se destinaría a financiar servicios públicos, pensiones y la modernización del sistema ferroviario, entre otros ámbitos.
El plan fiscal incluye también la eliminación de diversas desgravaciones de las que se benefician las grandes empresas y las entidades financieras, con el fin de elevar su tipo efectivo sobre los beneficios netos. Recuerdan que, hasta septiembre, la banca ha acumulado ganancias de 26.000 millones de euros.
Colau ha subrayado que el tipo efectivo que soportan actualmente la gran empresa y la banca se sitúa entre el 7 y el 9%, mientras que las pymes asumen entre un 19 y un 20%, prácticamente el doble de lo que tributan las entidades financieras.
Apoyo de Nacho Álvarez y reforma fiscal
Estas propuestas las ha presentado este jueves durante un desayuno informativo de Nueva Economía, celebrado en Madrid, en el que ha sido presentada por el exdirigente de Podemos y exsecretario de Estado Nacho Álvarez, quien fue el responsable económico de la formación morada.
Álvarez ha expresado su respaldo directo a la aspirante de Frente Amplio al afirmar que Colau y su proyecto político representan la opción adecuada si en estos comicios se quiere apostar por "reconstruir contratos sociales que cosan las fracturas" que atraviesa actualmente el país.
En su intervención, Colau ha detallado varias iniciativas económicas y ha perfilado una reforma tributaria orientada a redistribuir la riqueza y asegurar el acceso a la vivienda. En este marco, ha defendido un impuesto específico a los multipropietarios con más de cuatro viviendas, que afectaría al 10% de la población con mayores recursos y dejaría fuera al pequeño propietario.
El objetivo de este tributo es movilizar alrededor de 500.000 viviendas hoy con precios "abusivos" hacia el alquiler asequible, incentivando una rebaja aproximada del 30% para quedar exentos del pago. El tipo planteado sería del 10% y, según ha insistido, su finalidad es fundamentalmente disuasoria, no recaudatoria.
Frente Amplio gana peso de cara al 29N
Durante su discurso, Colau ha reprochado al presidente del Gobierno que anunciara en abril de 2024 que esta sería la legislatura de la vivienda, cuando, a su juicio, lo honesto sería reconocer que la situación no es buena e incluso está "peor que nunca".
Para revertir este escenario, ha sostenido que Frente Amplio debe entrar con fuerza en el Congreso y que la izquierda alternativa tiene que formar parte del Ejecutivo para empujar al PSOE hacia políticas más ambiciosas.
Ha recordado que, aunque las encuestas dibujaban un panorama complicado, con el bloque de derechas encaminado a una victoria, ahora percibe un contexto más favorable tras el impulso de Frente Amplio. Calcula que ya habrían alcanzado en torno al 8% de intención de voto y ve factible llegar pronto al 10%, umbral a partir del cual se multiplican los escaños y podrían ser decisivos para la gobernabilidad.
La dimisión de Puente y el debate sobre el ferrocarril
Sobre la dimisión del exministro de Transportes, Óscar Puente, Colau ha reiterado su agradecimiento por este gesto de "dignidad" al asumir responsabilidades políticas después de dos accidentes graves en la alta velocidad.
A su entender, este movimiento impide que la derecha utilice el siniestro de Urda para hacer "electoralismo", y considera que se ha quedado "sin argumentos" porque Puente ha "marcado la diferencia".
No obstante, ha reclamado ser "prudente con el lenguaje" y no presentar esta renuncia en clave de "heroicismo o calvario" cuando hay casi 70 fallecidos. Ha remarcado que la "prioridad es volcarse con las víctimas, recuperar el liderazgo público del sistema ferroviario y ofrecer soluciones a la gente".
Críticas a Estados Unidos y llamamiento a la paz
En relación con la cumbre Iberoamericana que se celebra en Madrid, Colau ha sostenido que, en términos geopolíticos, lo más conveniente es que Estados Unidos "saque sus zarpas" de Latinoamérica, donde, a su juicio, ha llevado a cabo "injerencias coloniales" para favorecer gobiernos de ultraderecha. Ha llegado a calificar de "golpe de Estado" la intervención militar norteamericana en Venezuela para capturar al expresidente Nicolás Maduro.
Respecto al papel del país ante los conflictos internacionales actuales, ha alertado de que dirigentes como Donald Trump y Benjamin Netanyahu alimentan las guerras y ha defendido la necesidad de trabajar intensamente por la paz, evitando entrar en "carreras armamentísticas".
"Sería inadmisible recortar de servicios públicos para entrar en escaladas armamentísticas", ha añadido, para afear al presidente catalán, Salvador Illa, que anime a diversificar el tejido empresarial con el fin de producir armamento en el ámbito local.