El Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf) mantiene por el momento la huelga en Renfe fijada para los días 10 y 12 de noviembre, después de una reunión “sin avances” con el vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, que asume de forma provisional las competencias de Transportes tras la dimisión de Óscar Puente y que ha vuelto a convocar al sindicato este viernes.
En una nota remitida este jueves, Semaf califica el encuentro, al que asistió su secretario general, Diego Martín, como una “primera toma de contacto” en la que “no se ha producido ningún avance sobre las reivindicaciones” de los maquinistas.
Por su parte, el Ministerio de Transportes, “en el marco de la conflictividad convocada por Semaf en solitario”, ha citado de nuevo a la organización sindical para este viernes 6 de noviembre, según ha trasladado el propio departamento.
El sindicato subraya que entiende que “la huelga no es un fin, sino un medio constitucional para alcanzar las reivindicaciones” del colectivo de conducción, pero insiste en la necesidad de que se adopten medidas “concretas y comprobables”.
Ante “la situación de la seguridad ferroviaria y el hecho de encontrarnos ya ante un incumplimiento de compromisos previos, la organización no contempla paralizar el conflicto sin la aprobación de medidas concretas, materiales y comprobables”, recalca Semaf.
Además de sumarse al paro conjunto convocado por los comités generales de empresa de Renfe y Adif, el sindicato ha lanzado su propia convocatoria para esas mismas fechas, llamando a la huelga en solitario en ocho operadoras ferroviarias: todos los maquinistas de Renfe, Iryo, Ouigo, Transfesa, Continental Rail, Tracción Rail, Captrain y Medway.
Según la versión del sindicato, la reunión ha servido para que Cuerpo conociera directamente sus demandas, que “han llevado a la actual conflictividad” con la convocatoria de dos nuevas jornadas de huelga en el Grupo Renfe, el 10 de noviembre —durante las 24 horas— y el 12 de noviembre —de 06.20 a 9.20 horas, de 14.20 a 17.20 horas y de 21.20 a 23.20 horas—, después del paro celebrado el pasado 29 de octubre.
La organización sitúa el origen del conflicto en el 9 de febrero de 2026, fecha en la que firmó un acuerdo con Transportes y con los presidentes de Renfe y Adif que permitió desconvocar las huelgas previstas para los días 10 y 11 de ese mes, un pacto que incluía la creación de grupos de trabajo multidisciplinares encargados de elaborar e implantar nuevas normas y procedimientos operativos orientados a reforzar la seguridad ferroviaria.
“Desde entonces, la Administración y las empresas públicas han postergado de forma reiterada las convocatorias sin registrar avance alguno ni reunir siquiera a la comisión de seguimiento del acuerdo”, critica Semaf.
Tras la primera jornada de huelga, Renfe defendió que había cumplido todos los compromisos asumidos en aquel acuerdo y que las actuaciones pendientes quedaban fuera de su ámbito competencial. Aun así, sostenía que de las 24 medidas ajenas a sus competencias, 17 se habían ejecutado y las siete restantes se encontraban en fase avanzada de tramitación.
En paralelo, Semaf sí ha decidido suspender la huelga en Ouigo que estaba programada para este viernes y para los días 9 de noviembre y 4 y 8 de diciembre de este año.