Fedepe reclama pasos decisivos hacia la igualdad salarial: “Se nota en lo que se cobra al mes, pero se paga toda la vida”

Fedepe y Uatae reclaman medidas urgentes para cerrar la brecha salarial y de pensiones que afecta a trabajadoras asalariadas y autónomas en España.

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Una mujer escribe en el teclado de su ordenador en una foto de archivo RICARDO RUBIO / EUROPA PRESS

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La Federación Española de Mujeres Directivas, Ejecutivas, Profesionales y Empresarias (Fedepe) ha exigido “avances firmes y urgentes” para hacer real la igualdad salarial con motivo del Día Internacional de la Igualdad Salarial, que se conmemora este 18 de septiembre. La organización subraya que la equiparación retributiva es un derecho básico y una condición clave para la autonomía económica y el desarrollo profesional de las mujeres.

“La igualdad salarial es una cuestión de justicia, pero también de competitividad, aprovechamiento del talento y calidad democrática. No podemos hablar de igualdad real mientras las mujeres sigan recibiendo una remuneración inferior y encuentren más obstáculos para desarrollar plenamente sus carreras profesionales”, argumenta la presidenta de Fedepe, Ana Bujaldón.

La responsable de la federación recuerda que las consecuencias de esta desigualdad no se limitan al corto plazo. Como apunta, “esa diferencia no termina cuando acaba el mes”. “Si cobramos menos, cotizamos menos. Ahorramos menos. Tenemos menos capacidad para afrontar un imprevisto. Y, cuando nos jubilamos, recibimos una pensión más baja. Por eso decimos que la desigualdad salarial se nota en lo que se cobra cada mes, pero se paga durante toda la vida”, asevera.

En este sentido, Fedepe demanda una respuesta conjunta de las administraciones públicas, las empresas y los agentes sociales para detectar, corregir y evitar las brechas retributivas. Considera esencial conocer cómo se fija cada salario, asegurar criterios objetivos y transparentes y reforzar los controles, de forma que la igualdad reconocida por ley se convierta en una realidad tangible.

Los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística indican que, en 2024, las mujeres percibieron un salario medio anual de 26.904,90 euros, frente a los 32.057,55 euros de los hombres. La brecha supera los 5.150 euros al año y sitúa la remuneración media femenina en el 83,9% de la masculina.

Fedepe apunta que, aunque en esta diferencia inciden factores como el tipo de jornada y contrato, la ocupación o la antigüedad, estos elementos están ligados a desigualdades estructurales que siguen marcando las carreras profesionales de las mujeres: mayor presencia en el trabajo a tiempo parcial y en sectores peor pagados, reparto desigual de los cuidados, interrupciones en la vida laboral y trabas para acceder a los puestos de mayor responsabilidad.

La federación recalca que la igualdad salarial no se limita al sueldo base y ve imprescindible revisar también complementos, incentivos, variables, criterios de promoción y sistemas automatizados de decisión, ámbitos donde pueden producirse diferencias difíciles de detectar sin suficiente transparencia.

En este marco, Fedepe considera prioritario culminar cuanto antes la transposición al ordenamiento español de la Directiva europea 2023/970, orientada a reforzar la igualdad retributiva mediante medidas de transparencia salarial y mejores mecanismos de información, reclamación y control. El plazo para su incorporación finalizó el pasado 7 de junio.

Asimismo, reclama garantizar una reincorporación plena y sin castigos profesionales tras los permisos por nacimiento y cuidado, al entender que la maternidad y la paternidad no pueden suponer un freno a la promoción ni traducirse en salarios, complementos u oportunidades más bajas.

Fedepe recuerda que cada nacimiento aporta al futuro colectivo, a la continuidad demográfica y a la sostenibilidad del sistema de bienestar y de pensiones. Por ello, insiste en que apoyar la crianza y proteger las trayectorias laborales de madres y padres debe asumirse como una responsabilidad compartida y no como una carga individual.

Impacto más allá del empleo asalariado y en las autónomas

La Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (Uatae) advierte, por su parte, de que la brecha de ingresos entre mujeres y hombres autónomos ronda el 30%, una desigualdad que se prolonga tras la retirada y se traduce en una diferencia del 41% en las pensiones de las trabajadoras por cuenta propia.

“La igualdad salarial no puede terminar donde acaba la nómina, las autónomas también sufren una desigualdad económica que condiciona sus proyectos y su futuro, no podemos hablar de igualdad salarial dejando fuera a 1,3 millones de trabajadoras autónomas”, lamenta la secretaria general de Uatae, María José Landaburu.

Según los últimos registros, de los 3.483.209 trabajadores autónomos dados de alta, 1.289.587 son mujeres frente a 2.193.621 hombres. Ellas suponen solo el 37% del colectivo, aunque su presencia crece a mayor ritmo: un 2,1% en el último año, frente al 1,8% de los varones.

Para Uatae, analizar la brecha en el trabajo por cuenta propia obliga también a abordar los cuidados que asumen las mujeres, junto con la concentración de las autónomas en actividades de menor rentabilidad y las dificultades de acceso a financiación, factores que explican en gran medida esta desigualdad.

“La brecha salarial también hay que buscarla donde no se ve. Está en las horas que una autónoma deja de trabajar para cuidar, en las oportunidades profesionales a las que renuncia y en los ingresos que deja de generar. Seguimos haciendo descansar buena parte de los cuidados sobre las mujeres y después nos sorprendemos de que lleguen al final de su carrera profesional en peores condiciones económicas”, sostiene Landaburu.

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