McDonald's ha comunicado un plan de inversión de 8.500 millones de dólares (7.460 millones de euros) orientado a reducir la presión financiera sobre sus franquiciados, con medidas que incluyen la modernización de los locales y una rebaja de las rentas que pagan por los restaurantes.
Dentro de la presentación de su nueva hoja de ruta estratégica, bautizada como “Next”, la multinacional de comida rápida ha detallado que este programa de apoyo se extenderá hasta 2036, aunque ha precisado que 5.000 millones de dólares (unos 4.400 millones de euros) se desembolsarán antes de que concluya 2030.
Con este respaldo económico a su red de franquicias, McDonald's pretende acelerar la renovación de los establecimientos, desplegar tecnología de última generación e introducir otras mejoras en los procesos operativos.
En esta línea, la compañía se ha propuesto aportar en torno a 250 puntos básicos de eficiencia bruta adicional a nivel de restaurante, lo que representa cerca de 100.000 dólares (unos 88.000 euros) al año en flujo de caja extra para un restaurante medio en Estados Unidos, además de ampliar el margen operativo hasta situarlo entre el 50% y el 55% en 2030.
El proyecto también está diseñado para apoyar un incremento de las ventas del 2,5% en 2027, que se mantendría en el 2% anual hasta 2030. Al mismo tiempo, McDonald's prevé ganar un 1,5% de cuota de mercado tanto en la categoría de pollo como en la de bebidas para 2030, preservando su posición de referencia en el negocio de la carne de vacuno.
“McDonald's cuenta con una escala inigualable, un profundo conocimiento del cliente, una sólida lealtad a la marca y capacidades operativas que le permiten no solo adaptarse a la próxima ola de cambios en nuestra industria, sino también convertirla en una ventaja”, ha destacado el presidente y consejero delegado de McDonald's, Chris Kempczinski.
“De eso se trata (el nuevo plan): ser la primera opción para más clientes, con mayor frecuencia, al tiempo que fortalecemos nuestros restaurantes y facilitamos su gestión. Confiamos en que la implementación de los componentes clave de Next impulsará una mayor rentabilidad en nuestros restaurantes, generará atractivos retornos para la compañía, nuestros franquiciados y accionistas, y aumentará nuestra capacidad para seguir invirtiendo en crecimiento”, ha añadido.
Pese al anuncio, los títulos de la empresa retrocedían más de un 6%, ya que el mercado ha recibido con escepticismo el programa de apoyo a los franquiciados y la estrategia de ganar cuota de mercado mediante este esfuerzo inversor.