El superávit por cuenta corriente, indicador que recoge los cobros y pagos con el exterior por intercambios de mercancías, servicios, rentas y transferencias, alcanzó en el primer semestre del año los 18.700 millones de euros, lo que implica un descenso del 29,4% frente al mismo periodo del ejercicio previo, según los datos difundidos este miércoles por el Banco de España.
La trayectoria de la balanza por cuenta corriente hasta el segundo trimestre viene marcada, principalmente, por el agravamiento del déficit de bienes, tanto energéticos como no energéticos, que han incrementado de forma notable su saldo negativo.
En detalle, el déficit de bienes creció desde los 22.300 millones del primer semestre del año pasado hasta los 30.300 millones en el mismo periodo de este año, lo que supone un repunte del 35,9%. Dentro del capítulo de bienes, los energéticos aumentaron su saldo negativo de 16.900 millones en 2025 a 18.600 millones en 2026, mientras que los no energéticos situaron su déficit en 11.700 millones entre enero y junio de 2026, más del doble que en 2025.
En contraste, los servicios reforzaron su superávit hasta los 58.200 millones, por encima de los 53.600 millones del periodo anterior, lo que representa un avance del 8,6%. Dentro de la balanza de servicios, turismo y viajes también mostraron una evolución positiva de su saldo favorable, con un superávit de 34.700 millones, un 4,5% superior a los 33.200 millones previos, mientras que el superávit de los servicios no turísticos se incrementó un 15,2%, hasta 23.500 millones.
En la balanza de servicios no turísticos, transportes (7.500 millones), telecomunicaciones, informática e información (6.200 millones) y otros empresariales (6.700 millones) ampliaron su superávit, en tanto que seguros pensiones y financieros lo redujeron a 1.400 millones, un 6,6% menos.
La renta primaria registró un déficit de 100 millones en el primer semestre de 2026, frente al superávit de 600 millones anotado un año antes. Dentro de este apartado, las rentas de inversión incrementaron su saldo negativo desde 1.800 millones hasta 2.700 millones. A su vez, la renta secundaria elevó su déficit hasta 9.200 millones, un aumento del 67,3%.
El informe del Banco de España también muestra una mejora del superávit por cuenta de capital, que pasó de 5.900 millones entre enero y junio de 2025 a 7.500 millones en 2026.
Menor capacidad de financiación y aumento de la deuda externa
De este modo, la capacidad de financiación de la economía española, que resulta de la suma de las cuentas corriente y de capital, se situó en el primer semestre de 2026 en 26.100 millones de euros, por debajo de los 32.400 millones registrados entre enero y junio de 2025, lo que supone una caída del 19,4%.
Si se observa únicamente el segundo trimestre de 2026, los datos reflejan que el superávit por cuenta corriente se redujo un 45,6%, hasta 8.700 millones de euros, mientras que la capacidad de financiación de la economía también se recortó un 29,2%, hasta 13.800 millones de euros.
Por otra parte, el informe señala que la deuda externa bruta de España alcanzó el 168,4% del PIB (2,925 billones) en el segundo trimestre de 2026, frente al 166% (2,842 billones) del trimestre precedente y por encima del promedio 2024-2026, situado en el 163%.