Los Veintisiete entierran el último borrador presupuestario y encargan a Costa otro intento de acuerdo

La UE constata sus diferencias sobre el próximo Marco Financiero Plurianual, trasladando al presidente del Consejo Europeo la responsabilidad de elaborar una nueva caja de negociación antes de final de noviembre. Los recursos propios, las contribuciones nacionales y la flexibilidad marcarán la siguiente fase de las conversaciones

European Council

European Council

Añadir DEMÓCRATA en Google

Pregunta a FREN

Publicado

6 minutos

Más leídas

Ocho de la mañana en Bruselas. Por delante, dos días de cumbre del Consejo Europeo para intentar romper el mantra de que "la UE acuerda no acordar nada todavía". Se produce una de las primeras declaraciones de un jefe de Gobierno comunitario: "No tenemos prisa". El objetivo inicial era cerrar un acuerdo sobre el próximo Marco Financiero Plurianual (MFP) antes de diciembre. Sin embargo, constatado este jueves que las posiciones siguen lejos de alcanzar un consenso, los Veintisiete entonan ya eso de "sin pausa, pero sin prisa".

Tras constatar a puerta cerrada el rechazo generalizado a la última propuesta de la Presidencia irlandesa, que establecía un recorte del 8% respecto al planteamiento inicial de la Comisión Europea, los líderes han trasladado un nuevo encargo al presidente del Consejo Europeo, António Costa. El dirigtente "sigue creyendo que alcanzar un acuerdo en diciembre es absolutamente esencial". De hecho, fuentes de su gabinete aseguran que en la sala hizo "un llamamiento a los Estados miembros para que asuman su responsabilidad a tal efecto".

El equipo del portugués trabajará ahora en una nueva caja de negociación (negobox) que permita acelerar las discusiones presupuestarias y que será presentada en las próximas semanas, antes de la reunión extraordinaria de los Veintisiete prevista para el próximo 26 de noviembre. "Las intervenciones fueron muy sustanciales y detalladas, lo que demuestra que los líderes están claramente comprometidos en las negociaciones", defiende un alto diplomácto. 

Tres prioridades para intentar desbloquear el presupuesto

El nuevo texto incorporará una perspectiva renovada sobre las contribuciones nacionales, con el objetivo de que estas se mantengan en un nivel razonable, según explican fuentes presentes en las discusiones. Se trata de uno de los principales puntos de fricción entre las capitales, especialmente ante las reticencias de los contribuyentes netos a incrementar sus aportaciones al presupuesto comunitario.

Además, se prestará especial atención al capítulo de los nuevos recursos propios, con la intención de dotar de contenido financiero al próximo marco presupuestario y explorar nuevas vías de ingresos que permitan aliviar la presión sobre las contribuciones nacionales. "Los Nuevos Recursos Propios desempeñarán un papel decisivo a este respecto", señalan desde el equipo de Costa. Por esta razón, el trabajo se centrará ahora con la Comisión Europea y con los Estados miembros en una cesta actualizada de Nuevos Recursos Propios, que se incluirá en la próxima propuesta marco de negociación.

European Council
European Council -

El tercer eje que pretende abrir la Presidencia del Consejo Europeo, ahora al frente de las negociaciones, es la flexibilidad. Ante un contexto internacional inestable, Costa considera necesario garantizar mecanismos que permitan adaptar el presupuesto comunitario y responder a circunstancias imprevistas durante su periodo de ejecución.

"Hará falta mucho trabajo técnico", reconocen las fuentes consultadas. La intención es que estas tres líneas de actuación permitan aproximar las posiciones de las delegaciones antes de que los jefes de Estado y de Gobierno vuelvan a sentarse alrededor de la mesa.

Los Amigos de la Cohesión se coordinan contra los recortes

"Procurando no hacer ruido" y "vestidos con una sonrisa", los denominados Amigos de la Cohesión, entre los que se encuentra España, mantuvieron un encuentro previo al Consejo Europeo para coordinar su posición negociadora. "Sin complejos ni temores", los diecisiete países mantienen su apuesta por un presupuesto "ambicioso, justo y equilibrado". En un comunicado conjunto sellado en la capital comunitaria, reclamaron al resto de socios proteger los programas nacionales vinculados a las políticas tradicionales de la Unión, especialmente aquellos relacionados con la cohesión.

El bloque busca evitar que el ajuste presupuestario termine trasladándose a las principales partidas de gasto nacional, en un momento en el que otros Estados miembros reclaman una redistribución de los recursos hacia las denominadas nuevas prioridades comunitarias.

Por su parte, las conclusiones aprobadas durante la reunión mantienen el objetivo de alcanzar un acuerdo antes de que termine 2026, aunque dejan margen para que las negociaciones puedan prolongarse si no se logra el consenso necesario. Según ha podido saber Demócrata, el borrador de conclusiones se ha ido modificando durante los últimos días para moderar las expectativas del bloque comunitario ante las discrepancias que finalmente han quedado confirmadas durante la cumbre.

