La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha acogido de forma favorable la nueva regulación sobre crédito al consumo “porque refuerza la transparencia y promueve un crédito más responsable”, tal y como ha señalado este jueves en un comunicado.
El organismo detalla que apoya esta actualización del marco legal para atajar varios de los desequilibrios presentes en este mercado, entre ellos la asimetría en la información disponible, el riesgo de sobreendeudamiento y determinados sesgos cognitivos y de conducta, en un ámbito “especialmente relevante” para los consumidores, incluidos los más vulnerables y con menores ingresos.
El Anteproyecto de Ley (APL) de Contratos de Crédito al Consumo y de Modificación del Texto Refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios incorpora cambios en el funcionamiento del crédito al consumo con el fin de alinearlo con las exigencias de la normativa europea.
Recomendaciones de transparencia y reducción de barreras
Aun así, la autoridad de competencia plantea introducir ajustes en el texto. Entre ellos, propone reemplazar el actual sistema de autorización por un modelo de declaración responsable o de comunicación previa para las nuevas figuras jurídicas que se incorporen al mercado. Asimismo, insta a motivar de forma más sólida los requisitos de actividad que se exigen a los nuevos operadores.
Además, la CNMC sugiere intensificar la transparencia de los productos asociados al crédito, requiriendo que se demuestre el beneficio que aportan a los consumidores. También aboga por otorgar una mayor flexibilidad contractual en los préstamos de elevado coste, suprimiendo la obligación de amortización gradual para permitir reembolsos anticipados voluntarios.
En líneas generales, el organismo recomienda simplificar las nuevas cargas regulatorias y estudiar fórmulas que alivien las obligaciones para pymes y nuevos competidores. Igualmente, propone dejar claro que determinadas operaciones de concentración empresarial pueden implicar, cuando proceda, la obligación de recabar autorización específica de la CNMC.