Izquierda desunida: el pulso entre IU y Chunta por Teruel abre la batalla del voto útil para el 29N

El conflicto de Teruel evidencia las dificultades de convertir la unidad electoral en una estrategia común cuando los partidos discrepan sobre cómo sumar votos y conservar su identidad

El presidente de Chunta Aragonesista (CHA), Jorge Pueyo. EUROPA PRESS

El presidente de Chunta Aragonesista (CHA), Jorge Pueyo. EUROPA PRESS

Añadir DEMÓCRATA en Google

Pregunta a FREN

Publicado

Última actualización

4 minutos

Más leídas

Elecciones 29N · Encuestas

La media de las encuestas

Media a 21 de octubre de 2026 · 15 institutos

  • PP31,6 %
  • PSOE26,9 %
  • Vox18,7 %
  • Sumar6,3 %
  • Podemos3,1 %
  • ERC2,2 %
010203040ene 2024jul 2024ene 2025jul 2025ene 2026jul 2026

Media del último estudio de cada instituto en 30 días y su evolución semanal desde el 23J. Partidos con al menos un 2 %.

Todas las encuestas

Elecciones generales del 29 de noviembre · Demócrata

Tras el fracaso en la construcción de una candidatura conjunta en ese espacio que se denomina 'a la izquierda del PSOE', las disputas entre las formaciones progresistas no han cesado. La última brecha de cara a las elecciones generales del 29 de noviembre se ha abierto en Teruel, después de que Chunta Aragonesista decidiera que la coalición CHA-Frente Amplio Aragón no presente candidatura al Congreso en esa provincia, con el argumento de evitar la dispersión del voto progresista. Izquierda Unida, sin embargo, rechaza renunciar a concurrir y mantiene su apuesta por ofrecer una candidatura propia.

El desacuerdo enfrenta dos prioridades que no siempre encajan: concentrar los apoyos para intentar arrebatar representación parlamentaria a PP y Vox o mantener una opción electoral diferenciada para quienes no quieren votar al PSOE. La discusión va más allá de una circunscripción concreta y pone sobre la mesa cómo debe organizarse una coalición que agrupa a formaciones con implantación territorial, intereses y estrategias distintas.

La tensión ha escalado desde el anuncio de Chunta, el miércoles 21 de octubre, hasta la confirmación de IU de que concurrirá en Teruel sin la formación aragonesista. La controversia llega, además, en plena preparación de las candidaturas para los comicios y mientras el PSOE niega que exista una negociación con el Frente Amplio para que retire listas al Congreso en determinadas provincias.

Teruel enfrenta dos estrategias electorales

El presidente de Chunta Aragonesista, Jorge Pueyo, justificó la renuncia a competir por el Congreso en Teruel por la necesidad de concentrar los esfuerzos de la coalición en Zaragoza y Huesca. La formación sí concurrirá al Senado en la provincia turolense. Su argumento es que, en un escenario de fuerte polarización, evitar la fragmentación de los votos progresistas puede contribuir a facilitar una mayoría de izquierdas.

La posición de IU Aragón es la contraria. Su coordinadora, Marta Abengochea, defiende que la ciudadanía debe poder votar a una fuerza situada a la izquierda del PSOE también en las provincias con menos población y representación. La organización sostiene que tenía sus candidaturas elegidas desde el 13 de octubre y considera que renunciar a presentarse dejaría sin una opción propia a parte del electorado.

La discrepancia no se limita a una diferencia táctica sobre cómo obtener más escaños. También afecta a la relación entre los integrantes de la coalición y a la capacidad de cada formación para decidir dónde concurrir. Chunta sostiene que el acuerdo de coalición le atribuye la decisión sobre las circunscripciones aragonesas; IU, por su parte, mantiene que debe haber candidatura en Teruel y ha recibido el respaldo de su dirección federal.

Recalculando

El recálculo de los resultados de las elecciones generales de julio de 2023, elaborado por El Independiente, permite identificar cinco circunscripciones en las que una candidatura conjunta del PSOE y Sumar habría modificado el reparto de escaños: Huesca, Cuenca, Guadalajara, Toledo y Jaén. En Teruel, sin embargo, la suma de ambas formaciones se habría quedado 234 votos por debajo del PP, sin alterar el reparto de diputados.

En Huesca y Cuenca, la candidatura conjunta habría arrebatado un escaño al PP, que pasó de dos diputados a uno. En Guadalajara, el cambio habría perjudicado a Vox, con un reparto hipotético de dos diputados para la candidatura conjunta y uno para el PP. En Toledo, el PP habría perdido uno de sus tres escaños, mientras que en Jaén el diputado adicional habría sido a costa de Vox.

Estos cálculos mantienen constantes los votos de las demás candidaturas y agrupan los sufragios que PSOE y Sumar obtuvieron por separado. Se trata, por tanto, de una reconstrucción de los resultados de 2023, no de una estimación de lo que puede ocurrir el próximo 29 de noviembre. Además, Sumar incluía entonces a Podemos, una circunstancia que impide atribuir automáticamente todos aquellos apoyos al espacio político que concurrirá ahora bajo otras fórmulas.

La incidencia de una candidatura conjunta depende de la distribución de los votos y del número de diputados que elige cada provincia. En las circunscripciones pequeñas, una diferencia relativamente reducida puede decidir el último escaño, pero la suma de los resultados de dos partidos no garantiza que el mismo electorado vuelva a respaldar una lista compartida.

Teruel ilustra ese límite. En las elecciones de 2023, el PP obtuvo 26.586 votos; el PSOE, 22.226, y Sumar, 4.126. La suma de estas dos últimas formaciones habría alcanzado los 26.352 sufragios, todavía 234 por debajo del resultado popular. Con los demás votos sin cambios, la candidatura conjunta no habría alterado el reparto de dos diputados para el PP y uno para la izquierda.

El papel de Podemos en las próximas elecciones

La comparación con 2023 tiene otra limitación: Podemos formaba parte de Sumar en aquellos comicios, mientras que ambas organizaciones concurrirán por separado en numerosas circunscripciones en las próximas generales. Por ello, el resultado conjunto de entonces no puede trasladarse directamente al actual mapa de candidaturas.

La presencia de Podemos añade una variable a la estrategia electoral de la izquierda. Una candidatura que se retire no transfiere automáticamente todos sus votos al PSOE ni a otra fuerza del mismo espacio ideológico. La capacidad de concentración dependerá de las preferencias de los electores y de los acuerdos que finalmente alcancen las organizaciones.

La disputa entre IU y Chunta en Teruel se sitúa precisamente en ese punto: decidir si el objetivo prioritario debe ser concentrar apoyos para disputar escaños o mantener una oferta política diferenciada. El plazo de presentación de candidaturas concluye el lunes 26 de octubre, de modo que las formaciones deberán resolver sus diferencias antes de cerrar las listas para el 29 de noviembre.