El partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) se ha impuesto en las elecciones regionales celebradas este domingo en el estado alemán de Sajonia-Anhalt, aunque sin alcanzar los apoyos necesarios para gobernar en solitario. El resultado abre la posibilidad de un ejecutivo articulado por el resto de fuerzas políticas para impedir su acceso al poder.
De acuerdo con la estimación elaborada por Infratest Dimap para la televisión pública ARD, AfD habría obtenido un 44,2% de los sufragios, lo que se traduciría en 39 escaños, una cifra aún por debajo de los 42 asientos que marcan la mayoría absoluta en el parlamento regional.
En segunda posición quedaría la conservadora Unión Demócrata Cristiana (CDU), con un 18% de los votos, es decir, 19,1 puntos menos que en los anteriores comicios, lo que le otorgaría en torno a 16 diputados.
El tercer escalón del hemiciclo lo compartirían el histórico Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD), La Izquierda y Los Verdes, todos con un 9% de apoyo y entre 8 y 9 representantes cada uno. En sexto lugar se situaría Alianza Sahra Wagenknecht (BSW, 5,1%), que superaría al Partido Liberal Demócrata (FDP, 2,3%), por debajo del umbral mínimo del 5% necesario para entrar en la cámara.
La participación ha sido otro de los datos destacados de la jornada electoral, con un 65,3% a las 16.00 horas, muy por encima del 41% registrado a esa misma hora en 2021, cuando la afluencia final a las urnas se quedó en el 60,3%.
La última encuesta difundida por la cadena pública ARD situaba ya a AfD en cabeza con un 42% de intención de voto, seguida por la Unión Demócrata Cristiana (CDU, 22%), La Izquierda (11%), el Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD, 8%), Los Verdes (6%), Alianza Sahra Wagenknecht (BSW, 4%) y el Partido Liberal Demócrata (FDP, 3%).
AFD TIENE UN “MANDATO PARA GOBERNAR”
La copresidenta de AfD, Alice Weidel, ha celebrado el resultado “histórico” cosechado en Sajonia-Anhalt y ha subrayado que supone un “claro mandato para gobernar” en la que sería la primera región alemana encabezada por esta formación.
“Es un resultado histórico. Vamos a ver que más nos depara la tarde”, ha manifestado Weidel, según la televisión ZDF. “Este es un claro mandato para gobernar”, ha insistido.
En la misma línea, el líder de AfD en Sajonia-Anhalt, Ulrich Siegmund, ha repetido el mensaje del “claro mandato para gobernar”. “Siempre hemos dicho que estamos dispuestos a dialogar. Nuestra mano siempre está tendida para mejorar, para una buena Alemania y, sobre todo, para una buena Sajonia-Anhalt”, ha afirmado.
Siegmund ha avanzado que pretende contactar con todas las demás fuerzas políticas para impulsar un giro en la región. “Hemos hecho historia en este estado. Lo que no vereis es que me pliegue renunciando a nuestros valores por el poder”, ha advertido.
Durante la campaña, Siegmund ha reiterado que AfD solo asumirá el gobierno si dispone de mayoría absoluta, mientras que el resto de partidos ha descartado cualquier cooperación con la formación por considerarla extremista de ultraderecha.
La gran derrotada de la noche ha sido la CDU, que ha visto cómo se reducía a la mitad su respaldo respecto a las anteriores elecciones regionales. Su líder en el estado, Sven Schulze, ha admitido que se trata de “un día oscuro” para los conservadores.
“Algunos dicen que este es un día oscuro para la CDU. Yo digo: pero así es la democracia”, ha señalado Schulze a su llegada al acto postelectoral de su partido.
El dirigente ha atribuido parte del mal resultado al desgaste de las políticas del gobierno federal encabezado por el canciller Friedrich Merz, también de la CDU, y ha puesto en valor el repunte de la participación.
El histórico Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD), que gobierna en coalición con la CDU a nivel federal, ha calificado de “dramático” el desenlace en Sajonia-Anhalt. Su secretario general, Tim Kluessendorf, ha remarcado que la formación ha logrado conservar su suelo electoral, aunque ha admitido que “no es un gran éxito”.
Kluessendorf ha defendido la necesidad de articular “una mayoría democrática” frente a AfD, si bien ha reconocido que será “muy, muy difícil formar gobierno”.
UN GOBIERNO NO PARTIDISTA
La Alianza Sahra Wagenknecht (BSW, por sus siglas en alemán) ha propuesto la creación de un ejecutivo “no partidista” como “tercera vía” tras la victoria de AfD. Esta formación de izquierda crítica con la inmigración ha superado ligeramente el 5% de los votos, asegurándose así grupo propio en el parlamento.
La copresidenta de BSW, Amira Mohamed Ali, ha recordado que durante la campaña prometieron que no respaldarían ni a AfD ni al actual gobierno de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) y ha planteado en su lugar un “primer ministro no partidista”.
“Haremos exactamente lo que anunciamos antes de las elecciones. No votaremos ni por el señor (Sven) Schulze (CDU) ni por el señor (Ulrich) Siegmund (AfD)”, ha señalado, según medios alemanes. “Tenemos que salir de estas trincheras. Es una guerra de trincheras y por eso hemos decidido que es la hora de un nuevo modelo: un ministro-presidente reconocido como imparcial que gobierne con mayorías rotativas, con la participación de todo el parlamento”, ha explicado Mohamed Ali.
Según la dirigente, esta fórmula permitiría impulsar políticas centradas en los problemas concretos, “lo que a la larga también puede ayudar a superar las divisiones”, ha arguementado.