Safra Sarasin ve al oro cerca de su suelo y anticipa un retorno a los 4.600 dólares antes de que acabe el año

Safra Sarasin ve al oro cerca de su suelo y prevé que recupere los 4.600 dólares por onza apoyado en un dólar más débil y tipos reales más bajos.

3 minutos

Lingotes de oro.  Sven Hoppe/Dpa

Lingotes de oro. Sven Hoppe/Dpa

Añadir DEMÓCRATA en Google

Pregunta a FREN

Publicado

3 minutos

Más leídas

J. Safra Sarasin Sustainable Asset Management (AM), la gestora de activos del banco privado suizo J. Safra Sarasin, considera que la cotización del oro se mueve ya en niveles próximos a su suelo y prevé que el metal precioso vuelva a situarse en torno a los 4.600 dólares por onza antes de que termine 2026.

En esta línea, el estratega de Divisas de la firma, Claudio Wewel, ha señalado que las posiciones especulativas netas sobre el activo refugio se han tornado “más alcistas” en las últimas semanas, pese a que la cotización del oro ha marcado nuevos mínimos en lo que va de año.

Al cierre de las bolsas europeas de la jornada, el metal dorado rondaba los 4.100 dólares, después de haber perforado a finales de junio el umbral psicológico de los 4.000 dólares y descender hasta los 3.950 “billetes verdes”.

Según ha indicado Wewel, “los 'risk reversals' --que miden el equilibrio entre la demanda de protección frente a caídas y la apuesta por subidas-- han descendido hasta niveles no vistos en una década, lo que sugiere que podríamos haber alcanzado el punto máximo de pesimismo. Esto indica que probablemente no haría falta demasiado para que cambiara la tendencia, lo que debería traducirse en una reversión de las recientes salidas de fondos cotizados (ETFs). Estos elementos nos llevan a pensar que probablemente el oro no se encuentra demasiado lejos de su suelo”.

Mirando al medio plazo, la casa de inversión mantiene su tesis de que el entorno estructuralmente favorable para el oro continúa “intacto”. A su juicio, la prolongación de la fragmentación geopolítica respaldará “la persistencia a largo plazo de la depreciación estructural del dólar”.

Desde J. Safra Sarasin AM también apuntan a que la sostenibilidad de los niveles de deuda soberana seguirá siendo un asunto “relevante”, aunque admiten que resulta complicado anticipar en qué momento los mercados volverán a centrar el foco en este frente.

Al mismo tiempo, Wewel considera que, a la vista de estas dinámicas de largo recorrido, es probable que bancos centrales, grandes instituciones y ahorradores privados continúen “aumentando sus asignaciones a medio plazo”. Además, ha advertido de que, aunque ahora no acapare titulares, la inquietud sobre la solidez de las instituciones estadounidenses “puede resurgir fácilmente” a medida que se acerquen las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos.

Por otra parte, el experto ha indicado que, con los últimos datos de inflación y de actividad sobre la mesa, en la entidad prevén que la fortaleza del ciclo económico “continúe”, pero adelantan que la Reserva Federal (Fed) podría elevar el precio del dinero en hasta dos ocasiones en un año, lo que acota las opciones de que el oro registre un fuerte rebote en el corto plazo.

NO HABRÁ REBOTE EN EL CORTO PLAZO

“En nuestro escenario central, la Fed debería llevar a cabo dos subidas de tipos durante los próximos doce meses, con el riesgo de que tenga que hacer más. Con el mercado descontando una subida y media de tipos en Estados Unidos, es poco probable que el oro registre un rebote sostenido a corto plazo”, ha subrayado el estratega.

Asimismo, el responsable de Divisas ha admitido que probablemente no haría falta un deterioro muy acusado de los indicadores estadounidenses para que las expectativas de tipos en Estados Unidos y el dólar se sitúen “algo más abajo”.

En este contexto, la firma calcula que una cierta debilidad del dólar estadounidense hasta finales de año, junto con unos tipos de interés reales algo más reducidos, dará soporte al oro. “Según nuestro modelo, creemos que el oro debería recuperarse hacia los 4.600 dólares antes de finales de año”, ha pronosticado Wewel.

Aunque ese nivel implicaría un recorrido alcista superior al 12% respecto a los precios actuales, el metal seguiría todavía cerca de un 18% por debajo de su máximo histórico, alcanzado a finales de enero, cuando llegó a tocar los 5.595 dólares por onza.

Con todo, desde Safra Sarasin estiman que la reactivación de la operación de depreciación estructural del dólar, a medida que se aproximen las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, supone “un riesgo alcista adicional”.

Hola, soy Fren. ¿Cómo te ayudo?