La Asociación Española de Banca (AEB) ha respaldado el informe sobre competitividad bancaria presentado este viernes por la Comisión Europea (CE), al entender que reconoce la contribución de las entidades financieras al crecimiento económico del continente, aunque ha reclamado avanzar con “urgencia y concreción”.
El plan de la CE busca reforzar la solidez del sistema bancario europeo para que la banca de la UE supere la actual fragmentación por países y alcance la “escala” necesaria para rivalizar con los grandes grupos internacionales, especialmente los de Estados Unidos.
Las directrices de Bruselas, que se plasmarán en propuestas legislativas para los Estados miembro en el primer trimestre de 2027, persiguen, entre otros objetivos, suprimir las barreras nacionales que mantienen “atrapados” más de 230.000 millones de euros en activos líquidos dentro de las fronteras de cada país.
De acuerdo con el Ejecutivo comunitario, permitir que los grupos bancarios gestionen estos recursos de forma centralizada y eficiente en el conjunto de la Unión Europea (UE) resulta clave para financiar “el crecimiento y las prioridades estratégicas” como la innovación, la transición ecológica y la defensa, garantizando al mismo tiempo “servicios financieros de alta calidad” para familias y empresas.
Impulso a la Unión Bancaria y al EDIS
La AEB ha puesto en valor el impulso decidido del informe hacia una mayor integración financiera y la determinación de avanzar en la Unión Bancaria. En este contexto, ha reclamado progresos hacia un Sistema Europeo de Garantía de Depósitos plenamente mutualizado (EDIS), que proporcione un nivel de protección homogéneo a todos los ahorradores de la UE.
En el ámbito regulatorio, la patronal bancaria aprecia las iniciativas orientadas a elevar la calidad del marco normativo y, en particular, la preferencia por los reglamentos frente a las directivas, dado que estas últimas requieren transposición a la legislación nacional y favorecen divergencias entre países.
Del mismo modo, la organización del sector ha acogido favorablemente la propuesta para “mejorar la coordinación supervisora y evitar solapamientos”. “Este avance hacia una supervisión más integrada era una reivindicación histórica de los bancos, en un contexto en el que Europa necesita movilizar ingentes volúmenes de inversión para financiar la transición digital, energética y de defensa, entre otras”, ha subrayado.
No obstante, la asociación encabezada por Alejandra Kindelán considera que el documento comunitario podría haber sido “más ambicioso” en otros elementos “esenciales”. En concreto, estima que Bruselas debería haber incorporado un mandato “explícito” de competitividad para las autoridades supervisoras, compatible con su función de garantizar la estabilidad financiera.
Además, la AEB ha instado al Ejecutivo comunitario a actuar con mayor “celeridad” para transformar las recomendaciones en medidas tangibles, con el fin de fortalecer la capacidad de los bancos europeos para canalizar financiación hacia los grandes ejes estratégicos de la Unión.