La CDU acaba de sufrir uno de sus golpes electorales más severos de los últimos años. La primera proyección de ARD/Infratest dimap para Sajonia-Anhalt sitúa a los democristianos en apenas el 18,5%, frente al 37,1% conseguido en las elecciones de 2021.
Son 18,6 puntos menos en cinco años. AfD, mientras tanto, alcanza el 44,5% y obtiene más del doble de los votos de la CDU. La diferencia entre ambos partidos ronda los 26 puntos.
ARD califica ya el resultado como un “desastre” para la CDU y señala que sería su peor registro histórico en Sajonia-Anhalt, además de una de las mayores pérdidas sufridas por el partido en unas elecciones regionales recientes.
De ganar con el 37,1% a quedarse en el 18,5%
En 2021, la CDU de Reiner Haseloff ganó las elecciones con el 37,1%. AfD quedó entonces en el 20,8%.
Este domingo la relación se ha invertido por completo. AfD salta hasta el 44,5% en la primera proyección y la CDU cae hasta el 18,5%. El partido que gobernaba con una ventaja de más de 16 puntos sobre AfD pasa a perder por aproximadamente 26.
Ni siquiera las últimas encuestas anticipaban un golpe de esta magnitud. En agosto, Infratest dimap todavía colocaba a la CDU en el 22% y otras encuestas finales la situaban alrededor del 23%.
El 18,5% proyectado este domingo queda, por tanto, varios puntos por debajo incluso de unas previsiones que ya eran muy malas para los democristianos.
El problema ya no es solo de la CDU regional
La lectura más incómoda para Friedrich Merz aparece en los datos recogidos durante la propia jornada electoral. El 59% de los votantes entrevistados considera que el Gobierno federal merecía recibir un voto de castigo en estas elecciones. Entre quienes responsabilizan a alguno de los tres socios del Ejecutivo federal de su descontento, el 58% apunta principalmente a la CDU.
Merz obtiene también un dato especialmente bajo de valoración personal en Sajonia-Anhalt. Solo el 9% de los encuestados valora positivamente al canciller.
La impopularidad de Berlín llevaba meses apareciendo como un problema en la campaña regional. El propio ministro presidente de Sajonia-Anhalt, Sven Schulze, había reconocido en mayo que la insatisfacción con el Gobierno federal estaba perjudicando a su partido. “La gente aquí está descontenta con lo que recibe de Berlín”, declaró entonces.
Merz había intentado frenar personalmente a AfD
El resultado es especialmente delicado para Merz porque el canciller entró personalmente en la recta final de la campaña.
Durante un acto junto a Schulze en Quedlinburg, advirtió de las consecuencias de una victoria de AfD y afirmó que Sajonia-Anhalt no debía convertirse en un “campo de experimentación” político. También vinculó una posible mayoría de AfD con el riesgo de que inversores internacionales reconsiderasen proyectos en el Land.
La AfD ya supera a la CDU también a escala nacional
El golpe llega en un momento particularmente complicado para Merz.
El último DeutschlandTrend de ARD, publicado en agosto, situaba a AfD en el 28% en intención de voto para unas elecciones federales, su máximo histórico en esa encuesta. CDU y CSU aparecían siete puntos por detrás, con un 21%.
El contraste con las elecciones federales de febrero de 2025 es considerable. Entonces la Unión ganó con el 28,5% y AfD obtuvo el 20,8%.
La derrota de Sajonia-Anhalt no puede trasladarse automáticamente a todo el país, porque las elecciones regionales tienen dinámicas propias. Pero refuerza un problema que ya existía antes de este domingo: AfD está creciendo mientras la CDU pierde apoyo y el Ejecutivo federal acumula elevados niveles de desaprobación.
La promesa que persigue a Merz: “reducir a la mitad” a AfD
La noche electoral recupera también una frase que desde hace tiempo incomoda al dirigente democristiano. Antes de convertirse en canciller, Merz había prometido reducir electoralmente a AfD a la mitad. El propio líder de la CDU ha evitado recientemente volver a asumir aquella expectativa y ha argumentado que el escenario político ha cambiado desde entonces.
Un segundo problema para Merz: qué hacer ahora con AfD
El resultado abre otra presión sobre el canciller y presidente de la CDU. Merz ha mantenido hasta ahora una negativa expresa a gobernar con AfD y también ha rechazado una coalición formal con Die Linke. Antes de las elecciones dejó únicamente abierta la posibilidad de que un Ejecutivo regional en minoría buscase mayorías puntuales en el Parlamento.
Si AfD finalmente se queda sin mayoría absoluta, la CDU deberá decidir qué fórmula política puede articular para evitar que Ulrich Siegmund gobierne.
Las primeras proyecciones muestran precisamente la dificultad. AfD ronda el 44%, mientras CDU, SPD y Los Verdes juntos quedan lejos de la mayoría. La entrada o salida del BSW del Parlamento puede alterar los cálculos durante el escrutinio.
Merz afronta así dos problemas derivados de la misma noche electoral: explicar cómo la CDU ha perdido casi la mitad de su voto en cinco años y decidir qué estrategia aplicar ante una AfD que ya duplica a su partido en Sajonia-Anhalt.