Unas décimas pueden cambiar el Gobierno de Sajonia-Anhalt. El Bündnis Sahra Wagenknecht, conocido por sus siglas BSW, aparece justo alrededor de la barrera del 5% necesaria para entrar en el Parlamento regional y su resultado puede alterar por completo el reparto de escaños tras la contundente victoria de AfD.
La primera proyección de ARD sitúa al BSW exactamente en el 5%. La de ZDF lo deja ligeramente fuera, con un 4,8%. Es probablemente el porcentaje más importante que queda por resolver esta noche después del resultado de AfD.
Qué es BSW
BSW nació alrededor de Sahra Wagenknecht, una de las figuras más conocidas de la izquierda alemana y durante años dirigente de Die Linke.
Su proyecto pretende ocupar un espacio político poco habitual en Europa: políticas económicas y sociales asociadas tradicionalmente a la izquierda, combinadas con posiciones mucho más restrictivas en inmigración y con un discurso crítico con parte de la agenda cultural de los partidos progresistas.
En economía defiende una fuerte intervención pública, mejores salarios, protección de las pensiones, control de los alquileres y mayor protección de la industria alemana. En las elecciones federales llegó a proponer una renta mínima más protectora para quienes hubieran cotizado durante años y medidas de control del mercado de vivienda.
Ese componente social explica por qué reducir BSW a un partido de derechas por su política migratoria sería incorrecto.
Una izquierda mucho más restrictiva con la inmigración
Donde BSW rompe claramente con buena parte de la izquierda alemana es en inmigración.
El programa de Sajonia-Anhalt afirma que la migración irregular debe detenerse, sostiene que la capacidad de acogida e integración de la sociedad es limitada y reclama deportaciones cuando una persona no tenga derecho de asilo, haya abusado del procedimiento o haya cometido delitos.
BSW reconoce explícitamente el derecho de asilo y la protección de quienes huyen de persecución. Su posición consiste en distinguir entre refugiados, inmigración laboral e inmigración irregular y endurecer fuertemente esta última.
Wagenknecht ha defendido públicamente esa línea con una fórmula recurrente: detener la inmigración que considera descontrolada y acelerar las expulsiones.
Paz con Rusia y no al envío de armas
El segundo gran rasgo distintivo de BSW es su política exterior.
La formación rechaza las entregas de armas a Ucrania, reclama negociaciones para terminar la guerra y se opone al incremento del gasto militar impulsado por Alemania y otros miembros de la OTAN.
También defiende recuperar relaciones energéticas con Rusia y terminar con las sanciones económicas que considera perjudiciales para la industria alemana.
En Sajonia-Anhalt, el partido ha hecho de esa posición uno de los ejes centrales de campaña y se presenta como una fuerza de “paz” frente a los grandes partidos alemanes.
La diferencia fundamental con AfD
BSW y AfD coinciden en algunos asuntos, pero proceden de tradiciones políticas radicalmente distintas.
BSW mantiene posiciones económicas mucho más intervencionistas y redistributivas. Wagenknecht ha llegado a presentar el modelo económico de AfD como contrario al Estado social que defiende su partido.
Las coincidencias aparecen especialmente en inmigración, rechazo a determinadas políticas climáticas, críticas al funcionamiento de los medios públicos y oposición a buena parte de la política alemana hacia Rusia.
Y aquí aparece el elemento que convierte al BSW en una pieza especialmente importante esta noche.
BSW no quiere mantener el cordón sanitario frente a AfD
Sahra Wagenknecht considera fracasada la estrategia de excluir políticamente a AfD.
Este verano, la dirección de BSW envió incluso una propuesta a los líderes de AfD en la que defendía gobiernos regionales encabezados por presidentes independientes y apoyados mediante mayorías diferentes según cada iniciativa, incluyendo los votos de AfD.
En Sajonia-Anhalt, el partido ha bautizado esa idea como el “camino de Magdeburgo”.
Su propuesta consiste en elegir un ministro presidente independiente de los grandes bloques políticos y permitir que cada ley busque su propia mayoría en el Parlamento. Eso implicaría aceptar votos de AfD cuando existiera coincidencia programática. (
Los dos cabezas de lista del BSW en estas elecciones son Thomas Schulze y Claudia Wittig.
BSW podría incluso facilitar indirectamente un presidente de AfD
BSW ha explicado que no pretende votar como ministro presidente ni al candidato de AfD, Ulrich Siegmund, ni al de la CDU, Sven Schulze. Su primera opción es impulsar un candidato independiente. Pero existe un escenario posterior especialmente delicado.
Si fracasan las primeras votaciones para elegir ministro presidente, en el tercer intento basta la mayoría de los votos emitidos. BSW ha planteado que podría abstenerse en ese momento si los demás partidos rechazan su propuesta de Gobierno independiente.
Esa abstención podría reducir el número de votos necesarios y facilitar indirectamente la elección de un candidato apoyado por AfD.
No equivale a una coalición BSW-AfD ni garantiza que Siegmund vaya a gobernar, pero rompe con la negativa absoluta a facilitar cualquier mayoría en la que participe AfD.
Por qué el 5% del BSW puede cambiarlo todo
Antes incluso de negociar un Gobierno, el BSW puede resultar decisivo por pura matemática electoral.
En Sajonia-Anhalt, las fuerzas que no alcanzan el 5% quedan fuera del reparto proporcional de escaños.
Si BSW entra en el Parlamento, su aproximadamente 5% de votos pasa a formar parte del reparto. Eso reduce el peso relativo que obtiene AfD en los escaños y hace más difícil que transforme un resultado cercano al 44% en una mayoría absoluta parlamentaria.
Si BSW queda fuera, esos votos dejan de participar en el reparto proporcional y el porcentaje efectivo de los partidos que sí obtienen representación aumenta.
De estar al borde de desaparecer a tener la llave
El resultado tiene también una enorme importancia para la supervivencia del propio BSW. El partido no consiguió superar la barrera del 5% en las elecciones federales de 2025 y desde entonces ha atravesado graves conflictos internos. En 2026 perdió buena parte de su grupo parlamentario en Brandeburgo y su implantación nacional quedó muy debilitada.
Sajonia-Anhalt puede cambiar esa trayectoria. Si finalmente supera el 5%, BSW no solo mantendrá representación en otro Parlamento del este de Alemania. Puede convertirse en la formación que impida una mayoría absoluta de AfD y, posteriormente, en uno de los pocos partidos dispuestos a negociar un sistema de Gobierno que no excluya automáticamente sus votos.