La presidenta del Congreso, Francina Armengol, ha ordenado este miércoles la expulsión del hemiciclo de la portavoz del PP en la Comisión de Interior, la gallega Ana Belén Vázquez, después de que mostrara en el Pleno un bote de gas pimienta, al entender que se trata de “un arma” conforme a la normativa vigente.
Vázquez ha sacado el bote durante su intervención frente al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, reprochándole que los vecinos de Ceuta se hayan visto obligados a recurrir a este tipo de productos para protegerse desde la entrada masiva de inmigrantes registrada a finales de julio.
Al concluir el intercambio con el ministro, Armengol ha llamado al orden a la diputada, invocando el artículo 101 del Reglamento del Congreso, que impide exhibir armas en la sede parlamentaria, y recordando que un bote de gas pimienta figura como tal en el Registro de Armas. “Le ruego que salga del hemiciclo y deposite lo que ha enseñado porque esto no puede plantearse en la casa de la soberanía del pueblo y en la casa de la democracia. Lo que no dejaríamos hacer a nadie en esta casa no lo puede hacer un diputado que tiene que representarles”, ha señalado Armengol.
Gritos de “fuera, fuera” y aviso de expulsión
La decisión de la presidenta ha provocado gritos de “fuera, fuera” en la bancada del PP, mientras Vázquez, desde su escaño, intentaba que se le concediera de nuevo la palabra, algo a lo que Armengol se ha negado. Además, la presidenta le ha llamado al orden por segunda vez y le ha advertido de que, si se producía una tercera llamada, sería expulsada del Pleno por lo que quedara de sesión y se le aplicaría el artículo 106.
Dicho precepto contempla la expulsión inmediata del Parlamento de quien provoque un “desorden grave” y, si se trata de un diputado, permite a la Presidencia suspender “en el acto en su condición de diputado por el plazo de hasta un mes”, sanción que la Mesa de la Cámara puede extender o endurecer.
Tras la advertencia, Vázquez ha permanecido unos instantes en su escaño y, finalmente, ha abandonado el Salón de Plenos arropada por sus compañeros, que la han despedido con palmadas en el hombro y aplausos del grupo puesto en pie.
Vázquez exige una rectificación de Armengol
A la salida del hemiciclo, visiblemente alterada, Vázquez ha calificado de “surrealista” y de “broma de mal gusto” la medida adoptada por Armengol, a quien acusa de “reventar” el Pleno. Ha insistido en que el spray de gas pimienta que llevaba, que está “vacío”, “no es un arma”, y ha afeado a la presidenta que desconozca incluso el reglamento de armas. “Espero que rectifique”, ha manifestado.
Ha añadido que entregará el bote en comisaría, aunque antes ha subrayado que considera “una auténtica vergüenza” que la presidenta dé a entender que “media Ceuta”, especialmente mujeres y menores, va armada por llevar, “por desgracia”, este tipo de spray para su defensa. “Y claro que no necesitamos una licencia de armas para portar esto, que está a la venta”, ha remarcado.
La portavoz de Interior del PP, que es policía de profesión, ha recordado además otros episodios controvertidos, como las balas que en su día enseñó en el Pleno el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, y por las que no fue expulsado.
El PP denuncia “sobreactuación” y defiende a su diputada
Fuentes del PP sostienen que Armengol ha actuado de forma “sobreactuada” y han reiterado su respaldo “total” a Vázquez, de la que ya conocían que exhibiría el bote vacío de gas pimienta, una acción que no veían problemática al tratarse de un objeto que, según recalcan, muchas niñas ceutíes llevan en la mochila.
Durante la sesión de control, varios diputados del PP han vuelto sobre este asunto y han cargado contra la presidenta del Congreso, que, a su vez, ha tildado de “cobarde” que se la involucre en los debates parlamentarios cuando, por su cargo, no puede intervenir ni responder.
El artículo 101 del Reglamento, esgrimido por Armengol para justificar la expulsión de la diputada del PP, prevé la suspensión cautelar de la condición de parlamentario de quien “portare armas dentro del recinto parlamentario”, una resolución que debe adoptar el Pleno en sesión secreta. Si la Mesa apreciara que la conducta de Vázquez pudiera ser delictiva, la Presidencia tendría que ponerlo en conocimiento del órgano judicial competente.
El Reglamento de Armas y la excepción de los sprays
Desde la Presidencia del Congreso se ha aludido posteriormente al Reglamento de Armas de 1993, que prohíbe la “publicidad, compraventa, tenencia y uso, salvo por funcionarios especialmente habilitados” de “sprays de defensa personal” y de “todas aquellas armas que despidan gases o aerosoles, así como cualquier dispositivo que comprenda mecanismos capaces de proyectar sustancias estupefacientes, tóxicas o corrosivas”.
“De lo dispuesto en este apartado se exceptúan los sprays de defensa personal que, en virtud de la correspondiente aprobación del Ministerio de Sanidad, previo informe de la Comisión Interministerial Permanente de Armas y Explosivos, se consideren permitidos, en cuyo caso podrán venderse en las armerías a personas que acrediten su mayoría de edad mediante la presentación del documento nacional de identidad, pasaporte u otros documentos que acrediten su identidad”, recoge el decreto citado, difundido por Europa Press.