La sede madrileña de la CEOE ha sido hoy el escenario del III Foro Empresarial Iberoafricano (Ibafcan), una cita que ha congregado a representantes institucionales, organizaciones empresariales y compañías de Europa, África e Iberoamérica para estudiar nuevas vías de inversión y cooperación.
El encuentro, que reunió a 140 inscritos y 28 ponentes, ha sido impulsado por la CEOE, la Confederación Canaria de Empresarios y CEOE Tenerife, con el respaldo del Gobierno de Canarias. Las dos primeras ediciones se celebraron en esta comunidad autónoma: Las Palmas de Gran Canaria fue la sede de 2024 y Puerto de la Cruz la de 2025.
En la apertura institucional, el secretario general de la CEOE, José Alberto González-Ruiz, definió el triángulo formado por Europa, África y Latinoamérica como “un punto estratégico para fortalecer las relaciones comerciales y económicas”. Asimismo, defendió la diversificación de mercados y subrayó que la estabilidad institucional, la seguridad jurídica y una regulación adecuada son condiciones esenciales para impulsar el comercio y la inversión.
El presidente de la Confederación Empresarial de Portugal, Armindo Monteiro, se refirió a África como “una realidad económica muy concreta” y puso el foco en su posición geográfica, su población joven y sus recursos estratégicos. A su vez, el vicepresidente de la Confederación Nacional de la Industria de Brasil (CNI), Alexandre Furlan, recordó que “las cadenas globales de suministro están interconectadas” y destacó que el Foro acerca a Brasil a los debates sobre logística e inversión entre Europa y África.
La directora de Asociaciones y Estrategias de la Organización Internacional de Empleadores (OIE), Anetha Awuku, apostó por el diálogo social y valoró el Foro como una ocasión para “crear alianzas con instituciones, con gobiernos, con empleadores, con empresas”. Por su parte, el CEO de la Asociación de Empleadores de Ghana (GEA), Alex Frimpong, describió el encuentro como “un puente muy importante” entre África y los empresarios e inversores de España, especialmente de Canarias.
Islas Canarias, plataforma estratégica
El Ibafcan contó con una amplia presencia canaria. “Nuestra posición geoestratégica se tiene que convertir en una ventaja económica”, afirmó la viceconsejera de Economía e Internacionalización del Gobierno de Canarias, Jimena Delgado-Taramona, quien también destacó el papel del archipiélago como base para que las empresas europeas e iberoamericanas accedan a los mercados africanos.
El presidente de CEOE Tenerife, Pedro Alfonso, defendió que la cooperación empresarial contribuya a generar riqueza y a mejorar las condiciones de vida en las tres regiones. A su vez, el presidente de la Confederación Canaria de Empresarios, Pedro Ortega, además de insistir en el valor estratégico de las islas, reclamó que la estrategia europea para las regiones ultraperiféricas se traduzca en medidas concretas que impulsen la inversión y el empleo.
Global Gateway y oportunidades de inversión
El programa del Foro se articuló en tres paneles. El primero reunió a representantes empresariales de Argelia, Angola y Ghana, junto a compañías españolas con actividad en África, y se centró en las oportunidades de inversión vinculadas a Global Gateway.
Los intervinientes coincidieron en que, para transformar las oportunidades en proyectos reales, es fundamental atender las prioridades locales, apoyarse en socios en el terreno y combinar seguridad jurídica, financiación competitiva y colaboración público-privada. Entre los sectores con mayor potencial se señalaron la energía, el agua, las infraestructuras, la agroindustria y la salud.
Como ejemplo de cooperación para reforzar la conectividad entre África y Europa se mencionó el cable submarino Medusa. La sesión concluyó con un llamamiento a las empresas para que se comprometan con el continente africano con una visión de largo plazo.
Puertos, rutas y cadenas de suministro
El segundo panel, titulado “El papel de los puertos en la resiliencia de las cadenas de suministro globales”, contó con representantes de las delegaciones de Marruecos, Brasil, Cabo Verde y Portugal, además de la participación de Altair.
Los ponentes advirtieron de que la concentración de rutas y mercados incrementa la vulnerabilidad de las cadenas de suministro y defendieron diversificar tanto los itinerarios como los socios comerciales. También resaltaron el papel del Atlántico como eje de conexión entre Europa, África e Iberoamérica y apuntaron que reforzar los enlaces de los puertos con carreteras y ferrocarriles, así como agilizar los trámites aduaneros, contribuiría a mantener el flujo comercial ante posibles interrupciones.
La mesa se cerró con un mensaje a las empresas para que incorporen la resiliencia como elemento central de sus estrategias. Los participantes insistieron en que las cadenas de suministro no deben diseñarse solo en función de los costes, sino con una perspectiva de largo recorrido que asegure competitividad, continuidad operativa y capacidad de adaptación en un entorno cada vez más incierto.
Talento, formación y cooperación en el Atlántico
El tercer y último panel, bajo el título “El talento y la formación profesional como palanca de cooperación e inversión en el Atlántico”, puso el foco en el papel de la formación profesional en la cooperación y la inversión entre Europa, África e Iberoamérica.
Los expertos defendieron la necesidad de ajustar la formación a las demandas reales de las empresas para hacer frente a la escasez de personal cualificado y a los cambios derivados de la digitalización y la inteligencia artificial.
Durante la sesión se destacaron iniciativas como “Bridge to Africa”, impulsada desde Canarias, así como herramientas como la FP dual y las microcredenciales. Los participantes coincidieron en que la colaboración entre administraciones, tejido empresarial y centros educativos resulta esencial para que la formación se traduzca en empleo y ayude a retener el talento local.
En la clausura del Foro, su secretario general técnico, Agustín Manrique, afirmó que la cooperación entre África, Iberoamérica y Europa “ha dejado de ser una aspiración para convertirse en una agenda de trabajo”, y subrayó que el valor del encuentro reside en “que la conversación de un día se apoye en una relación que dura todo el año”.