La compañía estatal brasileña Petrobras se ha hecho con 21 bloques de exploración de crudo repartidos en tres cuencas, por los que deberá desembolsar 3.219 millones de reales (574,6 millones de euros) en “primas de asignación” antes del 30 de diciembre de este año.
Según ha detallado la Agencia Nacional de Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles (ANP) de Brasil, el grupo ha obtenido el 100% de los bloques “Azurita”, situados en la cuenca de Campos, y de “Cruzeiro do Sul”, en la cuenca de Santos, al cierre del IV Ciclo de Oferta Permanente de Reparto de Producción.
Petrobras ha precisado que, para seleccionar la propuesta ganadora, la ANP solo tuvo en cuenta “el porcentaje de los beneficios obtenidos que se pagan al Gobierno Federal”, mientras que el valor de las primas ya estaba fijado en las bases de la subasta.
En paralelo, el VI Ciclo de Oferta Permanente de Concesiones concluyó con la adquisición por parte de Petrobras, como operadora, de los bloques “CE-M-471”, “CE-M-473”, “CE-M-475”, “CE-M-477”, “CE-M-537”, “CE-M-539” y “CE-M-665”, todos ellos en la cuenca de Ceará. En estos activos, la petrolera controlará el 70% de participación, mientras que QatarEnergy Brasil poseerá el 30% restante.
Asimismo, Petrobras incorporará a su cartera, con propiedad íntegra, los bloques “C-M-111”, “C-M-113”, “C-M-115”, “C-M-159”, “C-M-161”, “C-M-163”, “C-M-165”, “C-M-214”, “C-M-216”, “C-M-281”, “C-M-283” y “C-M-352”, también localizados en la cuenca de Campos.
Para este segundo grupo de áreas, la ANP evaluó de forma conjunta tanto el volumen de las primas ofertadas como la “obligación mínima de trabajo (MWO)”, expresada en “unidades de trabajo (WU)”, que deberá ejecutarse en cada bloque durante la etapa de exploración.
En total, Petrobras pagará 232,4 millones de reales (41,5 millones de euros) por el conjunto de bloques de Ceará y 2.987 millones de reales (533,2 millones de euros) por los de la cuenca de Campos, lo que le permitirá disponer de una superficie de 18.000 km2 para la búsqueda de nuevos recursos de hidrocarburos.
La petrolera, participada en un 35,45% por el Estado brasileño, ha subrayado que su participación en estas licitaciones está en línea con su plan estratégico de largo plazo y consolida su papel como “operador líder de yacimientos petrolíferos en aguas ultraprofundas”.