Los impuestos ambientales generaron en 2025 una recaudación de 27.710 millones de euros, lo que implica un incremento del 7,5% frente al ejercicio previo, y con los hogares asumiendo el 42,4% de esa carga. Estos datos se recogen en el avance de las Cuentas de impuestos ambientales de 2025 publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
En relación con el conjunto de tributos de la economía española, los gravámenes de carácter ambiental supusieron el 6,6% del total de la recaudación impositiva, dos décimas menos que en 2024.
De acuerdo con la clasificación del sistema de cuentas nacionales, los impuestos sobre los productos, sin incluir el IVA, alcanzaron los 20.871 millones de euros, un 10,9% más que en el año precedente. A su vez, los otros impuestos sobre la producción se situaron en 5.026 millones (un 2,9% por debajo de 2024) y los otros impuestos corrientes ambientales llegaron a 1.813 millones (un 0,9% más).
Los tributos de carácter ambiental representaron el 39,9% del total de impuestos sobre los productos, excluido el IVA. A su vez, los otros impuestos corrientes con finalidad ambiental concentraron el 32,2% del total, mientras que los otros impuestos sobre la producción de tipo ambiental supusieron el 20,4%.
Los hogares soportaron el 42% de la carga medioambiental
Por sectores, los hogares contribuyeron con 11.758 millones de euros, un 1,4% más que en 2024, lo que equivale al 42,4% del conjunto de impuestos ambientales de 2025. Por categorías, abonaron el 72,6% de los impuestos sobre el transporte, el 42% de los impuestos sobre la energía y el 6% de los impuestos sobre la contaminación y los recursos.
Las ramas de actividad económica asumieron el 57,6% restante de la recaudación ambiental. Desglosado por tipo de impuesto, pagaron el 94% de los gravámenes sobre la contaminación y los recursos, el 58% de los impuestos sobre la energía y el 27,4% de los impuestos sobre el transporte.
Entre las actividades que más impuestos ambientales soportaron en 2025 destacaron la industria manufacturera, con el 20,8% del total, y el sector de transporte y almacenamiento, con el 13,2%.
En el extremo opuesto se situaron la agricultura, ganadería, selvicultura y pesca, junto con las industrias extractivas, que apenas aportaron el 0,4% y el 0,5% del total de impuestos ambientales, respectivamente.