Tubacex ha advertido de que, si la inestabilidad geopolítica se mantiene durante el resto de 2026 y sigue generando indefinición en los calendarios de adjudicación y ejecución de proyectos, analizará “diferentes escenarios” ante el riesgo de que la planta de Abu Dabi tenga que interrumpir su actividad por problemas de suministro de materias primas.
Además, ante “menos ventas y menos actividad”, como hasta marzo, la compañía no descarta “medidas temporales de flexibilidad” en las plantillas de todo el grupo, aunque “no hay una decisión tomada, a la espera de cómo evolucionen los acontecimientos”.
Estas reflexiones las ha realizado el CEO del grupo vasco, Josu Imaz, en un encuentro con periodistas previo a la junta de accionistas celebrada este jueves en Bilbao. En dicha junta se ha dado luz verde a la propuesta de retribución al accionista correspondiente al ejercicio 2025, por un total de 6,4 millones de euros, en coherencia con la política de dividendos de Tubacex, que mantiene un ‘pay-out’ del 40% sobre el beneficio neto ajustado.
Imaz ha estado acompañado por el presidente de Tubacex, Manuel Moreu, quien ha matizado que, aunque encaran el resto del año con “preocupación”, también lo hacen “con esperanza” gracias a sus activos diferenciales y a su “mejor posicionamiento en negocios de alto valor añadido como tubería de producción de gas corrosivo, el sector aeroespacial, nuclear, subsea o defensa”.
Moreu ha remarcado que, pese a que la incertidumbre persista y que lo que vaya a suceder “no lo sabe ni Trump”, la empresa vasca “mantiene una cartera sólida y un ‘pipeline’ robusto en segmentos estratégicos, con especial peso de soluciones de alto valor añadido y aplicaciones vinculadas a la seguridad energética, la transición energética y la industria de alta especificación”.
En relación con la planta de Abu Dabi, donde Tubacex opera mediante la ‘joint venture’ TBX Nexxia, primera plataforma industrial en Oriente Medio centrada en soluciones tubulares avanzadas de aleaciones resistentes a la corrosión, Imaz ha recordado que este mismo mes se ha anunciado su plena operatividad.
La instalación local de acabado y roscado, respaldada por el fondo soberano Mubadala y con contratos a largo plazo con la petrolera estatal ADNOC, está “operativa con normalidad” y presenta un “funcionamiento bastante normal”, ha indicado Imaz. No obstante, ha reconocido que los acontecimientos de los últimos tres meses en la región han tenido “cierta afección a la logística y a la operativa”.
En este contexto, ha precisado que la planta “tiene un riesgo” asociado a la necesidad de “asegurar la continuidad del suministro de su materia prima, que se fabrica en nuestras plantas europeas”.
Tras confirmar que cuentan con “un stock de seguridad” con el que “de momento estamos tirando”, ha explicado que Tubacex trabaja “intensamente en encontrar vías logísticas alternativas para asegurar que todo ese producto en curso, que está en tránsito, llegue a tiempo a la planta de Abu Dhabi para que no haya ninguna disfunción”.
Según ha recalcado, si el conflicto actual en Ormuz se prolonga hasta final de año, “la planta tendrá una interrupción clarísimamente”, ya que “es impensable que un proyecto industrial pueda tener materia prima para un año”.
SIN PREVISIÓN PARA CIERRE 2026
Preguntado por una posible actualización de las previsiones para el cierre de 2026, Imaz ha señalado que “ese cierre todavía lo vemos lejos, porque el nivel de incertumbre es tal que tenemos que ser muy cautos y prudentes porque está siendo un ejercicio difícil”.
En esta línea, ha recordado que los datos del primer trimestre ya reflejaban “una clara presión en ventas, pero no podemos aventurarnos a dar unas previsiones sobre el cierre del ejercicio en estas condiciones”.
Por su parte, el presidente Manuel Moreu ha apuntado que “siempre que hay un proceso de retención de proyectos y de puesta en marcha de pedidos de compra durante unos años, en el momento en que ocurre una pequeña liberación de la presión, enseguida se vuelve el mercado normal, como ocurrido tras la pandemia”, por lo que se muestran “optimistas”.
ACUERDOS EN JUNTA
La junta general, celebrada en Bilbao, ha aprobado la nueva política de remuneración del consejo de administración para este ejercicio y los dos siguientes, hasta 2028, así como las cuentas anuales individuales de Tubacex correspondientes a 2025, junto con las del Grupo consolidado y sus informes de gestión, referidos al ejercicio cerrado el 31 de diciembre.
También ha salido adelante una ampliación de capital liberada por un valor de mercado de referencia máximo de 7,5 millones de euros para “implementar” el sistema de dividendo opcional “Tubacex Retribución Flexible” y la reducción de capital social “mediante la amortización de acciones propias en el contexto del aumento de capital liberado”.
La junta ha respaldado la ratificación y nombramiento de Rafael Martín de Bustamante; Xabier Sagredo; Iván Martén Uliarte; Isabel López Paños, y Cristina Álvarez como consejeros independientes por el plazo estatutario de cuatro años, y de Ángel Soria como consejero dominical por el mismo periodo. Asimismo, se ha fijado en doce el número de integrantes del Consejo de Administración.
Durante la reunión, Tubacex ha presentado el balance de 2025, “ejercicio marcado por un entorno de mercado complejo, con menor nivel de actividad global, presión en productos de menor valor añadido, evolución desfavorable del precio medio del níquel y depreciación del dólar”, según ha detallado Imaz.
Pese a este escenario, el Grupo cerró 2025 con unas ventas de 719,3 millones de euros, un 6,3% menos que en 2024, y un Ebitda ajustado de 105,8 millones de euros, prácticamente en línea con el año anterior. El margen EBITDA ajustado alcanzó el 14,7%, frente al 13,9% de 2024, gracias sobre todo al mayor peso del mix de producto premium, la disciplina operativa y la aportación de proyectos estratégicos.
El CEO ha remarcado que 2025 fue “un ejercicio de transición en el que Tubacex ha reforzado su perfil como compañía industrial más global, más tecnológica y mejor posicionada en negocios de alta exigencia técnica”.
Tras ello, Imaz ha señalado que Tubacex encara 2026 “con una hoja de ruta clara, centrada en la generación de caja, la mejora del retorno sobre el capital y una asignación disciplinada de recursos, puesto que nos movemos en un entorno todavía marcado por la incertidumbre geopolítica, la presión arancelaria y una menor visibilidad comercial a corto plazo”.
Según ha precisado, esta situación “exige prudencia y rigor en la ejecución”, pero no modifica el potencial estructural del Grupo ni su objetivo principal, que es “convertir actividad en caja, impulsar el crecimiento rentable y seguir construyendo una Tubacex más competitiva, más eficiente y mejor posicionada para capturar oportunidades de alto valor añadido en donde estamos presentes”, ya que, ha concluido, “contamos ahora con una posición sólida en el sector de la energía, con soluciones premium y clientes estratégicos en todo el mundo”.