El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acompañado por el secretario de Comercio, Howard Lutnick, ha dado a conocer un compromiso de inversión de hasta 200.000 millones de dólares (176.000 millones de euros) por parte del Gobierno de Corea del Sur, dirigido a financiar tres grandes iniciativas de infraestructura energética en territorio estadounidense.
El paquete contempla la construcción de ocho centrales nucleares de gran capacidad, una planta de generación eléctrica a gas natural en Texas y el desarrollo del gasoducto de gas natural licuado (GNL) de Alaska.
Trump ha descrito el conjunto de actuaciones como “uno de los mayores proyectos de infraestructura energética de la historia de Estados Unidos” y ha remarcado que la aportación de capital surcoreano responde a la rebaja de aranceles al 15% que su administración concedió a Seúl en el marco del acuerdo comercial entre ambos países.
“Corea va a invertir su dinero soberano, casi 200.000 millones de dólares, en infraestructura energética americana para fortalecer el dominio energético de Estados Unidos”, ha explicado Lutnick durante el anuncio realizado en el Despacho Oval de la Casa Blanca.
La iniciativa de mayor volumen, denominada 'Project Power', prevé levantar ocho grandes reactores nucleares distribuidos en varios estados, entre ellos Ohio, Tennessee, Carolina del Sur y Kentucky, con una inversión total de 120.000 millones de dólares (106.000 millones de euros). Según ha detallado el Departamento de Comercio en un comunicado, este acuerdo se alinea con la orden ejecutiva sobre energía nuclear de mayo de 2025, que fija como objetivo tener diez nuevos reactores en construcción antes de 2030.
El segundo plan, llamado 'Project North', impulsa la construcción del gasoducto de GNL de Alaska, con un presupuesto de algo más de 50.000 millones de dólares (44.000 millones de euros). Trump ha enfatizado que se trata de una infraestructura prometida desde hace décadas sin llegar a ejecutarse y ha asegurado que permitirá crear hasta 12.000 empleos directos durante la fase de obras y 1.000 puestos fijos una vez en funcionamiento, además de un ahorro estimado de entre 1.500 y 2.200 dólares (1.320 y 1.940 euros) al año en las facturas energéticas de los hogares de Alaska.
El acuerdo prevé que Corea del Sur disponga de acceso prioritario al gas producido y, en palabras de Lutnick, transformará a todo el sudeste asiático en dependiente del suministro energético de Estados Unidos, modificando “la geopolítica global”.
La presentación de este paquete inversor ha servido también a Trump para respaldar públicamente al senador republicano por Alaska, Dan Sullivan, que aspira a revalidar su escaño en las elecciones de medio mandato del próximo 3 de noviembre, en una contienda muy ajustada frente a la demócrata Mary Peltola.
El tercer proyecto, 'Project Star', contempla una planta de generación eléctrica de gas natural de 6.472 megavatios en Texas, cuya primera fase está prevista que entre en servicio en 2029 y alcance su plena operatividad en 2032.
En Texas se disputará además otra de las carreras más competidas de las 'midterms' entre el republicano Ken Paxton y el demócrata James Talarico. Este estado, tradicionalmente republicano y que no envía a un senador demócrata desde 1988, se observa como uno de los principales termómetros del grado de rechazo o apoyo a Trump en uno de sus bastiones históricos.
COREA DEL SUR HABLA DE “CONDICIONES PREVIAS” PARA LANZAR LOS PROYECTOS
En relación con estos planes de inversión, el presidente de Corea del Sur, Jae Myung Lee, ha señalado que el equipo negociador surcoreano hizo “todo lo posible” y logró un “buen resultado” en las conversaciones comerciales con Washington, en un contexto marcado por la amenaza arancelaria de Trump.
Al mismo tiempo, ha precisado que los proyectos están sujetos a “condiciones previas”. En el caso concreto del proyecto de LNG de Alaska, ha apuntado que deberá “confirmarse su viabilidad comercial” y que “cumpla con los procedimientos legales” de Corea del Sur.
“Las centrales nucleares también deben garantizar su viabilidad comercial a nivel de unidades específicas de plantas”, ha recalcado.
Asimismo, ha detallado que el reparto de beneficios “se establece en 5:5 hasta el reembolso del capital e intereses, y en 9:1 después del reembolso del capital e intereses”.
“Para minimizar las pérdidas de inversión y garantizar el reembolso del capital e intereses, hasta que se recupere el capital e intereses de todos los proyectos de inversión, la distribución de beneficios de todos los proyectos de inversión se mantendrá en 5:5, incluso para los proyectos cuyo capital e intereses ya hayan sido reembolsados”, ha añadido Lee.