Lea aquí el informe policial de 55 páginas sobre la entrada masiva registrada en Ceuta los días 30 y 31 de julio de 2026. El documento fue elaborado por el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF), dependiente de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras, y remitido a la magistrada de la Audiencia Nacional María Tardón.
Lea y descargue aquí el informe policial sobre Ceuta
DOCUMENTO | Informe policial del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras sobre la entrada masiva en Ceuta
El informe reconstruye los acontecimientos anteriores, simultáneos y posteriores a la llegada de decenas de miles de personas a la ciudad autónoma. Sus conclusiones descartan que se tratara de un episodio ocasional o espontáneo y apuntan a la existencia de una planificación previa, una dirección estratégica y una coordinación sobre el terreno.
La Policía descarta que fuera algo espontáneo
El documento analiza las convocatorias difundidas en Facebook, Instagram, TikTok y grupos cerrados de WhatsApp; los desplazamientos hasta la frontera; la actuación de las fuerzas de seguridad marroquíes; los diferentes perfiles de las personas que entraron en Ceuta y los efectos institucionales, políticos y geopolíticos de la crisis.
La primera conclusión del CENIF es que los hechos deben analizarse como un proceso compuesto por tres fases: una etapa previa de preparación, la movilización desarrollada durante los días 30 y 31 de julio y una fase posterior cuyos efectos todavía continuaban cuando se cerró el informe.
“No se trata de algo incidental cuya generación pueda asociarse a un factor ocasional o espontáneo”, sostiene el documento publicado por Demócrata.
La Policía compara lo sucedido con las entradas registradas en Ceuta durante 2021 y 2024. Según el análisis, la experiencia adquirida en aquellos episodios habría permitido perfeccionar la organización y convertir la movilización de 2026 en una acción “mucho más compleja y elaborada”.
El lugar escogido, las zonas concretas de acceso, la fecha, las franjas horarias y los distintos perfiles movilizados son considerados elementos cuya coincidencia revela una planificación previa.
La finalidad migratoria habría funcionado como una cobertura
El informe sostiene que la inmigración operó como una “cobertura formal” para dirigir un flujo masivo de personas hacia Ceuta.
Los investigadores fundamentan esta conclusión en que aproximadamente el 90% de quienes entraron en la ciudad no permanecieron en territorio español y regresaron posteriormente a Marruecos. Solo alrededor del 10% habría mantenido un comportamiento compatible con el de la inmigración irregular convencional.
Para el CENIF, el objetivo principal no habría sido trasladar de forma permanente a decenas de miles de personas a España, sino provocar una movilización capaz de desbordar el sistema fronterizo y generar consecuencias institucionales, políticas y geopolíticas.
“Guiado activo” por parte de las fuerzas marroquíes
Uno de los pasajes más relevantes del informe se refiere a la actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de Marruecos.
El documento señala una presencia policial y militar marroquí sensiblemente inferior a la habitual durante las primeras horas de la entrada. También recoge testimonios e imágenes en los que agentes uniformados y personas de paisano habrían dado indicaciones a quienes se desplazaban hacia la frontera.
En sus conclusiones, el CENIF habla expresamente del “guiado activo” de la masa hacia los lugares de paso por parte de las fuerzas de seguridad marroquíes.
El informe no afirma de manera literal que el Gobierno de Marruecos planificara o ejecutara la totalidad de la operación. Tampoco identifica la cadena de mando ni a la persona que habría tomado la decisión. Sí atribuye a los agentes marroquíes comportamientos concretos que facilitaron el desplazamiento hacia los puntos de entrada.
La táctica para colapsar la frontera de Ceuta
La Policía describe una configuración táctica desarrollada en dos fases.
La primera habría buscado colapsar el sistema de gestión fronteriza en un lugar y de una forma determinados. La llegada masiva por el mar obligó a España a dedicar efectivos a las labores de salvamento, saturó los espacios de recepción y contención y redujo los recursos disponibles para mantener la vigilancia del perímetro.
Una vez provocado el colapso y producida la “apertura de puertas”, el segundo objetivo habría sido “eliminar la capacidad de respuesta por parte de España”.
El informe observa que en ese momento cambió el perfil de las personas que accedían a Ceuta. A los varones jóvenes de las primeras oleadas se añadieron familias, mujeres y menores, lo que limitó todavía más las posibilidades de actuación de las fuerzas españolas.
Las mafias no tenían capacidad para organizar la movilización
El informe descarta la participación de las organizaciones criminales conocidas por la Policía como responsables de la convocatoria.
El CENIF asegura que monitorizaba los grupos, perfiles y teléfonos utilizados habitualmente por las redes dedicadas al tráfico de personas y que no encontró referencias de esas organizaciones promoviendo la entrada masiva.
Los investigadores consideran que las mafias que operan en Marruecos no disponían de capacidad para movilizar de forma inmediata a entre 75.000 y 85.000 personas, coordinar su llegada, modificar los perfiles de las distintas oleadas y controlar simultáneamente los movimientos de entrada y salida.
El documento sí detecta un aprovechamiento económico posterior por parte de organizaciones y particulares que trasladaron clandestinamente a algunas personas desde Ceuta hasta la Península.
Una alerta sobre el CNI y la desestabilización de España
El CENIF concluye que los efectos de la entrada se proyectaron sobre diferentes ámbitos.
En el plano institucional, provocó la saturación de las capacidades de prevención, contención, asistencia y respuesta. En la sociedad civil, afectó a la seguridad pública, la sanidad, la confianza en las instituciones y el ejercicio de derechos.
El informe también aprecia una “evidente desestabilización política interna”, un deterioro de la imagen internacional de España y problemas de coordinación entre las diferentes estructuras del Estado.
La última advertencia afecta directamente al Centro Nacional de Inteligencia. El documento señala que el cuestionamiento de la capacidad del CNI para detectar lo sucedido terminó convirtiéndose en lo que los investigadores califican como una “acción de contrainteligencia ofensiva de manual”.