La Confederación Española de Organizaciones de Mayores (CEOMA) ha subrayado que su programa 'DESATAR' ha conseguido que más de 300 residencias eliminen las sujeciones físicas y farmacológicas aplicadas a personas con demencia, si bien advierte de que "aún quedan más de 4.000 centros en el país por adherirse".
Esta iniciativa, coordinada por el doctor Antonio Burgueño y puesta en primer plano con motivo del Día Mundial del Alzheimer, celebrado este lunes, 21 de septiembre, tiene como objetivo reconocer la labor de los servicios asistenciales y otorgarles una distinción como 'centros amigables'. Esta calificación se concede cuando se cumple un listado de 65 criterios de calidad en residencias de mayores y de pacientes con esta patología, recogidos en el esquema denominado 'Desatar 2.0'.
Desde CEOMA explican que "los profesionales reconocen que las sujeciones provocan hasta una treintena de efectos secundarios negativos para los pacientes, aumentan el riesgo de caídas a consecuencia de la pérdida de la masa muscular y del sentido del equilibrio". Asimismo, señalan que "en España, queda aún mucho camino por hacer", aunque reconocen que "es cierto que todas las residencias trabajan por hacer un uso limitado de ellas".
Cambio de mentalidad en los cuidados
"No basta con quitar las sujeciones, sino que el proceso va más allá, tiene que haber un cambio de mentalidad y un cambio en la forma de trabajar", ha indicado Burgueño, quien recuerda que "aunque otras patologías pueden provocar demencia, entre el 50 y 60 por ciento de todas las demencias guardan relación con la enfermedad del Alzheimer", la cual "puede llegar a afectar a la memoria, pero no es el único déficit cognitivo que se observa".
El especialista apunta que "hoy día, no sabemos prevenir la enfermedad de Alzheimer, pero cada vez se sabe más de prevenir el desarrollo de la demencia, especialmente cuando se desarrolla de forma tardía", y añade que "no existe una base científica para relacionar directamente el consumo de la tecnología con el Alzheimer, aunque sí de forma indirecta, en la medida que provocan el sedentarismo, el sobrepeso y otros factores con consecuencias cardiovasculares".
Por último, Burgueño incide en la necesidad de "crear un sistema de alertas que parta desde etapas tempranas del desarrollo de la enfermedad" y resalta que "es común que las personas mayores acudan al médico de Atención Primaria y a la farmacia con cierta frecuencia, lo que convierte a estos dos puntos asistenciales en parte del sistema de alertas".