El Banco de España eleva el PIB al 2,6% este año y al 2,2% en 2027, pero revisa al alza la inflación

El Banco de España mejora el crecimiento del PIB hasta 2027 pero endurece sus previsiones de inflación y alerta por déficit, gasto público y riesgos externos.

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Fachada del Banco de España en Madrid. Eduardo Parra - Europa Press

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El Banco de España ha revisado al alza en tres décimas su previsión de expansión del Producto Interior Bruto (PIB) para este ejercicio, hasta el 2,6%, y ha mejorado en cinco décimas su estimación para 2027. Sin embargo, el organismo advierte de un empeoramiento del escenario de precios, condicionado por un entorno internacional complejo y por el encarecimiento de la energía.

En su último informe de proyecciones macroeconómicas para la economía española, la institución alerta de que las tensiones en los mercados energéticos, el aumento de los precios de numerosos bienes y la persistencia de las presiones inflacionistas en los servicios provocarían en 2026 una aceleración notable tanto de la inflación general como de la subyacente.

En detalle, el organismo que encabeza José Luis Escrivá empeora su previsión de inflación media, que pasaría a situarse en el 3,9% en 2026 y en el 3,7% en 2027, esto es, tres décimas y 1,1 puntos porcentuales por encima de lo calculado en junio, respectivamente.

En paralelo, el avance medio anual de la inflación subyacente alcanzaría en 2026 el 3,4%, dos décimas más que en las proyecciones de junio, y se colocaría en el 3,5% en 2027, lo que supone tres décimas adicionales.

Pese a este repunte, el Banco de España subraya que las medidas de apoyo aprobadas por el Gobierno desde marzo han contribuido a frenar el alza de los precios energéticos. En ausencia de estas actuaciones, la inflación energética media entre abril y agosto habría sido casi 10 puntos porcentuales superior a la registrada y se habría situado por encima de la de la UEM.

De acuerdo con sus estimaciones, las rebajas de los impuestos sobre la electricidad, el gas y los carburantes adoptadas para hacer frente a la crisis energética vinculada al conflicto en Oriente Próximo implican un ahorro directo de unos 3.675 millones de euros para los hogares, equivalente aproximadamente al 0,21% del PIB.

En conjunto, el Banco de España cifra en el 0,52% del PIB el coste de las medidas fiscales adoptadas hasta finales de septiembre, lo que representa en torno a una quinta parte del déficit público previsto para 2026, del 2,6% del PIB. Las reducciones de la fiscalidad energética concentran cerca del 65% del coste total, con un impacto del 0,34% del PIB, mientras que las ayudas sectoriales suponen aproximadamente el 0,18%.

MAYOR IMPACTO SI HAY UNA ESCALADA DE LA GUERRA EN IRÁN

Las nuevas proyecciones del Banco de España indican que el mayor dinamismo de la actividad en el segundo trimestre y unas perspectivas para el tercero más favorables que las contempladas en junio explican la revisión al alza del crecimiento del PIB en 2026, desde el 2,3% hasta el 2,6%.

Para 2027, la estimación de avance del PIB también mejora, desde el 1,7% hasta el 2,2%, apoyada en la resiliencia de la economía española y en un comportamiento de la actividad en la segunda mitad de 2026 más vigoroso de lo anticipado en las proyecciones de junio.

El consumo privado continúa actuando como principal motor del crecimiento, aunque se prevé una desaceleración de su ritmo, hasta el 3% en 2026 y el 1,9% en 2027.

Al mismo tiempo, la revisión al alza del crecimiento de los mercados de exportación para la segunda parte de 2026 y para 2027, junto con la depreciación del euro frente al dólar, impulsaría el sector exterior. En este contexto, las ventas al exterior de bienes y servicios aumentarían un 2,4% en 2026 y un 3,4% en 2027, frente al 2,6% registrado en 2025.

No obstante, el informe del Banco de España incorpora distintos escenarios geopolíticos alternativos al central: desde una solución diplomática hasta una escalada de la guerra, pasando por supuestos intermedios como la prolongación del conflicto o la reanudación parcial de los flujos energéticos.