Una de las voces que lidera el bloque contrario al tijeretazo introducido por la Presidencia irlandesa en su último borrador es la primera ministra italiana, Giorgia Meloni. La dirigente de Roma ha venido a decir a su socio habitual en Berlín eso de "no me tires flores, ni falsas miradas de inexpresión que no dicen nada del corazón". Italia no quiere que el acuerdo se precipite por el mero hecho de cumplir con un calendario político si antes no se han conseguido los avances esperados en la negociación.

Los Amigos de la Cohesión miran ahora hacia los países más partidarios de la "modernización", que no de los "recortes", como el "milindri" en el "mundillo calei". El primer ministro de Países Bajos, Rob Jetten, ha defendido durante la reunión que lo importante es llegar a un buen acuerdo, algo que, a su juicio, todavía no se ha conseguido.

"Tenemos que reducir la propuesta y modernizarla si queremos estar preparados para el futuro", ha señalado el dirigente neerlandés, partidario de revisar tanto el volumen global del próximo presupuesto como la distribución de sus prioridades. En una línea similar se ha pronunciado su homólogo sueco, Ulf Kristersson, que "no necesita dinero" porque "va sobrado en el amor".

El primer ministro ha reconocido que las discusiones están siendo especialmente tensas, una circunstancia que le lleva a considerar improbable que la fumata blanca llegue "este mes, ni tampoco el próximo". "No estoy seguro de si será posible alcanzar un pacto antes de que termine el año", ha concluido antes de la reunión.

European Council
European Council -

 

Las declaraciones evidencian que la distancia entre los países partidarios de contener el gasto y aquellos que reclaman preservar la ambición financiera del MFP continúa siendo considerable. La discusión no se limita, por tanto, al tamaño del presupuesto, sino también al reparto de los recursos y al equilibrio entre las políticas tradicionales y las nuevas prioridades de la Unión.

Berlín mantiene la presión para reducir el presupuesto

En los pasillos de la rotonda Schuman, fuentes diplomáticas rebajan, sin embargo, el tono de las conversaciones. "Siempre son difíciles y siempre acaban saliendo", recuerdan. La sensación que sobrevuela los despachos del Consejo Europeo es que el expediente terminará saliendo adelante, aunque todavía queda por determinar cómo conseguirán las capitales cuadrar las cuentas y encontrar un punto de equilibrio entre sus respectivas exigencias.

Berlín es una de las delegaciones sobre las que se posan buena parte de las miradas. "Canta rumba de colores". Su canciller, Friedrich Merz, no desiste en el objetivo de encontrar "soluciones en noviembre y diciembre" que faciliten un acuerdo antes de que el reloj marque el cambio de año. Así, "siempre y cuando tú no llores", el alemán mantiene su apuesta por reducir todavía más el volumen del presupuesto comunitario, pese a reconocer que las posiciones de los Estados miembros "siguen muy alejadas".

European Council
European Council -

La postura alemana será uno de los elementos determinantes de la siguiente fase negociadora, especialmente por el peso de Berlín entre los países que reclaman una mayor contención del gasto y una revisión de las prioridades presupuestarias.

Los nuevos recursos propios, la baza de Costa para acercar posiciones

Costa está convencido de que reforzar el trabajo sobre los nuevos recursos propios, como vienen reclamando países como España, puede contribuir a cambiar el ritmo de las discusiones. En Bruselas apuntan a que esta vía permitiría compensar las exigencias contrapuestas de los dos bloques y garantizar que la Unión Europea no tenga que elegir entre recortar excesivamente su presupuesto o incrementar de manera desproporcionada las contribuciones nacionales.

El objetivo pasa por encontrar nuevas fuentes de financiación que permitan sostener las ambiciones del próximo marco sin trasladar toda la carga financiera a las aportaciones directas de los Estados miembros. Pese al rechazo público de algunas capitales a incorporar nuevos impuestos europeos, fuentes diplomáticas apuntan a que, durante la reunión de este jueves, la mayoría de las delegaciones se habría mostrado dispuesta a examinar esta posibilidad y trabajar en ella "seriamente".

European Council
European Council -

Será precisamente este uno de los principales cometidos del equipo de Costa durante las próximas semanas. La nueva negobox deberá traducir las orientaciones políticas de los líderes en una propuesta presupuestaria capaz de conciliar las demandas de los contribuyentes netos, las reivindicaciones de los Amigos de la Cohesión y las necesidades de financiación de las nuevas prioridades comunitarias. La próxima parada será el 26 de noviembre. Hasta entonces, el Consejo Europeo deberá intensificar los trabajos técnicos para intentar que los Veintisiete lleguen a la siguiente cumbre con algo más que la voluntad compartida de seguir negociando. Porque, por ahora, Bruselas vuelve a ponerse de acuerdo en una cosa: todavía no hay acuerdo.