Standard & Poor’s ha decidido mantener la calificación a largo plazo de Enagás en “BBB+” y colocarla en vigilancia positiva (“creditwatch”), lo que abre la posibilidad de una subida del rating cuando la compañía presente su próximo plan estratégico 2027-2032, previsto para el primer semestre de 2027.
La agencia ha elevado el perfil de riesgo empresarial (“business risk profile”) de Enagás desde “fuerte” a “excelente”. Este cambio se apoya, entre otros elementos, en la revisión al alza del marco retributivo de las actividades de transporte de gas natural para el periodo 2027-2032, cuya valoración pasa a “strong”, en línea con la de los principales TSO europeos.
En su informe, S&P subraya que el nuevo esquema regulatorio para el transporte de gas en España, aprobado por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), aporta una mayor visibilidad sobre los flujos de caja futuros de Enagás, incluso más allá de 2027-2032. El motivo es que garantiza una remuneración adecuada sobre la base de activos existente, en vez de centrarse en incentivar nuevas inversiones de crecimiento o reposición.
Además, la agencia no contempla que se produzcan inversiones de gran calado en infraestructuras de hidrógeno antes de 2029, algo que, a su juicio, debería sostener los indicadores crediticios de la empresa en el periodo 2026-2028.
Reconocimiento a la rotación de activos
S&P también pone en valor que la creciente presencia de Enagás en activos regulados en España y en otros mercados europeos, fruto de su estrategia de rotación de activos, ha reforzado su perfil de riesgo empresarial.
“Esta estrategia se inició con importantes desinversiones internacionales -como la venta de una participación del 30,2% en Tallgrass Energy y la anunciada venta de su participación del 40% en Enagás Renovable- y se ve reforzada por la reciente adquisición de una participación del 31,5% en el operador de transporte regulado francés Teréga y una participación adicional del 20% en la empresa española de almacenamiento Saggas”, añade.
Según las proyecciones de la agencia, a partir de 2027 el grupo obtendrá alrededor del 85% de su resultado bruto de explotación (Ebitda) de activos regulados, frente al 75% previsto para 2025, lo que respalda su visión de un perfil de riesgo empresarial “excelente” para Enagás.
Con vistas a una eventual mejora de la calificación, S&P confía en que el próximo plan estratégico incorpore una revisión de la política financiera de la compañía y detalle su hoja de ruta de inversión en proyectos vinculados al hidrógeno.
En una comunicación remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la empresa señaló que la decisión de S&P refleja “la positiva trayectoria de Enagás desde la presentación de su Plan Estratégico 2022-2030, así como la actual solidez de su balance y su extraordinaria liquidez, que constituyen un firme punto de partida para abordar los objetivos y prioridades del próximo Plan Estratégico 2027-2032”.