Frente al escenario central, el escenario combinado recorta en dos décimas el crecimiento del PIB en 2027 y suma tres décimas a la tasa de inflación. El escenario más adverso resta seis décimas al avance del PIB en ese año y eleva la inflación en casi un punto, mientras que el más favorable añade cuatro décimas al crecimiento y reduce en medio punto la inflación.

MODERACIÓN DEL RITMO DE CREACIÓN DE EMPLEO

En el mercado laboral se mantiene la creación de puestos de trabajo, aunque con una desaceleración gradual a lo largo del horizonte de previsión. Tomando como referencia el aumento del número de ocupados en 2025 (2,6%), el Banco de España proyecta que el empleo crecerá un 2% en 2026 y un 1,8% en 2027. En este marco, la productividad por ocupado avanzaría en torno al 0,5% en 2026 y 2027, en línea con su promedio histórico.

La tasa de paro prolongaría la senda descendente de los últimos años, aunque con un ritmo de mejora más moderado, con una reducción prevista de cinco décimas en 2026 y de tres décimas en 2027, hasta situarse en el 9,7% en este último ejercicio.

EMPEORA EL DÉFICIT DE 2026 AL 2,6% DEL PIB Y MEJORA EL DE 2027 AL 2,2%

En el ámbito de las cuentas públicas, el déficit de las Administraciones se mantendría por encima del 2% del PIB. En concreto, se prevé que alcance el 2,6% del PIB en 2026 y el 2,2% en 2027. Frente al cuadro de junio, el saldo se revisa al alza en dos décimas del PIB para 2026 y a la baja en una décima para 2027.

Este empeoramiento en 2026 se explica por el coste de las nuevas medidas frente al shock energético, una senda del gasto público más expansiva de la anticipada y una menor recaudación, ligada a diferentes cambios en el impuesto sobre sociedades.

AVISA DEL ALZA DEL GASTO, POR ENCIMA DE LO COMPROMETIDO CON BRUSELAS

El Banco de España advierte de que el crecimiento estimado del gasto neto computable a efectos de las reglas fiscales europeas podría superar el 7% en 2026, muy por encima del 4,8% previsto para 2025.

Si se analiza el periodo acumulado desde 2023, el aumento se aproximaría al 17%, es decir, unos 4 puntos porcentuales por encima del límite fijado en el Plan Fiscal y Estructural de Medio Plazo.

MEJORA LAS EXPECTATIVAS PARA LA DEUDA: 96,2% DEL PIB EN 2027

En contraste con el déficit, las previsiones para la ratio de deuda pública sobre PIB se revisan a la baja en todo el horizonte respecto al ejercicio de junio, gracias al mayor crecimiento del PIB nominal, que compensa el deterioro de las cuentas públicas.

Así, se prevé que la deuda se sitúe en el 98,5% del PIB en 2026, cuatro décimas menos de lo calculado anteriormente, y que la expansión del PIB nominal continúe reduciendo el endeudamiento hasta aproximadamente el 96,2% en 2027, 1,7 puntos por debajo de lo proyectado en junio.

RIESGOS E INCERTIDUMBRE

El principal foco de riesgo externo para la economía española sigue siendo la evolución del contexto internacional, condicionado por la crisis energética derivada de la guerra de Oriente Próximo.

Además, el director general de Economía del Banco de España, David López Salido, ha señalado que el ciclo electoral, tanto en España como en otros países, constituye otra fuente de incertidumbre y riesgos. No obstante, el Banco de España no ha incorporado a sus proyecciones estimaciones sobre el impacto de esta incertidumbre, al considerar que serían meras conjeturas en una situación ya de por sí compleja. Algunos efectos tendrá pero no se anticipan cuáles.

En el plano interno, el Banco de España llama la atención sobre la evolución de la inversión en vivienda, la persistencia de elevadas tasas de inflación general y subyacente, que podrían mermar la competitividad y frenar el crecimiento, y la posición de las finanzas públicas, que constituye una vulnerabilidad adicional.