La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha reclamado este viernes una reconstrucción integral del modelo ferroviario en España con el objetivo de colocar la seguridad de las personas en el centro, impulsar una movilidad sostenible y blindar una red de titularidad pública “que no esté sujeta a los intereses de las privatizaciones”.
Durante su intervención en la clausura de unas jornadas sindicales de UGT, la responsable de Trabajo ha trasladado su “pesar, cariño y dolor” a las familias de las víctimas mortales del accidente de Urda (Toledo) y a quienes continúan en proceso de recuperación, extendiendo además sus condolencias a la familia y compañeros de la exministra de Empleo del PP Fátima Báñez.
Díaz ha admitido sentirse “sobrecogida” por lo sucedido y ha rememorado que hace 13 años vivió la tragedia ferroviaria de Angrois. A su juicio, la situación actual del transporte por ferrocarril en España “no es admisible”.
“Tenemos que parar y reconstruir un modelo ferroviario que ponga por delante la seguridad de las personas, que garantice la movilidad sostenible en nuestro país, que vertebre y cohesione España y que deje de ser un país desastroso”, ha manifestado la líder de Sumar, subrayando la necesidad de un cambio profundo en la red ferroviaria.
En esta línea, ha defendido con firmeza que el servicio ferroviario sea de gestión plenamente pública: “Si hay algo que tiene que ser público en nuestro país es el sistema ferroviario”.
La dimisión de Óscar Puente y el contraste con el PP
Por otro lado, la vicepresidenta segunda ha definido la renuncia de Óscar Puente al frente del Ministerio de Transportes como un “ejemplo de decencia política” y de asunción de responsabilidades: “No todos y todas somos iguales”, ha señalado, precisando que, aunque ella no milita en el PSOE, este gesto evidencia diferencias con otras formaciones en la manera de afrontar los errores.
En este contexto, Díaz ha arremetido contra el PP al afirmar que “nunca ha asumido la responsabilidad de nada”, citando como ejemplos el caso del ‘Prestige’, la gestión de Angrois, la DANA y la situación en las residencias de mayores en la Comunidad de Madrid durante la pandemia. “No somos iguales, claro que no lo somos, y asumimos responsabilidades políticas”, ha concluido.