Pedro Sánchez ha regresado este viernes a los mítines electorales con un baño de masas en Valencia. El presidente del Gobierno ha sido recibido entre aplausos y teléfonos móviles alzados en el polideportivo Cabanyal-Canyamelar, donde el PSOE ha reunido a unas 5.000 personas para retomar la precampaña de las elecciones generales del 29 de noviembre.
La cita ha llegado después de diez días de interrupción de la actividad electoral socialista por el accidente ferroviario de Urda (Toledo), que dejó 69 fallecidos, y apenas tres días después de la dimisión de Óscar Puente como ministro de Transportes. El acto ha comenzado con un minuto de silencio por las víctimas y ha continuado con un tono de resentimiento por las responsabilidades de la Dana.
El "no somos todos iguales", que pronunciaba Puente al final de su comparecencia en la Diputación, se ha echo eco en el polideportivo. "Valencia es el ejemplo más claro de que no somos iguales, ni siquiera hace falta que lo digamos nosotros, lo sabe la gente", pronunciaba Pilar Bernabé, cabeza de lista del partido por Valencia al Congreso.
Sánchez ha estado acompañado por la secretaria general del PSPV-PSOE y ministra de Ciencia, Diana Morant; la secretaria de Organización socialista, Rebeca Torró; y por Bernabé. También ha estado presente el ministro Arcadi España.