El presidente de la Asamblea de Extremadura, Manuel Naharro, ha tomado parte este viernes en Madrid en la reunión del Comité Permanente de la Conferencia de Asambleas Legislativas Regionales Europeas (Calre), que ha tenido lugar en el Senado de España.
La cita ha congregado, tanto de forma presencial como por vía telemática, a representantes de parlamentos y cámaras legislativas regionales de diversos territorios europeos, con el objetivo de perfilar y avanzar en la agenda de trabajo de la conferencia para el nuevo mandato.
A lo largo de la sesión se ha puesto sobre la mesa la necesidad de que las regiones ganen peso en los procesos de decisión de la Unión Europea, defendiendo que el proyecto comunitario debe construirse contando con la implicación directa de los territorios y de sus parlamentos, al ser las instituciones más cercanas a la ciudadanía.
En este marco, Manuel Naharro ha intervenido en calidad de coordinador del grupo de trabajo de Igualdad y Reto Demográfico de Calre, subrayando que estas cuestiones no se circunscriben únicamente a Extremadura, sino que constituyen un desafío compartido por todas las regiones.
“Las regiones urbanas siguen creciendo mientras las regiones rurales remotas de la Unión Europea pierden población a un ritmo cercano al medio punto porcentual cada año. Esa brecha centro-periferia es, exactamente, la que compartimos todos los que estamos en esta sala”, ha señalado ante los participantes, con la vista puesta en articular “una posición conjunta”.
Del mismo modo, ha puesto en valor el “esfuerzo” que la Junta de Extremadura ha invertido en afrontar esta situación, presentando la gestión del ejecutivo extremeño como referencia para el resto de territorios, según recoge en una nota de prensa la Asamblea.
Con esta reunión, la Calre prosigue la ejecución de la hoja de ruta fijada para el nuevo mandato de su Comité Permanente. La presencia de Naharro evidencia la “importancia” de que la Asamblea de Extremadura esté integrada en los foros de cooperación parlamentaria europeos en los que se analizan los principales desafíos comunes de las regiones, con el propósito de avanzar hacia una Europa “más cohesionada, cercana y sensible a la diversidad territorial”.