Las acciones del fabricante surcoreano de microprocesadores SK Hynix han arrancado su andadura en la Bolsa de Nueva York con un repunte del 14% en las primeras operaciones en Estados Unidos, situándose en torno a los 170 dólares frente a los 149 dólares establecidos para su estreno bursátil.
En su salida al mercado, SK Hynix ha logrado captar 26.507 millones de dólares (23.186 millones de euros) tras fijar un precio de 149 dólares por cada una de las 177,9 millones de acciones depositarias americanas (ADS), que han comenzado a negociarse en el Nasdaq Global Select Market con el símbolo “SKHY”.
Los títulos de la firma surcoreana han llegado a avanzar hasta un 17%, superando los 173 dólares poco después del inicio de la sesión, aunque posteriormente el ascenso se ha moderado y el precio ha regresado a niveles cercanos a los 170 dólares.
Esta operación se ha convertido en el mayor estreno en Bolsa de una compañía extranjera en Estados Unidos y en la segunda mayor OPV de la historia, rebasando los 25.600 millones de dólares (22.393 millones de euros) de Saudi Aramco. La colocación de SK Hynix tiene lugar apenas un mes después de que SpaceX llevase a cabo la mayor salida a Bolsa registrada hasta la fecha, al captar 85.700 millones de dólares (74.963 millones de euros).
El presidente del grupo SK, Chey Tae-won, ha explicado que la compañía prevé incrementar de forma significativa su inversión en el país norteamericano, que actualmente asciende a 35.000 millones de dólares (30.600 millones de euros). “Mi plan contempla una cifra mucho mayor, muchísimo mayor que 35.000 millones de dólares”, ha señalado en declaraciones a la agencia Bloomberg.
En el marco de este programa inversor, SK, matriz de SK Hynix, ya participa en una planta de baterías y ha comprometido recursos en una nueva fábrica de empaquetado de semiconductores en el estado de Indiana.
Asimismo, Chey ha dejado la puerta abierta a realizar nuevas emisiones de acciones en el mercado estadounidense si se dan las condiciones adecuadas de rentabilidad y valoración. “Una vez que obtengamos una mayor rentabilidad, habrá más demanda. Lo primero que debemos hacer es mantener estable el precio de las acciones y, con suerte, a largo plazo podremos aprovechar el potencial de crecimiento”, ha apuntado.