Ryanair ha alertado de un empeoramiento en el funcionamiento del control del tráfico aéreo en España y ha urgido al Gobierno y a Enaire a intervenir con rapidez para corregir esta situación, tras asegurar que los retrasos de sus operaciones han aumentado un 47% desde el 1 de abril respecto al mismo periodo del año pasado, con más de 17.000 vuelos afectados y 3,1 millones de pasajeros perjudicados.
En una nota remitida a los medios, la aerolínea irlandesa sostiene que Enaire arrastra una falta estructural de personal y que, por ello, no está en condiciones de manejar de forma adecuada el volumen de tráfico que sobrevuela o despega y aterriza en España durante la temporada estival.
“Las programaciones de las aerolíneas no son una sorpresa. La demanda en verano no es una sorpresa. El clima no es la causa de un aumento del 47% en los retrasos. Esto es un fallo de gestión y se necesita una acción urgente”, ha señalado su director de Operaciones, Neal McMahon.
Desde Ryanair se reconocen los avances reales en tecnología y en los procedimientos implantados por la empresa pública, pero al mismo tiempo se rechazan las más de 70 medidas presentadas por Enaire, entre ellas la incorporación de 79 nuevos controladores, al considerar que no aportan “ningún beneficio”.
Para McMahon, el rendimiento actual de Enaire es “pobre”, “inaceptable” y está dañando la imagen de España como uno de los destinos turísticos más relevantes de Europa.
La compañía va más allá y asegura que, “sorprendentemente”, España ha pasado a situarse por delante de Francia como “el proveedor de control aéreo con peor desempeño de Europa”, algo que califica de “extraordinario” teniendo en cuenta que “Francia es visto ampliamente como el país con el peor servicio de control aéreo de Europa”.
“El Gobierno español debe dejar de aceptar excusas de Enaire y exigir acciones inmediatas para garantizar una dotación adecuada de personal de control aéreo, una mejor programación, mayor capacidad y reducciones medibles en los retrasos evitables del control aéreo durante el periodo estival, cuando existe mayor actividad”, añade la aerolínea en su comunicado.
Estas críticas se conocen pocos días después de que Ryanair reclamara también al Gobierno francés una reforma urgente del control del tráfico aéreo en ese país para proteger los sobrevuelos en caso de huelga, tras la difusión de un informe del senador Vincent Capo-Canellas que advierte de costes anuales de hasta 1.700 millones de euros para las aerolíneas en 2035.
Por su parte, Enaire informó el 1 de julio del despliegue de más de 70 actuaciones de carácter técnico y operativo, de reorganización del espacio aéreo y de refuerzo de personal, incluida la contratación de 79 nuevos controladores, con el objetivo de absorber el incremento previsto del 3% del tráfico aéreo este verano y mantener los máximos niveles de seguridad, eficiencia y sostenibilidad.
Estas iniciativas se enmarcan en el “Plan Verano 2026-2027” de la entidad y se orientan al refuerzo de la seguridad, con hasta 28 medidas, y a elevar la calidad del servicio y reducir las demoras, con hasta 60 actuaciones, además de contemplar proyectos en sostenibilidad, eficiencia y cumplimiento normativo.
Asimismo, el plan incorpora medidas cuya implantación requiere un plazo más amplio y que, según Enaire, contribuirán a consolidar la capacidad del sistema de navegación aérea en los próximos años.